Una década de Caracoles

A diferencia de lo que ocurría hace casi 20 años, el EZLN ya no atrae masivamente los reflectores. Con la notable ausencia del subcomandante Marcos, la dirigencia indígena festejó este mes los primeros 10 años de autogobierno de las comunidades zapatistas. Para hacerlo, los rebeldes convocaron a un nuevo Congreso Nacional Indígena y abrieron la Escuelita Zapatista, a la que acudió el exrector Pablo González Casanova y ante cuyos alumnos los rebeldes advirtieron que contestarán cualquier ataque y defenderán el territorio indígena de las agresiones.

 

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, CHIS.- A casi 20 años de su aparición pública, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) ya no tiene la misma atención de la prensa nacional y extranjera, esa que en 1994 llenaba hoteles en esta ciudad y hacía filas de días y semanas para conseguir una entrevista con el subcomandante Marcos, quien desde 2009 no aparece públicamente.

Hoy tampoco están aquellas multitudes de organizaciones sociales y políticas que formaban caravanas buscando contacto con la dirigencia indígena, la cual abría las puertas de sus comunidades para que entraran todos quienes querían aportar ayuda o participar en sus proyectos de producción.

Ahora, con las puertas cerradas a la prensa “comercial” pero acceso abierto a organizaciones de la llamada sociedad civil y medios “alternativos”, el EZLN celebró el sábado 10 y el domingo 11 una década de autogobierno en los llamados caracoles; luego inició las clases de la Escuelita Zapatista para mil 700 alumnos mexicanos y extranjeros invitados personalmente y cerró sus actividades con el Congreso Nacional Indígena (CNI) entre el sábado 17 y el domingo 18 –abierto a los medios–, a donde llegó el pleno de la comandancia indígena encabezada por los comandantes Tacho, David y Zebedeo y el subcomandante Moisés.

La llegada de la dirigencia indígena y de un centenar de integrantes de las comunidades de apoyo del EZLN alimentó la expectativa de la posible reaparición del subcomandante Marcos. Sin embargo el guerrillero no apareció y se reavivaron los rumores de que está muy enfermo y por eso delegó responsabilidades en el subcomandante Moisés, quien actuó de manera discreta y con un perfil bajo, incluso en su única participación en el Centro Indígena de Capacitación Integral (Cideci), centrándose en reconocer la cesión de la obra del pintor Pablo O’Higgins a la causa zapatista.

Y entre la nueva serie de actividades con que busca reactivar su vinculación con los pueblos indígenas y las agrupaciones civiles, el EZLN envió un mensaje al gobierno de Enrique Peña Nieto: Manifestó que contestará cualquier ataque y defenderá el territorio de los pueblos indígenas del país de las agresiones de empresas trasnacionales y autoridades coludidas con el crimen organizado.

A 10 años de su apuesta de autogobierno, hoy los zapatistas presumen tener mejores condiciones sociales, políticas, educativas, sanitarias y de gobierno que otros pueblos indígenas que siguen al régimen oficial. Informan que tienen un sistema de salud integral con clínicas capaces de atender partos y realizar cirugías programadas, de consulta general, ginecológicas, oftalmológicas, odontológicas y de medicina natural. También tienen escuelas de educación primaria y secundaria, tiendas de abarrotes, colectivos de producción de café de exportación, hortalizas, ganado, sistema de justicia y radios comunitarias.

Además, su propia institución bancaria que en el caracol de La Realidad es manejada por mujeres: el Banco Autónomo de Mujeres Zapatistas. Éste presta dinero (sólo para emergencias) y la riqueza que genera va a un fondo comunitario.

En dos videos que entregaron a los alumnos de la Escuela Zapatista –a los cuales tuvo acceso este semanario–, los zapatistas describen cómo han alcanzado sus formas de autogobierno: “Nadie enseñó, no lo leímos, nosotros los hemos hecho como vivimos”, dicen.

En uno de los videos el comandante Tacho lanza un mensaje que resume la defensa del proyecto político de autogobierno del EZLN que ya cumple una década:

“En la resistencia le decimos al mal gobierno que no lo necesitamos, que nosotros podemos organizarnos por nosotros mismos. Todo esto se ha logrado sin disparar ni una sola bala, ni una bomba, ni una granada, lo hemos logrado todo de manera pacífica. Por eso decimos al gobierno que dice que somos violentos (que) no hemos hecho ningún acto de violencia para lograr esto. Si hay violencia en el país ha venido por el mal gobierno, ha habido miles de muertes, desapariciones, desalojos, persecuciones de los políticos del mal gobierno.

