Revelaciones periodísticas

La televisión de los universitarios estrenó una serie que da cabida a la palabra de periodistas que han hecho trabajo de reportaje a fondo, se titula Revelaciones y está a cargo de Virgilio Caballero. El programa es coproducido por el canal público de Guerrero. Se transmite los sábados a las nueve de la noche en la capital del país.

En estos años, el ejercicio periodístico en México se ha decantado en dos vertientes. Una complaciente con el poder cuyos medios son, en su mayoría, parte de conglomerados empresariales. El objetivo es hacer negocio sin parar en consideraciones de tipo ético, lo cual se facilita debido al poderío que da tener un medio que difundirá mensajes a un público amplio y despolitizado.

La segunda vertiente corresponde a un núcleo muy pequeño de medios independientes y de periodistas profesionales que corren el riesgo de informar, de sacar a la luz la estela de corrupción que ha dejado un sistema político decadente y una economía transnacionalizada, ferozmente explotadora del trabajador. En una atmósfera de impunidad, de amenaza, de inseguridad, ejercer el oficio con probidad, con apego a los hechos, ha costado a muchos compañeros el empleo, la tranquilidad, el exilio y hasta la vida.

Revelaciones abrió su temporada con Lydia Cacho. En la charla con el conductor denunció la amenaza que sigue pendiendo sobre su integridad física de parte de los personajes a los que denunció y hoy están siendo juzgados. Explicó la manera en la cual llegó a descubrir la red de pornografía infantil, de pederastia y abuso de menores, gracias a la valiente denuncia de dos niñas. La periodista se ha comprometido de lleno con el tema, lo cual la llevó a estudiar el fenómeno también fuera del país. El problema aparece como mundial y data de hace varios siglos.

El programa sitúa la entrevista en el interior de un edificio no identificado pero con amplios espacios abiertos atrás, sólo delimitados con canceles de vidrio transparente, lo cual provoca la sensación de profundidad de foco. La cámara tiene libertad para encuadrar su objetivo y moverse en torno de éste. Dos sillas, una pequeña mesa son toda la utilería. Caballero se conduce con propiedad aunque por momentos utiliza demasiados adjetivos para alabar el trabajo del personaje que tiene enfrente.

El programa de estreno recupera la memoria, vemos en pantalla y escuchamos las grabaciones del diálogo entre Emilio Gamboa Patrón, diputado, y Mario Marín, gobernador de Puebla, en el cual con un lenguaje carcelario hablan de darle un escarmiento a Lydia Cacho. Aparece también Kuri, el empresario pederasta. Asoma sólo una parcela del tejido delictuoso y del cinismo con el cual se manejan en México algunas figuras de poder; se percibe cómo utilizan dinero e influencias para arrollar los derechos de niños, mujeres y ciudadanos.