La estrategia de seguridad denominada Escudo Centro, ideada con el propósito de estructurar un cerco que proteja del crimen organizado a la sede de los poderes federales, ha sido un fracaso. El Distrito Federal no es ninguna isla de seguridad, y en su territorio confluyen grupos del narcotráfico que tienen sus plazas principales en los estados circundantes: Morelos, Guerrero, Hidalgo, Puebla y Edomex.
A nueve meses de iniciado su mandato, la estrategia de Enrique Peña Nieto de privilegiar la “inteligencia” sobre la “violencia” para combatir al crimen organizado –sobre todo en el centro del país, en las siete entidades que hace dos meses formaron el llamado Escudo Centro– se ha mostrado ineficaz para impedir la venta y trasiego de drogas, la trata de personas, el secuestro y la extorsión, especialmente en el área que se volvió la preocupación central del gobierno: la capital del país.
Ideada por el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, la estrategia Escudo Centro pretende reducir la incidencia delictiva en el Distrito Federal y combatir al crimen organizado en coordinación con las autoridades de Guerrero, Puebla, Tlaxcala, Morelos, el Estado de México e Hidalgo. El detonante de esta estrategia fue la desaparición, el pasado 26 de mayo, de 13 jóvenes secuestrados en el bar Heaven, lo que evidenció la presencia de los cárteles del narcotráfico en la Ciudad de México (Proceso, 1909).
En un intento por mantener a los cárteles del narcotráfico fuera del Distrito Federal, las siete entidades –a las que luego se sumó Querétaro– formaron un cerco con el apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Pero hay indicios de que ese cerco no ha funcionado.
Los procuradores de Hidalgo, Alejandro Straffon Ortiz, y de Morelos, Rodrigo Dorantes Salgado, hablan con este semanario acerca del Escudo Centro y de las zonas donde Los Zetas, La Familia Michoacana y los cárteles de Sinaloa, del Golfo y de los Beltrán Leyva tienen sus fortalezas.
Tierra zeta
El procurador Straffon señala que en Hidalgo los delitos más comunes son robo, lesiones, despojo, homicidios dolosos e imprudenciales y daños en la propiedad. Omite el narcomenudeo.
–¿Siendo Hidalgo la tierra natal del extinto líder de Los Zetas, Heriberto Lazcano Lazcano, El Lazca, ese grupo criminal sigue dominando el estado?
–Así es, aunque tenemos algunos puntos con presencia de otros grupos criminales que también trabajan de manera organizada. En las regiones de Tula y Tepeji (colindantes con el Estado de México) se han llevado a cabo algunas detenciones de células delictivas que vienen de otras entidades, como Los Caballeros Templarios, escisión de La Familia Michoacana.
“En Tepeji Los Caballeros Templarios logaron infiltrar a la policía municipal. Intervenimos de inmediato. Incluso detuvimos a efectivos policiacos que participaban en esta organización y los turnamos a la SEIDO (Subprocuraduría Especializada de Investigación en Delincuencia Organizada).”
Un informe de la Policía Federal (PF) de principios de 2011 indicaba que La Familia Michoacana estaba infiltrada en los municipios hidalguenses de Huasca de Ocampo, Tulancingo, Tizayuca, Huejutla y Huichapan donde se dedicaban a la venta de productos apócrifos y a la producción y distribución de drogas sintéticas. Por su parte Los Zetas se concentraban en extorsión, secuestro, ejecuciones y tráfico de drogas y de indocumentados.
El procurador hidalguense reconoce que Los Caballeros Templarios y Los Zetas controlan el narcomenudeo en todo el estado.
“Hidalgo es uno de los estados más seguros del país. Nuestros problemas de delincuencia obedecen a que está muy bien comunicado y es paso obligado para personas que van a otros puntos del país. Esa es más que nada nuestra problemática en cuestión de delincuencia, el trasiego de la droga”, asegura el procurador.
–¿Cuáles son los puntos vulnerables?
–El tránsito de carreteras que pasan por zonas industrializadas, como Tula de Allende y Tepeji, puntos de conexión entre Hidalgo, el Estado de México y Querétaro. También tenemos mayor vigilancia en nuestra zona norte, la que colinda con Veracruz.
