La errática promoción cultural del Estado tiene un lado bueno, al menos en Guadalajara: continúan surgiendo iniciativas independientes enfocadas a distintos sectores de la población. Es el caso de Pollo Blanco, un sello independiente con el que Ana María Petersen y Carlos López de Alba ofrecerán libros de autores extranjeros poco difundidos aquí, mediante un esmerado trabajo editorial.
El nombre es lo de menos, y aunque evoca de manera simplona a las aves que todos los días suministran carne y huevo a los hogares, Carlos López de Alba y Ana María Petersen decidieron llamar a su nueva casa editorial Pollo Blanco, proyecto que arrancó como sello independiente el pasado 15 de agosto con la publicación de la novela Manuel, el cubano loco, de Saša Stanišic, escritor de origen bosnio que actualmente radica en Alemania.
Carlos dice que con el nombre querían alejarse de los estereotipos y la solemnidad que caracterizan a otras editoriales. Y como reza el marketing de los matadores de pollos, lograron un producto “fresco, limpio y de calidad”.
El cascarón se rompió con un libro que luce atractivo desde su portada, un diseño y material que fueron sumamente cuidados, bajo la supervisión de Miriam Ramos Pinto.
“En una reunión de lluvia de ideas surgió el nombre de Pollo Blanco –relata López de Alba–; poco a poco le empezamos a ver correlación a la metáfora del pollo, es decir: queremos publicar libros o literatura fresca, literatura joven, literatura proveniente de todas las regiones, en todos los tipos de presentaciones y de colecciones. Ahí vimos la analogía entre los pollos y los libros. Pero al final de cuentas lo que buscamos no era un nombre que representara un canon literario, sino justamente un nombre que significara ese espíritu que le queremos dar a la editorial, muy relajado y desenfadado en todos los sentidos”.
Precisa que, en una primera etapa, Pollo Blanco publicará obras literarias de autores extranjeros poco conocidos en el país, pero de una narrativa excepcional, relatos cortos, fáciles y digeribles para el público lector. Resalta que no será lo único que distinga al sello editorial, sino también sus precios accesibles:
“Los libros que iremos publicando corresponden a nuestras necesidades como lectores. Todo libro que publiquemos podría ser aquel que le recomendaríamos a la persona más cercana a nosotros o a alguien de mucha confianza”, dice.
Durante una década López de Alba se encargó de la edición de la revista independiente Reverso, que en 2010 desapareció definitivamente. En 2013 decidió retomar su carrera de editor con Pollo Blanco. Y si bien aclara que no quiere ver su nueva apuesta como una evolución del proyecto anterior, acepta que para Pollo Blanco retomó muchas experiencias de esa revista: desde el diseño hasta el plan de negocios, que incluye la política editorial y de distribución, así como la comercialización de los ejemplares.
“En esa década vimos nacer y apagarse muchas otras publicaciones culturales periódicas porque evidentemente no hay una política de apoyo hacia ellas en Jalisco, pero más que quejarnos u obedecer a una falta de apoyo, la revista cerró porque terminó su ciclo”, comenta acerca de Reverso.
Señala que ser editor independiente no es fácil, pues él mismo cobra, distribuye, carga, contabiliza, traduce y hace relaciones públicas. Por eso es que reconoce el esfuerzo de sus pares editoriales, como La Zonámbula, Arlequín, Mantis y Al Gravitar Rotando.
Reconoce que es común identificar a las editoriales independientes con la mala calidad de sus materiales e incluso con errores tipográficos; sin embargo, advierte que eso no sucederá con Pollo Blanco, que lanza su primer título en tapa dura y buen papel.
El nuevo sello estrena también su página de internet: www.polloblanco.com.mx, en la que puede observarse una reseña de su primera publicación, una pestaña de preguntas frecuentes y otra para ponerse en contacto con los editores.
López de Alba adelanta que el próximo ejemplar del sello editorial será un tratado antropológico caricaturizado por el monero tapatío JIS (José Ignacio Solórzano), que esperan presentar en diciembre durante la Feria Internacional del Libro.
“El cubano loco”
Manuel, el cubano loco, llevará al lector a conocer a un hombre que radica en Alemania y está en proceso de deportación. Su vida no es fácil: perdió a su madre por culpa de las drogas y de su padrastro, un narcotraficante alemán radicado en Cuba.
Un escritor, que trabaja como vigilante nocturno del edificio de una empresa financiera, narra la historia de su amigo Manuel, quien a su vez habita en La Bailonga, una casa en ruinas ubicada en una provincia del sur de aquel país.
El autor de la novela, Saša Stanišic, ya había colaborado con la revista Reverso y de ahí surgió el interés por editarlo en México. Nació en 1978 en Visegrado (Bosnia- Herzegovina) y desde 1992 vive en Alemania. Su primer libro de literatura, Cómo el soldado repara el gramófono (2006) ha sido traducido a más de 20 idiomas.








