Son muchos los interesados en ese polvorín que es Siria, no sólo Estados Unidos y Rusia. Al Qaeda también interviene en favor de los rebeldes sirios –los mismos a quienes apoya Washington– y recluta en Europa a yihadistas: combatientes comprometidos con la guerra religiosa. Ceuta, ciudad española enclavada en el norte de África, se ha vuelto un semillero de soldados musulmanes que se oponen al régimen de Bashar al-Assad, como lo descubrió el gobierno de España a partir del video de un ataque suicida perpetrado por un taxista ceutí.
MADRID.- Con turbante y empuñando un fusil de asalto, Rachid Hossain Mohamed, Wahbi, mira a la cámara y lanza proclamas en árabe. Luego responde preguntas de un interlocutor e incluso ambos sonríen. Así empieza un video de 8:47 minutos distribuido en un chat utilizado por yihadistas y descubierto por los servicios de inteligencia españoles.
En la siguiente toma, Wahbi aparece con uniforme y casco de camuflaje y se despide de algunos milicianos para luego subir a un camión militar y sentarse al volante. El video tiene como fondo musical cantos en árabe que exaltan el martirio.
Después el camión conducido por Rachid avanza por un camino vecinal. En la siguiente escena, desde lejos se aprecia el vehículo acelerando cerca de un complejo de edificios; segundos después estalla y deja una inmensa nube de humo negro. La toma de la explosión se repite desde tres ángulos.
Wahbi, de 33 años, hasta antes de inmolarse –el 1 de junio de 2012– era taxista en Ceuta, la ciudad autónoma de España en el norte de África. Y las proclamas que lanza en el video dan gracias a Alá y anuncian su determinación de hacer la yihad (guerra religiosa) contra el régimen de Bashar al-Assad, presidente sirio.
El Ministerio del Interior español difundió este video el pasado 21 de julio para dar a conocer que el atentado de este ciudadano español causó 130 muertos en el cuartel militar sirio de Idlib.
Aunque es poco habitual que el Ministerio difunda estos videos, esta vez lo hizo en una conferencia de prensa del ministro Jorge Fernández Díaz, quien anunció la captura de ocho miembros de una célula hispano-marroquí de Al Qaeda que opera en Ceuta y en la ciudad marroquí de Castillejos, a la cual atribuyó la cooptación de por lo menos 50 jóvenes enviados a combatir contra el régimen de Assad.
No es la única red de Al Qaeda que recluta en Europa a jóvenes musulmanes radicales para mandarlos a Siria, como los enviaba antes a los conflictos de Chechenia, Irak y Afganistán.
Ante la falta de información consensuada entre sus miembros, el Consejo de la Unión Europea dio por buenos los datos aportados por un análisis del Centro Internacional de Estudios sobre Radicalización del King’s College de Londres, ICSR Insight: European Foreign Fighters in Syria, donde se afirma que hasta 600 jóvenes de países europeos se han sumado a la insurgencia contra Assad.
Estos musulmanes de origen europeo representan entre 7 y 11% del total de combatientes extranjeros en Siria y la mayoría proceden de Holanda, Reino Unido, Francia, Bélgica y Alemania. Aunque el estudio del King’s College registra sólo seis casos desde España, las autoridades hablan de 50 jóvenes reclutados en este país: 12 españoles y 38 marroquíes.
La alerta de las autoridades europeas se disparó porque las investigaciones del caso español evidencian que esta célula alienta a los nuevos milicianos a actuar en el futuro como “lobos solitarios”, cometiendo atentados en el territorio comunitario, como ya ha ocurrido en París y Londres e incluso en Boston, Estados Unidos.
Una fuente de la policía española reconoció que el desmantelamiento de esa célula de reclutadores no garantiza que se haya detenido desde España el flujo de jóvenes a Siria.
Al respecto Fernando Reinares, investigador del Real Instituto Elcano –fundación privada española de estudios estratégicos–, alertó sobre el surgimiento de una “segunda generación de terrorismo” formada por hijos de los inmigrantes ya integrados a los países europeos pero expuestos a “focos de radicalización de la ideología yihadista”, citó la agencia mexicana Notimex.
Al dar a conocer los resultados de un estudio acerca de países como el Reino Unido, Italia y Alemania, Reinares consideró que en el caso de España las investigaciones arrojan que “todos han actuado en conjunción con otros, en células”.
