Señor director:
Por este medio quisiera compartir con sus lectores los siguientes argumentos presentados al secretario de la SEP en relación con la arbitraria y lesiva desaparición de la Dirección General de Educación Física (DGEF), institución fundada por el visionario José Vasconcelos hace 90 años y derogada mediante acuerdo secretarial publicado el pasado 31 de julio.
Aunque con Lázaro Cárdenas la dependencia encargada de la materia llegó a tener el estatus de una secretaría de Estado que coordinaba nacionalmente la actividad de los profesores de la especialidad, a partir de las políticas instrumentadas con la modernización educativa de los años noventa la DGEF fue perdiendo atribuciones y transformándose en botín político y económico.
La corrupción imperante en la institución volvió a ésta indefendible. Desafortunadamente, el gremio de educación física fue constituyéndose en bastión del SNTE conformado por golpeadores e incondicionales. Los niveles de corrupción crecieron hasta llegar a niveles grotescos. Y, en forma paralela, aumentó un clima represivo que impedía la mínima disidencia.
Paradójicamente, el mismo sistema que durante décadas permitió esa corrupción hoy ha decidido desaparecerla al cambiar los discursos oficiales.
Empero, surgen estas interrogantes: ¿Cómo y quiénes van a asumir la responsabilidad de la gestión de una educación física que cada vez se hace más necesaria para una sociedad crecientemente sedentaria y obesa?
El sentido común indicaría que es momento de perfeccionar la institución que apuntala a la educación física, pero no de desaparecerla. Aunque es probable que las funciones encomendadas a la DGEF sobrevivan en alguna dependencia con atribuciones mermadas, se estaría errando el rumbo si al frente de la misma se pone a un abogado, como se hizo en la última administración.
Por todo lo anterior, como presidente del Colegio de Profesionales de la Educación Física, solicito:
1.- Retomar los ideales vasconcelistas y cardenistas, instrumentando las medidas para que se instituya una nueva organización normativa de carácter nacional que establezca pautas educativas y académicas sólidamente diseñadas por especialistas en la materia.
2.- En tanto se buscan las mejores formas de gestionar esta importante especialidad educativa en todo el país, establecer en el DF una Coordinación Sectorial de Educación Física o una dependencia equivalente en la cual profesionales de la educación física, es decir, expertos, guíen el desarrollo de la asignatura con criterios pedagógicos, a través del diseño o perfeccionamiento de los proyectos educativos que verdaderamente contribuyan a la formación del alumnado.
3.- En este sentido, es preciso que el proceso de transferencia de los recursos financieros, materiales y humanos de la DGEF a la Dirección General de Operación de Servicios Educativos (DGOSE) se realice de manera ordenada y transparente, sin menoscabo de los derechos de todos los docentes.
4.- Llamar a rendir cuentas y sancionar conforme a las leyes a los responsables de la debacle de la DGEF.
5.- Finalmente, y de manera muy encarecida, solicito que las personas que en lo sucesivo asuman la responsabilidad de la educación física en las dependencias correspondientes sean profesionales de la materia con una trayectoria reconocida, y que se les seleccione mediante un concurso de oposición transparente que garantice su solvencia profesional y ética.
Atentamente
Miguel Ángel Jiménez Fuentes
Presidente del Colegio de Profesionales
de la Educación Física, A.C.








