Publicidad política

Las erogaciones del gobierno en publicidad política siguen a la alza.  Al cierre del 2012 fueron de 6,989,675.38 millones de pesos, lo que representó un incremento de poco más de mil millones respecto de 2011.  En el año que corre aún no se contabiliza el gasto, sin embargo por la cantidad y el tipo de producción de los anuncios gubernamentales, es muy probable que la cifra se incremente.

Gracias a que se redujo del 12.5% a 1.25% el tiempo para el Estado en radio y televisión, los medios privados se están beneficiando de los abultados presupuestos para la “promoción y difusión de actividades del gobierno”.  En el sexenio de Calderón, la propia Auditoría Superior de la Federación señaló que diversas dependencias contrataron los servicios de medios comerciales antes de solicitar los tiempos fiscales.

A la tradicional compra de espacios en prensa, radio, empresas televisivas, se tienen que agregar los promocionales en cine más la adquisición de impactos en banners, apariciones en forma de ligas en diversos buscadores y páginas de internet, además de la publicidad abierta y disfrazada en forma de noticias en los dispositivos móviles.  Lo anterior es difícil de cuantificar aunque, por ejemplo, en los informes anuales sobre Erogaciones en materia de comunicación social y publicidad del Gobierno Federal se detalla el nombre de las empresas prestadoras del servicio.

Solamente en 2011, la compañía Yahoo de México, S.A. de C.V. hizo transacciones con la Comisión Nacional del Sistema del Ahorro para el Retiro, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Cofetel, el Fideicomiso Pro-México y la Policía Federal por un total de 3,861,200 pesos. Hay que agregar que la Secretaría de Seguridad Pública ese año, gastó en anunciarse en todos los medios 3,868,840 pesos con el fin de contrarrestar la pésima imagen que adquirió desde 2006; en 2012 se le imputaron numerosas violaciones a los derechos humanos durante el proceso de persecución de los traficantes de drogas.  Lo mismo puede decirse de la Secretaría de la Defensa Nacional.  En el caso del Sistema para el Retiro, resulta inaceptable que los escasos fondos de la jubilación de los trabajadores se usen para anunciar las opciones del Sistema.

Un caso emblemático es el de Pemex que erogó en promocionales la cantidad de 250,891,920 sólo en 2011 mientras los gobernantes aseguraban que la paraestatal estaba en dificultades económicas.  Todavía recordamos los onerosos anuncios sobre el tesoro escondido en el fondo del mar.  Actualmente la situación se profundiza.  La urgencia por privatizar el petróleo viene precedida por una campaña millonaria de spots en radio y televisión, además del gasto que no conoceremos en la red, en noticiarios, programas de opinión y demás géneros periodísticos utilizados para confundir a los mexicanos sobre el verdadero fin de la reforma energética: trasladar a las poderosas empresas nacionales y extranjeras la  renta petrolera que hoy corresponde a la nación.