Fronteras europeas
Ceuta, de unos 84 mil habitantes, es un enclave español en el norte de África, colindante con Marruecos y en la costa del Estrecho de Gibraltar, en el Mediterráneo. Conviviendo ahí con los católicos vive la población musulmana más numerosa de España.
Melilla (también bajo autoridad española) y Ceuta se consideran territorios periféricos de la Unión Europea en África; colindan con Marruecos en una frontera donde abundan los problemas de migración, comercio y contrabando de drogas.
Pero desde la década pasada los gobiernos de España y Marruecos se han dedicado principalmente a combatir las acciones en la creciente marea de radicalización de los jóvenes musulmanes absorbidos por la yihad.
En Ceuta y Melilla priva la corriente malekita del Islam, la tradicional de Marruecos. Pero en los últimos años se ha introducido en Ceuta –así como en varias ciudades catalanas– el movimiento tabligh, descrito en un auto de procesamiento de la Audiencia Nacional como “una versión rigurosa del Islam, que justifica el uso indiscriminado de la violencia”, publicó el diario El Mundo el 3 de junio de 2008.
Al continuo ambiente de tensión y radicalización en estas ciudades se suman las múltiples proclamas de Al Qaeda por restaurar el califato de Al Andalús, que en la antigüedad incluyó gran parte de España, para lo cual alientan actos terroristas en Ceuta y Melilla contra lo que llaman la “usurpación de los infieles”. Además, esa organización tiene en los países vecinos del desierto del Sahel el asiento de su rama Al Qaeda en el Magreb Islámico.
El barrio Príncipe Felipe –el más pobre de Ceuta y conocido simplemente como El Príncipe– concentra el mayor número de musulmanes y también la mayor población desempleada del país; ahí vivían prácticamente todos los jóvenes que se han inmolado en Siria.
De este barrio es Hamed Abderraman, Hmido o El Talibán Español, quien estuvo preso en Guantánamo por su presunta pertenencia a los talibanes, pero quien tras su traslado a España en 2006 fue absuelto por el Tribunal Supremo debido a que fue sometido a torturas.
En los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid estuvieron implicados los tetuaníes (oriundos de la ciudad marroquí de Tetuán) residentes en Ceuta, Abdelilah el Fuad y Hamal Ahmidan, El Chino. Otro de los participantes, Serhane Abdelmajid, El Tunecino, durante un tiempo fue también seguidor del movimiento tabligh.
Como parte de la Operación Nova (creada para combatir el terrorismo islamista en España), en marzo de 2005 la Guardia Civil cateó la prisión de Algeciras y encontró textos relacionados con Al Qaeda y planos del transbordador que cruza el Estrecho de Gibraltar, el cual aparentemente sería objetivo de un atentado.
En diciembre de 2006, en la Operación Duna (similar a la Nova), fueron aprehendidas 11 personas en El Príncipe; después fueron absueltas. Un año después otro ceutí, convicto por narcotráfico, fue detenido en la Operación Tigris, destinada a abortar una trama de apoyo logístico y financiero para las acciones yihadistas en Irak.
De El Príncipe eran Wahbi –quien se inmoló en Siria– y sus dos acompañantes: Mustafa Mohamed Abdeselam, de 30 años, y Mustafa Mohamed Layachi, de 24, quienes salieron de sus casas en abril del año pasado. Ninguno avisó a sus familias el motivo de su viaje, aunque a su llegada a Turquía ocasionalmente hablaban con ellas. Esos contactos terminaron cuando se internaron en Siria. Los tres terminaron inmolándose y sus familiares se enteraron por llamadas telefónicas de Al Qaeda.
El ministro Fernández Díaz dijo que los reclutadores los vincularon con la rama más radical de la rebelión siria, con el Frente Jabhat al-Nusra (Frente de la Victoria) y con el Estado Islámico Irak, brazos armados de Al Qaeda.
Los 50 hombres reclutados por esa organización en Ceuta fueron enviados a Siria a través de Málaga y Turquía, presuntamente por barco. Otros, cooptados en Marruecos, salieron de Casablanca rumbo a Turquía para después pasar por tierra a Siria, en los territorios controlados por la disidencia. A estos grupos se les unieron células argelinas.
El funcionario español señaló que la red les pidió a los jóvenes que en caso de regresar a España o Marruecos se convirtieran en “lobos solitarios” para cometer atentados yihadistas, como los de Boston (el pasado abril), Francia y el Reino Unido (en mayo).