“Pero nosotros los zapatistas decimos que si nos respetan, los respetamos, y si no nos respetan, nos defenderemos. Y si hoy seguimos un camino pacífico, de lucha, no es que tengamos miedo, es porque amamos la vida para luchar, para que este pueblo de México viva.

“Ya les demostramos que no les tenemos miedo y se los demostramos en 1994. Si no nos respetan, tomaremos otras medidas”, sentencia Tacho, una de las cabezas de la comandancia indígena del EZLN.

Y frente a las iniciativas privatizadoras del gobierno, el EZLN ha emprendido la reac­tivación del Congreso Nacional Indígena, estableciendo un nuevo pacto de defensa de los territorios comunales afectados por empresas transnacionales, autoridades y bandas del crimen organizado.

El domingo 18, en la clausura de la cátedra Tata Juan Chávez, a la que asistieron representantes de pueblos indígenas de 20 estados, en nombre de la dirigencia del EZLN la comandanta Miriam dijo que defenderían los territorios indígenas “sin importar las consecuencias”.

 

Décimo aniversario

 

La noche del viernes 9 un grupo de reporteros tuvo acceso al caracol de Oventic, llamado Resistencia y Rebeldía por la Humanidad. Los miembros del Consejo Autónomo de la Junta de Buen Gobierno (JBG) y los delegados de los municipios rebeldes emitieron su mensaje político llamando a la democracia, la justicia, la libertad y el respeto a los derechos humanos.

Ahí una mujer joven con el rostro cubierto por un paliacate, en nombre de la JBG, leyó el mensaje político traducido luego al tzotzil y al tzeltal, en el que reconoció el camino difícil del autogobierno zapatista.

“No ha sido fácil estos 10 años de práctica y construcción de nuestra autonomía. Es decir, de nuestra propia forma de vivir y de pensar, de organizarnos y de gobernarnos. No ha sido fácil por muchas razones, tales como falta de experiencia o falta de más preparación para gobernar y gobernarnos”, dijo.

El EZLN criticó la estrategia de combate a la pobreza del gobierno de Enrique Peña Nieto –que encabeza la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles–, la cual fue lanzada precisamente en el municipio de Las Margaritas el pasado 21 de enero, lugar donde el EZLN tiene uno de sus principales enclaves desde 1994.

“Está por ejemplo la llamada Cruzada Nacional contra el Hambre que no es más que un plan de contrainsurgencia, con el objetivo de dividir, de provocar enfrentamientos en las comunidades y destruir la resistencia de las comunidades zapatistas, porque es un ataque económico, político, social, ideológico y cultural contra la construcción de la autonomía de los pueblos originarios en nuestro país”, señaló la joven zapatista.

Dijo que esa cruzada sólo provocará más problemas entre las comunidades, porque viene acompañada de una estrategia de militarización.

“El plan nacional de Peña Nieto sólo traerá más hambre, enfermedades y muertes para nuestros pueblos. La militarización y paramilitarización de todos los territorios indígenas está trayendo más inseguridad, terror, miedo y descontento para nuestros pueblos, que no están conformes con ver a nuestras comunidades invadidas por miles de federales, militares y paramilitares que respaldan la violación de derechos humanos.”

En nombre de los zapatistas, la joven dijo que a pesar de los esfuerzos de “exterminio que llevan a cabo los malos gobernantes de nuestro país”, ellos, los pueblos zapatistas y sus gobiernos autónomos, seguirían su proceso de organización fortaleciendo todas las áreas de trabajo en todas las zonas zapatistas.

“Aunque reconocemos que hemos venido fallando porque todavía estamos aprendiendo. Todavía nos hace falta mucho por aprender y mejorar en nuestro trabajo por una vida más justa, más digna y humana. Seguimos creyendo en un mundo mejor, un mundo donde quepan muchos mundos.”

El exrector de la UNAM Pablo González Casanova, a sus 90 años, llegó como un alumno más a la Escuelita Zapatista y tomó clases con las comunidades de apoyo del EZLN en el Cideci.

