Desde su oficina de Difusión Cultural de la Universidad Autónoma de México (UNAM) en el Centro Cultural Universitario, y ante el Segundo Festival ¡En contacto contigo!, que se desarrollará del 6 al 8 de septiembre, María Teresa Uriarte explicó que, en principio, éste se organiza para los 330 mil alumnos de la universidad pero dirigido especialmente a los 90 mil jóvenes de nuevo ingreso en las preparatorias.
Para ello, la coordinadora se refirió a la violencia actual, y tocó asimismo el tema de la baja de actividades en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco y sobre el espacio que dejó ahí la Colección Blaisten. Pero anunció también el rescate de lo que fuera el Colegio de Tlatelolco, la Casa del Lago y el Museo del Chopo. A un año y medio de gestión, dijo a Proceso, en la primera información emitida por ella en torno al festival:
“Esta universidad tiene una energía impresionante, tener a 330 mil jóvenes que esperan cambiar su futuro por estar en la universidad es de una riqueza que no tiene ninguna escuela de educación superior en México. No es que diga que somos los mejores, los peores o regulares. Las trescientas y tantas actividades son para ellos –para los de preparatoria y universidad–, pero con orientación específica para los 90 mil jóvenes que entraron a la preparatoria, para formarlos.
“Es un banquete artístico que celebra el programa que está vigente todo el año. Está comprobado que los jóvenes que tienen mayor contacto con eventos estéticos o culturales desarrollan un historial académico elevado y completo.”
El festival incluye teatro, exposiciones, literatura, música de cámara, danza, rock, tanto al aire libre como en espacios cerrados, durante tres días consecutivos, para lo cual los alumnos de la UNAM sólo tienen que registrarse en www.encontactocontigo.unam.mx y elegir de la cartelera las actividades, donde obtendrán un pase doble para invitar a quien gusten.
A su vez Horacio Lecona, secretario técnico de Planeación y Programación, presente en la entrevista, expuso:
“Para hacer el programa hicimos simulacros de cómo navegaría un alumno si le gusta la danza o la música, siguiendo horarios desde nueve de la mañana hasta las nueve de la noche, y al día siguiente es diferente. Si se quisieran quedar los tres días en el festival lo harían sin problema, moviéndose de un lado. Es fascinante, además está pensado en la edad de los chavos, con actividades intensas, una detrás de otra.”
Luego de señalar que “deberíamos tener actividades como éstas en todas las ciudades por lo menos tres veces por semana, ¡cómo cambiaría la sensibilidad de la gente!”, la doctora en historia del arte puso un ejemplo negativo de hacia dónde se está dirigiendo esa sensibilidad:
“Visité recientemente la Isla de Holbox, Quintana Roo, y toda la música que se oye ahí es horrible, puro Bandamax (canal de paga que transmite música banda), pura moda narco, qué impresión. ¿Eso es lo que queremos que vean los jóvenes, que se convierta en un modelo a seguir? Se me ponen los pelos de punta.”
–¿Faltan las ciencias sociales en educación básica?
–Es que de todas formas es imposible, en 1960 México tenía 30 millones de habitantes, en 50 años hemos triplicado la población, ¿de dónde sacamos a los maestros? Ni en olla exprés, por eso tenemos una calidad educativa tan baja en el sistema mexicano. Es un tema que a la universidad le preocupa: ¿Cómo incidir en la educación de los jóvenes? No podemos incidir en los ciclos anteriores, nuestro esfuerzo se inicia en las prepas, esa es la prioridad del rector José Narro Robles y lo ha dejado claro, darle a los muchachos una educación de altísima calidad, y la coordinación cultural contribuye en ese sentido, ésa es su razón de existir.
–¿Si vinieran los 330 mil alumnos al festival cubrirían sus necesidades?
–No. Si tuviéramos una crisis de éxito no seriamos capaces de cubrir a todos, pero distribuidos en las sedes a lo largo de los tres días creo que se podría; en realidad esperamos a unos 150 mil visitantes por los tres días.
