En lo hacendario, se partidizan las negociaciones

La reforma hacendaria propuesta por Enrique Peña Nieto “trata de borrar todo lo que huela a Partido Acción Nacional” eliminando los impuestos creados en los dos sexenios anteriores, reclama en entrevista el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, José Isabel Trejo Reyes, y confirma que dicha instancia prevé votar el domingo 13 el Código Fiscal, la Ley Aduanera y la Ley de Coordinación Fiscal.

Detalla que por acuerdo de todos los partidos se determinó eliminar la “cláusula de elusión” contenida en el artículo 5 del Código Fiscal, que tenía tintes de “terrorismo fiscal” porque el gobierno “se arrogaba la facultad de presumir qué contribuyente estaba burlando la ley, y asumía una actitud discrecional que generaba inseguridad para éste”.

Apunta que, “ante la falta de acuerdo en una redacción que precisara en qué momentos se burlaba al fisco, se decidió eliminar la cláusula propuesta por Peña Nieto”.

Diputado federal por segunda ocasión y ya especializado en temas fiscales, Trejo Reyes dice: “El PRI reconoció que era una regla dura, no clara, pero también más de 100 grupos de diversos sectores acudieron a la Cámara de Diputados a expresar su rechazo total. Ante la falta de acuerdo entre los partidos se decidió dejar para otra vez su discusión”.

En caso de que se cometiera un delito financiero, la propuesta peñanietista pretendía extender las culpas y las correspondientes sanciones hasta a los familiares de un integrante del consejo de administración del comercio o la asociación. “Se eliminó esta incertidumbre al decirle a Hacienda que definiera expresamente en cuáles figuras recaen las responsabilidades fiscales y no en todos los miembros” del consejo, comenta Trejo Reyes.

En el caso de la Ley Aduanera, el presidente de la Comisión de Hacienda explica que “se retocará” lo relativo al comercio exterior para proteger a los empresarios mexicanos del ingreso de mercancías, y “corresponderá al Servicio de Administración Tributaria (SAT) poner reglas para detener el contrabando o que entren mercancías subvaluadas”.

Para evitar que se contaminara la discusión de la reforma hacendaria, lo cual implicaba detener el paquete fiscal –que incluye la Ley de Ingresos, que por ley debe avalarse en la Cámara de Diputados el 20 de octubre, ratificarse en el Senado y, en caso de discrepancia o veto del Ejecutivo, votarse a más tardar el 31 de octubre–, las dirigencias de PRI, PAN y PRD, así como sus coordinadores parlamentarios, determinaron retirar temporalmente de la discusión la Ley del Régimen Fiscal de Pemex.

 

Parece una propuesta “perredista”

 

El diputado federal panista afirma que la reforma hacendaria no salió del Pacto por México: “Nunca se abrió a la luz pública; estuvo vedada de diálogo y acuerdos previos entre las fuerzas políticas. Esa es una iniciativa sólo del Ejecutivo federal, quien nunca abrió el juego. Por eso,  cuando llegó dejó al PRI atónito”.

La reacción del PRI, dice, fue en contra de los impuestos a colegiaturas y al sector de la vivienda. Y como muchos, añade, los diputados pensaron que la reforma hacendaria vendría a aplicar el IVA en alimentos y medicinas; de hecho hasta los priistas modificaron sus documentos básicos para poder aprobar esa medida. “Resultó un poco extraña la propuesta porque pareciera más perredista que priista”, comenta Trejo Reyes.

Lo que sí quedó claro, sostiene, es que el PRI trata de borrar del marco legal “todo lo que huela a PAN”.

Ejemplifica: el impuesto al sector maquilador, que hoy respaldan el PRD y el PRI, echa abajo las facilidades que se dieron en esta área para que a las empresas mexicanas les resulte benéfico utilizar materia prima del extranjero y luego exportar el producto.

Ahora el gobierno (“y en eso votarán PRD y PRI juntos”) pretende que se cobre un impuesto a quien importe la materia prima para regresárselo cuando exporte el producto final, “pero mientras esto ocurre el gobierno va a jinetear el IVA de los empresarios y los va a descapitalizar”, advierte.

Otro ejemplo es la eliminación del impuesto de 3% a los depósitos en efectivo mayores a 15 mil pesos (IDE) y el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU), ambos creados en la administración de Felipe Calderón.

“La visión que ofrecen desde el gobierno es que quieren el deslinde de todo lo que huela a PAN, pero es un error porque el IDE permitía seguir la pista del dinero y no creo que con la ley antilavado ello ocurra. En mi opinión, eliminar este esquema no es más que una muestra de la debilidad del Estado mexicano. Lo único que van a traer es que grandes capitalistas saquen su inversión del país y cierren algunas de sus empresas, diciendo adiós a cientos de trabajadores.

“Pero además, cómo le explicas o cómo compensas a una empresa holding, a la cual de un día para otro le dices: de los 700 millones de pesos que tenías de pasivos y pagarías en plazos, ahora los tienes que liquidar en este momento. Eso va a matar a muchas empresas. Les hemos dicho al PRD y al PRI que se van a llevar a mucha gente entre las patas, pero no quieren entender. También proponemos que se les otorgue un plazo para liquidar todo y, después de ello, las empresas entren a un nuevo régimen fiscal”.

El legislador aclara que el PAN votará contra la homologación del IVA de las zonas fronterizas con el resto de la república: “El PRI y el PRD no quieren dar marcha atrás en esto, a pesar de que hay legisladores priistas que no están de acuerdo pues se afectará a Quintana Roo, que tiene una gran afluencia turística, y se deteriorará la economía de los estados del norte, por ejemplo. Los mercados les van a dar una tunda a la gente de Los Cabos y Cancún”.

Recuerda Trejo Reyes que Vicente Fox intentó homologar el IVA durante su administración y los panistas lo hicieron entrar en razón para no afectar la economía de la población fronteriza, “pero ahora no tenemos la mayoría para frenar al PRI”.

El diputado, quien forma parte del grupo opositor a los legisladores afines al expresidente Felipe Calderón, dice que la reforma hacendaria pasará en la Cámara de Diputados porque, al no tratarse de una modificación constitucional, sólo se requieren 251 votos, que el PRI puede reunir junto con sus aliados del PVEM y el Panal. No obstante, aclara que en algunos temas el PRD y el PAN votarán con ellos.

En cuanto al Senado, “bastarán unos cuantos votos de la oposición para sacarla adelante”, por eso los corderistas no podrán frenar los cambios hacendarios. En una situación distinta, comenta, está la reforma energética, ya que sí es constitucional y el PAN está condicionando su discusión y aprobación a que se vote previamente la reforma político-electoral.