Lo mismo hizo el economista y politólogo Gustavo Esteva, de 76 años, quien con su cuaderno y pluma listos, antes de entrar a la primera clase le dice a Proceso: (Los caracoles) “son ejemplo de una demostración muy seria de cómo a nivel de toda una región pueden construir su propia democracia desde donde (está) la gente y no desde allá arriba. Los zapatistas están demostrando que eso se puede, que eso es viable, que eso es realista, que eso es práctico para resolver los problemas concretos de la gente”.

Escuelita Zapatista

 

A la Escuelita Zapatista sólo se puedo entrar con una invitación especial. Para la primera generación fueron invitados mil 700 mujeres y hombres de todas las edades, quienes fueron trasladados a comunidades zapatistas ubicadas en parajes de difícil acceso. A cada uno de los alumnos le entregaron dos libros y dos dvd.

La prensa no fue convocada. Sólo se tuvo acceso a una videoconferencia diaria trasmitida por internet, en la cual los zapatistas explicaban sus avances en salud, educación, formas de autogobierno y proyectos productivos.

Sin embargo se tuvo acceso a los videos repartidos a los alumnos. En el primero, hombres y mujeres de las comunidades zapatistas –jóvenes, muchos de ellos– explican sus conceptos de autonomía, democracia, libertad, justicia, gobierno y la manera en que se han organizado desde sus comunidades, municipios y regiones gobernadas por las JBG.

Señalan que el gobierno autónomo establecido en sus comunidades tiene tres niveles: el local, formado por “agentes” y “agentas” ejidales y comisariados y comisariadas ejidales; el municipal y el tercero, formado por las JBG.

“Muchos piensan que nuestra forma de gobernar es un sueño, una utopía, pero para nosotros los zapatistas es una realidad que la estamos haciendo en los hechos, en la práctica, diario, durante estos 19 años”, afirma en el video un indígena embozado.

En otro turno una joven informa de la Ley Revolucionaria de Mujeres y señala: “Como mujeres hemos entendido y damos gracias a nuestra organización que nos enseñó a luchar, que es necesario la participación en todos los trabajos entre hombres y mujeres”.

Otro hombre sostiene que para evitar problemas las autoridades “son rotatorias” y se eligen por voto secreto en pequeñas urnas. Aclara que no hacen campaña, sino que van a los municipios autónomos “para que expliquen qué trabajos han desem­peñado, cómo han trabajado”, y luego en asamblea municipal son sujetos a una nueva votación.

Los integrantes de las JBG, dice otro zapatista, se eligen por asamblea general de todas las autoridades locales. Ahí se les pregunta a los candidatos si están dispuestos a ser autoridades “y luego de eso se les baja a los pueblos para que sean los pueblos quienes elijan con su voto”. En su explicación advierte que no hay derroche de dinero en campañas “donde se gasta el dinero del pueblo en propaganda política” y tampoco necesitan credencial para votar.

En tanto que del sistema de justicia, otro zapatista precisa que se aplica a todos por igual, pero admite que tienen problemas con quienes asaltan, asesinan o violan, porque no hay cárceles para readaptarlos y por eso algunos se escapan.

En el segundo video se muestran los trabajos en el campo de las comunidades de base en los cinco caracoles (ubicados en los ejidos de Morelia, La Realidad, Roberto Barrios, La Garrucha y Oventic). Un grupo de mujeres explica que crearon el Banco Autónomo de Mujeres Zapatistas para ayudar a quienes tienen urgencias. No tienen grandes oficinas, sólo una pequeña casa a la que acuden las familias de enfermos o con alguna otra emergencia.

Otros hablan del funcionamiento de sus estaciones de radio que trasmiten música y noticias locales, de los trabajos colectivos en la producción de café que se exporta a Europa, de la instalación de sus tiendas y bodegas de autosuministro, de sus propias escuelas donde los promotores de educación enseñan conceptos como libertad, democracia y justicia. Igualmente de las clínicas, donde atienden no sólo a los indígenas zapatistas sino a cualquiera que lo necesite.

A manera de resumen, al final de uno de los dos videos Tacho señala: “Con nuestra resistencia nos hemos organizado en nuestra educación, en nuestra salud, y lo hemos hecho como queremos, como lo pensamos. Al igual, nos hemos gobernado y nos hemos aplicado la justicia como lo entendemos mejor y para el bien de nuestro pueblo. También la democracia la hemos ejercido en nuestros pueblos, en nuestras regiones, municipios y zonas como lo entendemos mejor. (…) Y con todo esto le estamos demostrando al mal gobierno que no lo queremos y no lo necesitamos”.