Canal Once continúa cambiando su carta programática al incorporar nuevas series, informativos, programas musicales y ficción de factura nacional, algunas originadas por la emisora del Politécnico, otras por realizadores independientes.
Por las mañanas, de lunes a viernes, alberga un nuevo programa noticioso conducido por Javier Solórzano. Hace un par de años el periodista tuvo a su cargo en esta emisora un programa musical nocturno los sábados, que pasó sin éxito de público. El domingo por la noche se incorporó al periodista Jorge Saldaña con una serie musical que se denomina Añoranzas. Y la conductora de radio Fernanda Tapia, quien ya estuvo también en el Once dentro del programa matutino Diálogos en confianza, tendrá a su vez un espacio.
Se trata de tres nombres conocidos puesto que han estado en estaciones comerciales de radio y televisión y han destacado por haber construido un estilo propio adaptado a las necesidades de aportar sintonía masiva. Más allá del contenido de sus emisiones, que habrá que analizar, al incluir a dichas figuras Canal Once apuesta a lo ya visto, lo probado hecho fuera de casa. La vocación creadora parece arrumbada pues no se impulsan rostros, productores, guionistas ni conductores que puedan aportar novedad, renacimiento a un canal que lo necesita con urgencia.
Por lo pronto el noticiario matutino retoma la fórmula iniciada en la radiodifusión mercantil: dos horas y media de programa, de seis a ocho 30. El conductor no se limita a leer, a hacer preguntas o a introducir a los enviados o corresponsales: opina, asegura, analiza, enjuicia. Para las estaciones de lucro el modelo sirve como apoyo a una creciente venta de tiempo aire para anunciantes, así escalan las ganancias con muy poco invertido. En Canal Once la intención es política. Más minutos destinados a hablar de la obra de gobierno, a entrevistar a funcionarios, legisladores, líderes empresariales y algunos expertos. También a justificar las actitudes autoritarias, a denostar a los opositores, a recordarles a los maestros que la nueva ley existe y se les va a aplicar para dejarlos sin empleo si siguen en paro.
Ninguna sorpresa deparó el noticiario; las notas se extienden cuando se trata de mostrar a Peña Nieto con su gabinete, son breves y superficiales para todo lo demás. Incluye entrevistas en el estudio, reportes de temas culturales, comentaristas deportivos. Las imágenes como las noticias se repetirán a lo largo del día, luego en el noticiario de las dos de la tarde y por la noche a las nueve. Ningún formato distinto, ningún espacio para aquellos tradicionalmente marginados. Y alguna pifia: sin previo aviso se cortó un comentario sobre box para meter un promocional de lo que hoy se llama Diálogos en familia y regresar un par de segundos, que Solórzano aprovechó para despedirse.