El festival abarca 11 sedes: El Centro Cultural Universitario, el Antiguo Colegio de San Ildefonso, la Casa del Lago Juan José Arreola, el Museo Universitario de Ciencias y Artes-Roma, El Chopo, Radio UNAM, Teatro Arquitecto Carlos Lazo de la Facultad de Arquitectura, Museo Universum, Museo de Ciencias, Museo de la Luz y el Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCUT).
Tlatelolco
Se cuestionó a la doctora la baja de talleres en el CCUT, inaugurado en 2004 como alternativa cultural al norte de la ciudad, ya que se ubica en las instalaciones que tuvo la Secretaría de Relaciones Exteriores en Tlatelolco:
“Estamos modificando los talleres. Por ejemplo, había taller de papel maché, pero nosotros no somos casa de cultura, estamos tratando de dar otras perspectivas dentro de los centros culturales universitarios, y es el mismo caso de El Chopo. No somos casa de la cultura, para eso existen los FAROS (Fábricas de Artes y Oficios) y el gobierno de la Ciudad de México tiene lugares y actividades que pueden cubrir esa demanda, nosotros pretendemos dar otra perspectiva.”
–¿Entonces por qué meterlos?
–Eso paso antes de que llegara. Me di cuenta de que no es lo que yo esperaría de un centro cultural universitario, estamos tratando de profesionalizar de manera muy seria todos los talleres que se dan en las sedes de la Coordinación de la Difusión Cultural, espero que logremos tenerlos en otra perspectiva y con otra dimensión. Por ejemplo, el rescate del Colegio de Tlatelolco, que esperamos tenga un ciclo de conferencias, y en noviembre albergará un evento internacional sobre lenguas náhuatl y maya. Se trata de rescatar el espíritu de lo que fue el Colegio de Tlatelolco, un centro de altísima excelencia en el momento de la conquista; y El Chopo y la Casa del Lago, igual, ofreciendo una verdadera oferta cultural.
–Lo mismo ha sucedido con los Centros de Enseñanza de Lenguas Extranjeras (CELE), incluido el de Tlatelolco.
–Sobre las clases que se imparten en los CELE no nos corresponde, hay en el Centro Tlatelolco y sé que el CELE es de las dependencia más taquilleras de la universidad, y es lógico, cada vez más jóvenes se dan cuenta de la necesidad imperiosa de la lengua extranjera. Sigue habiendo clases estando en Tlatelolco, no sabría decir sobre el número de clases porque la coordinación no tiene nada que ver al respecto, nada.
–¿Y qué ha pasado con el espacio que ocupaba la Colección Blaisten ahí?
–Ahí vamos, lo que pasa es que ese espacio no había quedado liberado hasta fechas recientes, finales de marzo, cuando quedó completamente liberado de la colección. Estamos preparando un programa de exposición en esa área y va a haber actividades intensas, está a punto de iniciar labores, en septiembre, eso esperamos, son nuestras intenciones. Jorge Jiménez Rentería es el director que está viendo esa parte.
“Lamentamos que se haya ido la colección Blaisten, el señor Blaisten tomó la decisión de irse y la verdad lo lamentamos mucho pero no podíamos cumplir sus demandas, así que hay que seguir adelante.”
–Se dijo que estaría ahí la colección de la universidad.
–Habrá una serie de actividades y exposición. En cuanto a la colección que se expondrá no tenemos todo lo que quisiéramos, pero vamos para allá, hay todo un programa de adquisición de piezas, y aquí en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) se presentará Pulso alterado. Intensidades en la Colección del MUAC y sus colecciones asociadas, una parte de esa muestra que se abre el sábado 17 y parte de ésta se llevaría al Centro Cultural Universitario Tlatelolco a futuro.
“No tenemos una colección amplia todavía, sé que son más de 300 obras pero no para tener una exposición permanente, todavía falta.”