Entre los jóvenes reclutados para viajar a Siria hay un menor de edad, Nordin Abderrayat, de 16 años, hijo de Ahmed Abderrayat Laarbi. Éste, de 45 años, a quien el diario El País entrevistó e identificó como uno de los 11 detenidos en 2006 en la Operación Duna por pertenecer a la organización Al Haraka Salafiya Yihadia, fue absuelto por falta de pruebas en 2012.
Ahmed Abderrayat está abatido: da por hecho que su hijo encontrará la muerte en Siria, país al cual ingresó con el pasaporte de su hermano mayor.
El mismo diario advierte sobre la difusión en internet de un video en el que aparece muerto Abu Adam, El Magrebí, un marroquí residente en Barcelona quien cayó en marzo cerca de Alepo, Siria, víctima de un francotirador.
Otro combatiente reclutado en Ceuta, Mohamed H., murió en Siria, informó El País citando al Faro de Ceuta, diario local que el viernes 6 publicó que una llamada telefónica de Al Qaeda anunció el deceso a la familia.
Marquitos
Tres días después de la conferencia del Ministro del Interior, el juzgado número 2 de la Audiencia Nacional de España dictó prisión provisional contra los ocho miembros de la célula de reclutadores, que encabezaba Karim Abdeselam Mohamed, Marquitos, por el presunto delito de integración en organización terrorista.
El juez Ismael Moreno Chamarro señala en su fallo (diligencia previa 2/2009) que este dirigente radical es un “referente del yihadismo” en la frontera hispano-marroquí, y ya había sido detenido en la Operación Duna, la cual encabezó el juez Baltasar Garzón en diciembre de 2006. Es decir, en la misma operación en la que fue detenido el padre del menor Nordin Abderrayat.
En esa ocasión el grupo hacía planes para atentar contra los transbordadores que van de Algeciras y Málaga a Ceuta. Marquitos fue absuelto pues las autoridades fueron incapaces de allegarse pruebas suficientes.
El documento judicial señala que los cuerpos antiterroristas de la Policía Nacional y la Guardia Civil identificaron que desde entonces Marquitos se convirtió en “un líder” y “extendió su red yihadista a nivel internacional, alcanzando no sólo Marruecos y España, sino Bélgica, Turquía y Siria”.
El fallo del juez, cuya copia tiene Proceso, hace hincapié en que esta red envió a Siria por lo menos a 50 españoles y marroquíes en seis grupos. Todos, “tras ser ayudados a cruzar la frontera de Turquía a Siria, alcanzaban los campos de entrenamiento”. Según el juez, parte de los enviados son convertidos en “terroristas suicidas” mientras otros son “entrenados para insertarse en comandos para el combate”.
Después de enunciar por nombre a una docena de ellos, el juez destaca el fallecimiento de cinco en Siria, tras inmolarse causando numerosas víctimas, entre ellos Rachid (del video citado), sus amigos Mustafa Mohamed Layachi y Mustafa Mohamed Abdeselam y otros dos de nacionalidad marroquí pero residentes en España: Abdellatif el Morabet y Bilal el Helka.
Señala que las investigaciones y la intervención de llamadas muestran que “dicha red yihadista internacional no sólo sigue activa y ha restablecido el envío de integristas desde Marruecos y Ceuta a Siria, sino que ha aumentado su número de objetivos, pues la muerte de los yihadistas anteriormente relacionados ha producido un ‘efecto llamada’ entre los integristas de Ceuta”.
La red recaudó fondos para financiar el envío de nuevos milicianos y para ayudar a las viudas. Los lugartenientes de Marquitos son Ismail Abdellatif, Chatarra, y Abdelkrim Chaib, Derkia, también detenidos.
El periodista José María Irujo, especialista en temas de terrorismo y quien da seguimiento al caso de los enviados a Siria, advirtió en El País: “No deja de ser llamativo que en Melilla, la otra ciudad española incrustada en la costa norafricana, no ha habido ni un solo caso de aspirante a yihadista que haya viajado a Siria”.
Advierte que fuentes de las fuerzas de seguridad sostienen que detrás de la cooptación está el predicador radical Omar Hadouchi, liberado de prisión en 2011 y quien reside en Tetuán, a 30 kilómetros de Castillejos.
En 2003 este imán radical fue condenado en Marruecos a 30 años de cárcel por instigar el atentado de Casablanca ese año, el cual causó 45 muertos. Fue indultado por el rey Mohamed VI, aunque tiene prohibido predicar. Sin embargo, donde sí predicó en junio pasado es en Ceuta, en la mezquita Darkawia, epicentro de la Operación Duna.








