La 2ª Affordable Art Fair México

Diseñada con una identidad mercadológica que se basa en la accesibilidad del significado creativo, precio y ambiente ferial, la segunda edición de la Affordable Art Fair México, a pesar de su oferta de jerarquías estéticas disparejas y menores, resultó interesante.

Realizado del 17 al 20 de octubre en la Ciudad de México, el evento funcionó como un aparador de galerías mexicanas que se dedican a la promoción de artistas emergentes.

Centrada en la captación de compradores locales que no buscan ni la complejidad creativa ni las altas cotizaciones ni el esnobismo internacional e institucional del mainstream –concepto mercadológico de ferias como Zona Maco–, la traducida como Feria de Arte Asequible descubrió que el mercado del arte emergente mexicano se encuentra en una etapa de dinámica construcción.

Integrada por 51 galerías, de las cuales 33 se encuentran en el Distrito Federal y 11 en el interior de la República, la feria mantuvo –aún en menor escala– la disparidad de la primera edición: obras pésimas de firmas desconocidas que comparten el espacio con autores de presencia internacional, quienes inclusive fueron ofertados en la edición 2013 de Zona Maco, como Pablo Helguera, Dr. Lakra, Francisco Toledo y, en otro nivel artístico, Rodrigo de la Sierra.

Por la calidad de las obras expuestas y las actividades de recreación artística –a cargo del Taller 24 del DF–, el rubro de la obra gráfica se impone como una fortaleza de la feria. El Museograbado de Zacatecas (Centro de formación, producción e investigación gráfica) participó con una selección que incluyó no sólo litografías de Helguera, Manuel Felguérez y Vicente Rojo, sino también una atractiva serie de boletos de Metro intervenidos dibujísticamente por Plinio Ávila. En el ámbito comercial, una vez más, la galería oaxaqueña Jesús Villafán participó con litografías de Lakra –de 25 mil a 45 mil pesos–, Toledo y Sergio Hernández.

En el contexto de los proyectos de artistas emergentes destacaron los conceptos de Art-Space y La Brújula. Concebida como una galería de género y dirigida por el artista Armando Martínez, la primera promueve obras que integran la irreverencia temática con una elegante o divertida resolución formal. Con una propuesta pictórica de realización conjunta a cargo del Colectivo Bardo, la segunda, dirigida por la investigadora Judith Gómez del Campo, incursiona en la promoción de poéticas emocionales que vinculan la expresividad del color con la metáfora del símbolo. Vinculada con la pintura emergente en diferentes épocas, Aldama Fine Art optó, lamentablemente, por firmas que lo alejan del apoyo que ha brindado en distintos momentos a los nuevos pintores.

Demasiado corriente en la oferta de las galerías extranjeras, la Affordable mantuvo en México su marca de no rebasar los 10 mil dólares. Con un tope de 99 mil pesos, entre las piezas más caras destacó una de las reconocibles llantas de Betsabé Romero, por 95 mil pesos.