Memoria y creación

Sandra Lorenzano nació en Buenos Aires y desde 1976 vive en México, en donde estudió y ha tenido una importante participación en los medios académicos y culturales. Ha escrito los ensayos Escritura de sobrevivencia. Narrativa argentina y dictadura (2001), Políticas de la memoria: tensiones en la palabra y la imagen (2007) y Aproximaciones a Sor Juana (2010), la novela Saudades (2007) y la colección de poemas Vestigios (2010), entre otros libros. Además es conductora del programa En busca del cuento perdido, que transmite el Instituto Mexicano de la Radio. Fuga en mi menor (Tusquets. Col. Andanzas; México, 2012, 137 p.) es su más reciente novela.

La historia de Fuga en mi menor surge de una fotografía tomada en Italia por los años cuarenta. En ella aparece una joven mujer y una sombra. Tiempo después Leo, el hijo de esa pareja, decide indagar sobre su padre, del que sólo conserva ese espectro, por lo que interroga a la madre, a los familiares y conocidos, y en charlas con un laudero poco a poco reconstruye la historia del padre. Así descubre que era un profesor universitario, tocaba el violonchelo y había decidido sumarse a las filas partisanas para luchar contra los fascistas y dejarle un mundo mejor. El acto de recuperación le permitirá entender sus emociones y congojas, el sentido de la paternidad y la relatividad de su interpretación sobre lo sucedido.

En Fuga en mi menor Sandra Lorenzano trata sobre el recuerdo y la creación. En la historia Leo busca rescatar el pasado a partir de lo que rememoran los otros, pero esa memoria es parcial y limitada. Además de que muchos de los testigos han fallecido. Sin embargo, un impulso lo lleva a partir de los datos, gestos, maneras, gustos… rehacer la existencia de su padre. En muchos momentos la falta de información lo lleva a imaginar lo sucedido, y así vislumbra el sentido de la vida y se da cuenta de los deseos inconscientes que lo jalonean o impulsan, fundamentales en todo acto creativo.

Como lo dice José Emilio Pacheco en su poema Memoria: “No tomes muy en serio/ lo que dice la memoria./ A lo mejor no hubo esa tarde./ Quizá todo fue un engaño./ La gran pasión/ sólo existió en tu deseo./ Quién te dice que no te está contando ficciones/ para alargar la prórroga del fin/ y sugerir que todo esto/ tuvo al menos un sentido”.

Sandra Lorenzano ha escrito una novela vehemente y original que emociona al lector. Destaca la estrategia narrativa que va del diálogo o la introspección para captar la pesquisa del exégeta.