Los siete integrantes del nuevo Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel), el organismo regulador de telefonía, televisión e internet en el país, tienen frente a sí un primer gran desafío: resolver el nuevo capítulo de la disputa entre Dish, de Grupo MVS, y Televisa por la retransmisión gratuita de los canales 2, 5 y 9 de la compañía de Emilio Azcárraga Jean, que podría mermarle al consorcio cerca del 5% de sus ingresos totales.
A los dos días de que el Senado aprobara la elección de Gabriel Contreras Saldívar, Luis Fernando Borjón, María Elena Estavillo, Mario Germán Fromow Rangel, Ernesto Estrada González, Adriana Sofía Labardini y Adolfo Cuevas Teja como comisionados del Ifetel, Grupo Dish anunció el miércoles 11 que subiría los canales 2, 5 y 9 de Televisa, así como 7 y 13 de TV Azteca, a sus 2.3 millones de abonados en su sistema de televisión satelital. Y Axtel TV, con apenas 31 mil suscriptores, anunció una medida similar. Ambas empresas argumentaron que con esta medida hacían valer el artículo octavo transitorio de la reforma constitucional que ordenaba el must carry y el must offer gratuitos.
A su vez, la Asociación de Telecomunicaciones Independiente de México A.C. (ATIM), la cual agrupa a pequeños concesionarios de televisión por cable que abarcan a 160 poblaciones del país, denunció que la mayoría de sus asociados “se encuentran sometidos a contratos de retransmisión de señales donde se empaquetan en un solo producto dichas señales de televisión abierta y se cobra una tarifa fija por ese paquete, por cada suscriptor al que se le preste el servicio”. La ATIM planteó siete preguntas a los nuevos integrantes del Ifetel para que definieran si habrá un costo por la retransmisión de los canales de televisión abierta y qué hará el organismo en caso de que Televisa y TV Azteca se nieguen a realizar descuentos.
El jueves 12 de septiembre el Grupo Televisa lanzó su propio desafío al Ifetel. Le pidió al organismo que le ordenara al Grupo Dish dejar de retransmitir la señal de sus canales de televisión abierta porque “en un acto de omisión y malinterpretación de la norma, Dish incumple con las disposiciones de la reforma”.
Televisa argumentó a través de un comunicado que “se requiere la determinación de Ifetel para aclarar cuáles son las señales radiodifundidas de cobertura de 50% o más del territorio nacional que los concesionarios de televisión restringida vía satélite deberán retransmitir obligadamente conforme a la reforma”.
Desde el 19 de agosto pasado –cuando aún no se constituía el nuevo organismo regulador– Televisa había solicitado la intervención de la Secretaría de Gobernación para que Dish se abstuviera de retransmitir sus canales de televisión abierta.
La disputa por la retransmisión obligatoria de los canales abiertos en los sistemas de televisión restringida se ha convertido en el ejemplo más claro de la guerra entre los gigantes del sector.
Grupo Televisa tenía 8 millones del total de 14.2 millones de suscriptores a algún sistema de televisión de paga, a través de sus filiales Cablevisión, Cablemás y Cablevisión Monterrey (por cable) y Sky (vía satélite). Desde 2009 Dish, una sociedad formada por MVS, la estadunidense Echo Star y Telmex, ha competido con Sky en televisión vía satélite y le quitó cerca del 50% de este mercado.
La empresa de Azcárraga Jean cobraba una cuota de 1.70 dólares por usuario al mes por la renta de sus señales abiertas, y TV Azteca 0.50 dólares. Por la venta de sus paquetes de canales Televisa obtuvo en el segundo trimestre de 2013 un total de 881.7 millones de pesos, 9.5% más que en el mismo periodo de 2012, según el reporte que envió a la Bolsa Mexicana de Valores.
Para el especialista Gabriel Sosa Plata, se trata de un nuevo diferendo jurídico que deberá resolver el Ifetel y no sólo para beneficio de los intereses de MVS o de Televisa y TV Azteca, sino también para los canales públicos como Once TV, Canal 22 o el canal 30 del Organismo Promotor de Medios Audiovisuales (OPMA), cuyas señales ya deberían verse en todas las redes de televisión de paga existentes en el país. Al mismo tiempo, se deberá definir si las nuevas señales adicionales de televisión restringida, como Excélsior TV, canal adicional a Cadena 3 del Grupo Imagen, deberá incluirse en todos los sistemas de paga en el Distrito Federal.
El artículo octavo transitorio de la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones estableció que “una vez constituido el Instituto Federal de Telecomunicaciones conforme a lo dispuesto en el artículo sexto transitorio” deberán observarse las reglas del must carry (obligación de subir a las plataformas de televisión restringida todos los canales de televisión abierta) y del must offer (obligación de las señales de televisión abierta de poner a disposición de sus competidores sus canales de forma abierta).
Televisa argumenta que esto deberá definirse hasta que esté lista la legislación secundaria de la reforma constitucional, cuyo plazo máximo para entrar en vigor vence en diciembre de este año.
La disputa por las señales de televisión abierta, especialmente las de Televisa, revivió en medio de la información extraoficial de que MVS ya había acordado con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes que le refrendaran una parte de los 190 Mhz que posee en la banda 2.5Ghz, misma que le fue expropiada en agosto de 2012 por el gobierno de Felipe Calderón.
El caso de la banda 2.5Ghz está estrechamente relacionada con las diferencias entre MVS y Televisa. Hasta donde se ha confirmado extraoficialmente, el gobierno de Enrique Peña Nieto decidió refrendar 130 de los 190 Mhz a la empresa de Joaquín Vargas y a otros 10 concesionarios menores, mientras los 60 Mhz restantes se licitarían. Y Televisa estará interesado en participar en esta banda para los servicios del llamado cuádruple play.