Gracias a reportes de transparencia obtenidos por el periódico El Independiente de Hidalgo se sabe que la Sedena tiene identificadas cuatro vías principales en el país –la Transversal Peninsular, del Pacífico, del Centro y del Golfo– que los cárteles usan para transportar drogas.
Hidalgo forma parte de la Ruta del Centro –que confluye, como las demás, en la frontera norte– junto con Chiapas, Oaxaca, Morelos, el Estado de México, el Distrito Federal, Tlaxcala, Puebla, Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí, Aguascalientes, Zacatecas, Durango, Sonora, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Chihuahua.
La Transversal Peninsular comprende Nuevo León, Coahuila, Durango, Sinaloa, Baja California Sur y Baja California. La del Pacífico abarca Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Baja California. La del Golfo incluye Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.
“Escudo Centro es una muy buena propuesta porque eso nos permitirá generar elementos jurídicos y técnicos para combatir el delito. Siete procuradurías estatales y la PGR buscamos llevar acciones coordinadas para frenar la incidencia delictiva a través de la prevención del delito, intercambio de información, homologación de programas de capacitación, intercambio de experiencias pero sobre todo operativos conjuntos”, apunta Straffon.
–¿El Escudo Centro realmente blindará al Distrito Federal para que no penetren más bandas de narcotraficantes?
–La intención no sólo es blindar al Distrito Federal sino disminuir el índice delictivo en todos los estados participantes. La Ciudad de México y su zona conurbada tienen una población superior a los 13 millones de habitantes y la idea es que esos millones de personas no sean víctimas.
La importancia de Morelos
Otro estado clave para cercar a la capital del país es Morelos. La entidad estuvo dominada por los hermanos Beltrán Leyva hasta la muerte de uno de ellos, Arturo, en diciembre de 2008 y el arresto de Édgar Valdez Villarreal el 30 de agosto de 2010, cuando perdieron mucha de su influencia y se dividieron en grupos independientes.
Los Mazatlecos o Limpia Mazatleca, el Cártel Independiente de Acapulco, La Barredora, La Mano con Ojos, el Cártel del Centro, el Cártel de la Sierra en Guerrero, La Oficina, Los Rojos, el Cártel del Pacífico Sur, Los Pelones, Guerreros Unidos, Guardianes Morelenses y La Nueva Administración son las bandas que ahora medran en la entidad.
Pero en septiembre de 2012 el Consejo Estatal de Seguridad Pública de Morelos identificaba a la Familia Michoacana, el Cártel del Golfo, Guerreros Unidos, Los Rojos y Los Caballeros Templarios como las bandas con mayor presencia.
El procurador morelense explica que desde la muerte de Arturo Beltrán Leyva su grupo se escindió y es la célula llamada Los Rojos la que más problemas ha generado. “Secuestro, extorsión, homicidio y robo son los delitos de mayor incidencia en el estado. De trata no se registra un número alarmante de denuncias; en cuanto a secuestro, el índice bajó luego de que se ha detenido a algunos integrantes de Los Rojos pero sobre todo a partir de que su líder, Antonio Elí Román Miranda, fue asesinado el pasado 13 de abril”.
En Morelos Los Rojos infiltraron a la policía municipal: “Pero con las detenciones bajamos considerablemente la presencia de esta banda en municipios como Jojutla, Tlaquiltenango y Zacatepec; en este último el exdirector de la policía municipal era quien les daba protección. Ya está detenido y su caso se judicializó”, afirma el procurador.
–¿Ellos extorsionaban?
–Todos se relacionan porque el que roba un vehículo lo hace para secuestrar, extorsionar.
“Hay diversas bandas. En algunos casos sólo están integradas por cuatro personas y se hacen llamar integrantes de algún cártel aunque no lo sean. Recientemente detuvimos a cuatro personas originarias de Ciudad Mante, Tamaulipas, que venían exclusivamente a cobrar extorsión a Cuernavaca. Detectamos que muchas de las llamadas de extorsión que recibe la gente de este estado salían de penales federales de Tamaulipas. Ya intercambiamos información con el procurador de ese estado”.
En la entidad se formó el Grupo Interinstitucional Morelos, donde diariamente se reúnen el procurador estatal y el secretario general de Gobierno con representantes de la PF y del Centro de Investigación y Seguridad Nacional así como con militares para darle seguimiento a la actividad delictiva local.
