A duras penas

Las preocupaciones de la Selección Nacional han cambiado: el reto ya no es llegar al famoso quinto partido mundialista, sino por lo menos conseguir su boleto para el Mundial de Brasil 2014.

La noche del viernes 11 una genialidad de Raúl Jiménez, a pocos minutos de entrar de recambio, le dio el triunfo 2-1 al Tri sobre Panamá. Aunque por el momento se encuentra en zona de repechaje y con la posibilidad de calificar directamente, podría quedar fuera si pierde ante Costa Rica durante la última jornada del hexagonal final.

La apurada victoria no refleja el pésimo nivel de juego exhibido ante los panameños, ni que el conjunto azteca estuvo a cinco minutos de cerrar la eliminatoria sin ganar en su propia casa, y colocado en quinto lugar de la tabla; es decir, fuera del Mundial.

La pobreza futbolística de los rivales que ha enfrentado México en el torneo eliminatorio de la Concacaf  bastó para complicarle las cosas. Así, será hasta el martes 15 cuando se defina si araña la calificación.

Si el representativo nacional aspira a calificar  de  forma  directa  está obligado a derrotar a domicilio a los ticos y deberá esperar que Honduras pierda en su visita a Jamaica, el rival más endeble de la eliminatoria, que ya quedó fuera.

Si Honduras pierde y México gana quedarían empatados en el tercer lugar de la tabla con 14 puntos, pero como los catrachos han anotado 11 goles por sólo seis del representativo nacional, los pupilos de Víctor Manuel Vucetich están obligados a golear a Costa Rica, que en nueve partidos ha recibido seis tantos.

A estas alturas el escenario más viable para los mexicanos es el del repechaje. Un simple empate ante Costa Rica le aseguraría el cuarto sitio en la tabla y con ello medio boleto, que le permitirá buscar su pase al Mundial ante Nueva Zelanda, campeón de la zona de Oceanía, a visita recíproca el 14 y 20 de noviembre.

Pero si México pierde 1-0 ante la escuadra centroamericana y Panamá le gana a Estados Unidos, el tricolor quedaría eliminado por cuarta ocasión en su historia mundialista.

Los resultados de la selección nacional son los peores desde que el hexagonal final se juega a visita recíproca. De cinco partidos disputados en el estadio Azteca, que en otros tiempos le aportaban 15 puntos, este año a duras penas consiguió siete –un triunfo, cuatro empates y una derrota– y tres goles, dos de ellos producto de las extraordinarias jugadas individuales de Raúl Jiménez y Oribe Peralta, quien el viernes 11 abrió el marcador ante el conjunto centroamericano.

Sin importar el nombre del entrenador en turno ni de los 11 jugadores en el terreno de juego, a la Selección Nacional se le olvidó el futbol. Sufre con los rivales de la Concacaf como si la eliminatoria se disputara en la UEFA. El internacional Javier Chicharito Hernández se dio el lujo de fallar un penalti cuando el equipo está sediento de goles. El mediocampista Hugo Ayala y el portero Guillermo Ochoa se conjugaron para permitir un gol de Luis Tejeda que desnudó los yerros en la zaga.

México ha sido incapaz de tomar su destino en las manos. Su capacidad futbolística sólo le alcanza para contar en este momento con 11 puntos. Únicamente le resta esperar que los panameños tropiecen ante Estados Unidos.