Señor director:
Permítame dirigir la presente carta a los señores Miguel Quintana Pali y Carlos Constandse.
Estimados señores: Entre 2008 y 2009 trabajé como representante de ventas en la agencia de viajes Naturama, la cual forma parte de las empresas del grupo Xcaret. Cuando llegué, tenían un sistema de outsourcing bajo el membrete de Habilidad Estratégica, S.C. de R.L. de C.V.
Por supuesto, esa firma nos dejaba completamente fuera de las prestaciones legales correspondientes y en cambio nos cobraba un “costo operativo” de 10% sobre nuestras comisiones brutas. En otras palabras, pagábamos “cuota de piso” por trabajar, o, visto de otra manera, un impuesto privado.
Sin embargo, alguien decidió que era mejor inscribirnos en una outsorcing de nombre Operadora Turística Corporativa, S.A. de C.V., la cual resultó peor pues incluía cobros por: despensa, comedor y fondo de ahorro empleado, que eran inexistentes, así como por el fondo de ahorro patrón, que en la columna de percepciones nos incluían y en la de deducciones la cobraban. Lo anterior, aparte de los consabidos ISR e IMSS.
Para el cambio de outsourcing se nos obligó a firmar una renuncia donde supuestamente nos pagaban las prestaciones a las cuales teníamos derecho –aunque no recibimos ni un centavo–. Luego vino la remodelación de la sede de Naturama en Cancún y nos quedamos sin trabajo y sin ingresos por dos meses. Cuando volvimos –exhaustos económicamente– nos encontramos con una baja de comisiones y la nueva outsourcing.
Todas esas condiciones me generaron una catástrofe económica. Ante mi inconformidad, me presionaron para renunciar. Se hizo una simulación de liquidación con mis propias comisiones desglosadas en rubros de apariencia legal. Se me obligó a firmar una carta donde aceptaba haber recibido las prestaciones de ley a las que tenía derecho (cuando digo “se me obligó”, quiero decir que la firma de la carta era indispensable para que me pagaran las comisiones de las ventas, desglosadas en la supuesta liquidación).
Tampoco se me entregó el premio principal en el programa de recompensas de Reps, con argumentos tramposos, pues he de decirle que siempre fui vendedor sobresaliente.
Pido, en un acto de humanidad (porque legalmente es extemporáneo, aunque moralmente obligado), que me sean pagadas todas las cantidades relativas a mi liquidación de Naturama de un modo honesto, ya que hasta el aguinaldo de 2008 fue simulado, en virtud de que fue sacado de mis propias comisiones de vendedor.
El grupo Xcaret no merece daño a su reputación por errores en que incurren malos y desleales ejecutivos, como tampoco creo que quedarse con unos pocos pesos de sus empleados le genere algún beneficio. (Carta resumida.)
Atentamente
Enrique Téllez G.








