Señor director:
Cada quien hace la fiesta según le conviene. Eso pasa con Enrique Peña Nieto (EPN) el día que presenta su reforma energética: retoma la imagen del general Lázaro Cárdenas y la interpreta a su manera. Según él, la visión del general era tener a la iniciativa privada en la industria petrolera, con el argumento de que su inclusión era necesaria. Cómo se ve que cuando se quiere creer y hacer creer a los demás, no importa cuántas tonterías o mentiras se digan hasta hacerlas verdad.
Una de las propuestas de EPN es modificar la estructura de Pemex: de sus cuatro organismos quedarían sólo dos. Esta es una de las tantas transformaciones administrativas que proponen la Dirección General de Pemex y sus asesores; el objetivo: empezar una reestructuración de la plantilla laboral, tanto de confianza como sindicalizada, ya que la temática es “depurar”, y más cuando habrá compromisos con la iniciativa privada.
Se habla de un exceso de personal comparado con otras petroleras, pero no de la capacidad y entrega de los trabajadores aun en los momentos de crisis. Desde hace mucho tiempo compañías privadas realizan “trabajos” en las áreas de Pemex, y por la pésima calidad de muchos de ellos los asalariados de Pemex tienen que corregir lo que no funcionó… pero bien que los consorcios cobraron.
Se habla de las “bondades” que la introducción de la iniciativa privada brindará. En la Sonda de Campeche hay un sinnúmero de compañías que prestan servicios en el Área Marina Plataformas (offshore) y en tierra en Ciudad del Carmen. Con excepción de los ejecutivos de esas firmas –en las que algunos ganan en dólares–, la mano de obra es explotada dentro de los límites de la ley con contratos que no cubren antigüedad ni seguridad, es decir, se trata de obreros contratados por periodos que la ley manipula. Muchas personas no conocen el sinnúmero de demandas laborales que tiene la Junta de Conciliación en Ciudad del Carmen por las “bondades” que otorgan esos empresarios a sus trabajadores.
Hoy también se destaca el tema del gas natural; lo que no se menciona es la quema indiscriminada del mismo que tuvimos durante años porque era más importante el aceite. Se construyeron plantas que procesan el gas en la Sonda, pero la quema de millones de pies cúbicos no tuvo importancia hasta que la producción de aceite disminuyó y alguien “brillante” de administraciones pasadas tuvo la idea de compensar la pérdida de gas en el yacimiento inyectando nitrógeno. Fue construida una planta que ahora es un elefante blanco, ya que la supuesta ayuda que daría contribuyó a contaminar el gas natural.
Respecto al manejo del gas, ya hubo particulares que lo hicieron en una plataforma, la “Akal G”: usaron una instalación de Pemex, maquinaria de Pemex y, supongo, recibían una compensación de Pemex. Tenían su propio personal y, como en los viejos tiempos, aislaban la instalación y prohibían la entrada. Cuando se fueron, llegado el término del contrato, la dejaron en pésimas condiciones. ¿Así quieren que se maneje Pemex?
Los presidentes de la República que llegan ven a Pemex como su cuenta bancaria personal. EPN tuvo la oportunidad de sanear a la paraestatal, organizando y limpiando desde adentro, pero le resulta más fácil recurrir a particulares y dejar que el problema siga, sacrificando al trabajador, recortando y modificando la plantilla laboral.
Los diputados y senadores, patiños al fin y al cabo del señor presidente, aprobarán las iniciativas de esta reforma sólo por complacer y barbear al Ejecutivo. Ninguno de ellos conoce cómo es Pemex por dentro. Sólo saben estar sentados en una curul y cobrar miles de pesos. No se les ocurre preguntar al trabajador petrolero si está de acuerdo con la llamada “modernización”. Se nos sataniza por culpa de malos líderes que han abusado de su posición.
Pero no es regalando el patrimonio nacional como vamos a resolver la pobreza de 50.3 millones de mexicanos. No es con discursos llenos de verborrea y mentiras como se encontrará una solución inteligente. Es increíble que después de tantos años no se haya podido establecer una conducta fiscal que favorezca a la paraestatal; de cada peso que gana Pemex 80 centavos van al fisco. Si de verdad, como dice EPN, los particulares pondrán orden en las finanzas, ¿será porque todos los gobiernos priistas y panistas no saben o no quieren buscar soluciones? Todos chupan de Pemex y aun así Pemex tiene una solvencia que no tiene ninguna empresa en México.
Que se diga a nivel mundial que Pemex es una de las primeras, pues no cualquier país tiene una producción petrolera de 2.5 millones de barriles diarios; sin embargo, los paleros del gobierno insisten en señalarla como una empresa en quiebra.
Pemex es para la nación su sangre. Ese petróleo y gas corren por las acciones y el esfuerzo de sus trabajadores. No es justo regresar al pasado y regalar lo que es nuestro, lo que es del pueblo de México. (Carta resumida.)
Atentamente
Armando Vega Marcial