“Hace un año se dijo que un grupo de La Familia Michoacana estaba aquí para disputarle la plaza a Los Rojos, es cuando se detecta que están operando Guerreros Unidos, Los Rojos y otro grupo de creación reciente que se autodenomina Anticristo”.
–¿Qué tan grave es el narcomenudeo?
–Bastante. Se concentra en la zona metropolitana de Cuautla, Jojutla y Cuernavaca, donde se concentra la mayor parte de la población. Ya no hay narcotienditas, sólo vendedores ambulantes, aunque nos enfrentamos a otro problema, porque los expendedores no cargan tantas dosis como antes, ahora llevan 20 o máximo 30 grapas, carrujos o latas; y al momento de detenerlos, si resulta que son consumidores, su caso ya no se judicializa.
–¿De dónde proviene la droga que se comercializa en Morelos?
–Parece que la mariguana y la cocaína se traen de Guerrero.
–¿De Morelos se surte la droga al Distrito Federal?
–No es que se surta de aquí, lo que sucede es que por su situación geográfica es un paso natural de drogas, personas y mercancía normal.
–El Escudo Centro se percibe como una estrategia para impedir que los cárteles se apoderen del Distrito Federal –se le señala a Dorantes.
–No sólo al DF, también al resto de los estados que lo integran.
–¿Hay alguna diferencia entre la estrategia actual y la del sexenio de Felipe Calderón?
–¡Claro! Porque nuestra estrategia es la inteligencia. El Ejército apoya de una manera y la PF de otra. Tienen varias unidades de inteligencia y las aprehensiones han sido las menos violentas. No se usan armas. Ya no es la clásica detención en donde pones encima de la mesa los objetos del delito para presumir. Estamos trabajando de una manera más apegada a la presunción de inocencia y al debido proceso. Esa es la diferencia.
–¿Cuándo se planteó esta nueva estrategia?
–En cuanto entró el actual gobierno (estatal), en octubre de 2012.
Protección fallida
Pero a casi un año de que se creó la estrategia de regionalizar la seguridad pública y a dos meses de formarse Escudo Centro, los hechos demuestran que las estrategias han fallado.
En declaraciones a los medios locales, el fiscal mexiquense Miguel Ángel Contreras reconoció que el alto índice de violencia que alcanzó el Estado de México este año se debe a las pugnas por el territorio entre La Familia Michoacana y Guerreros Unidos. Indicó que por esta razón los militares intensificaron su patrullaje en la zona conurbada con la Ciudad de México, sobre todo en los municipios de Ecatepec, Zinacantepec, Huixquilucan, Naucalpan, Tlalnepantla y Atizapán.
En Puebla, otro de los estados del Escudo Centro, Mario Montero Serrano, secretario de Gobierno, señaló en una comparecencia ante el Congreso local que el principal problema de la entidad es el tránsito del narcotráfico en tres rutas.
Identificó a la principal como Huauchinango y Xicotepec de Juárez; la segunda, como la región de Zacatlán y Chignahuapan y la tercera como la región de Atlixco e Izúcar de Matamoros. En estas, la vigilancia es continua por parte del Ejército.
De acuerdo con el diario La Jornada, en febrero de 2013 las autoridades poblanas estimaban que había al menos 70 grupos dedicados a la distribución de droga y señaló a La Corona, Sangre Z y Golfo Nueva Generación como los más relevantes del centro hacia el norte del país, mientras que en el sur tenía importancia el Cártel Independiente de Acapulco.
A su vez el cártel del Golfo Nueva Generación es un desprendimiento del Cártel del Golfo ocurrido después de la muerte de su líder, Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, Tony Tormenta, en noviembre de 2010.
Sangre Z surgió, de acuerdo con el diario, tras la muerte de El Lazca en noviembre de 2012. La encabeza El Z-50 y tiene como enemigos al Cártel del Golfo y a Los Zetas.
La Corona es una organización formada por narcotraficantes que estuvieron al servicio del Cártel de Sinaloa en Jalisco y fueron leales a Ignacio Coronel, muerto en un enfrentamiento con marinos en julio de 2010.








