Señor director:
Se anunció que los días 20 o 21 de este mes serían dados a conocer los nombres de los culpables de que lo ocurrido en el puerto de Acapulco alcanzara las dimensiones que tuvo. Sin embargo, veo que la búsqueda de los responsables está sesgada y centrada en funcionarios menores.
Uno de los taponamientos que provocó en gran parte la inundación de la zona Diamante, con aeropuerto, zona comercial y habitacional incluidos, fue precisamente el viaducto Diamante, construido en 1991 sobre tierras ejidales.
Esta vía de comunicación impide el adecuado desfogue del río La Sabana, pues los puentes disponibles fueron insuficientes para el flujo de las corrientes pluviales presentadas en la mencionada contingencia.
El hecho es que el Viaducto constituye un dique que impidió el libre flujo de las aguas, además de que uno de sus tramos, antes de la contingencia ocasionada por Manuel, ya estaba azolvado, porque nunca recibió el mantenimiento adecuado para un caso de extrema precipitación pluvial.
Y si de culpables hablamos, hay que recordar que esta vía fue construida por el Grupo Mexicano de Desarrollo (GMD), dueño desde entonces de la concesión y vinculado a Raúl Salinas de Gortari, hermano del entonces presidente de la República. Los permisos de construcción, de acuerdo con testimonios de los propios ejidatarios, fueron otorgados por el gobierno federal pasando por encima de las autoridades municipal y estatal.
Así que con deficiencias en su construcción y sin mantenimiento, pues no cuenta con suficientes alcantarillas y otras obras de prevención hidráulica, a la vez que los puentes realizados no garantizan el desfogue necesario, el viaducto Diamante es claro ejemplo de que este tipo de obras son en realidad concesiones políticas.
El GMD también fue el constructor de la Autopista del Sol, cuya fragilidad fue asimismo evidenciada por el huracán Manuel, al sufrir daños estructurales en cerca de 20 puntos de Cuernavaca a Acapulco. Recientemente, el GMD fue la empresa responsable de las llamadas obras complementarias de la costosa autopista Mazatlán-Durango.
En esta búsqueda de culpables, ¿también para empresas como GMD habrá castigo, al igual que para sus socios que, desde el poder, le dieron y le siguen dando obras y concesiones, aun con los antecedentes de sus obras mal hechas?
Otra concesión está precisamente destinada a la realización de la llamada Escénica Alterna de Acapulco, que reducirá el traslado vehicular de hasta dos horas a sólo cuatro minutos mediante un túnel, del Acapulco Tradicional a Puerto Marqués.
Pasará justamente por la zona que afectó el huracán Manuel, de modo que sea posible salir de Acapulco utilizando el viaducto Diamante. La Escénica Alterna de Acapulco es construida por Ingenieros Civiles Asociados (ICA), empresa también ligada a los intereses de los hermanos Salinas.
Espero atento a ver qué “culpables” son señalados y procesados por las 120 muertes que ocasionó el huracán Manuel, las 13 mil 700 viviendas dañadas y los casi 50 mil turistas varados durante una semana, todo esto en Guerrero.
Atentamente
Domitilo Evangelista Díaz








