La región se inunda de sangre

SAUCILLO, CHIH.- El año pasado el campo de batalla entre los cárteles de Juárez y de Sinaloa –los cuales se disputan una ruta privilegiada para el trasiego de drogas hacia Estados Unidos– se desplazó de Ciudad Juárez y de la capital estatal a la zona centro-sur y a la región serrana de Chihuahua.

Los homicidios dolosos aumentaron en esta región desde 2012, sobre todo en Camargo, Delicias, Meoqui, Rosales y Saucillo. El pasado febrero el Observatorio Ciudadano de Prevención, Seguridad y Justicia de Chihuahua informó que el año anterior se incrementó ese delito en 24 municipios.

Entre ellos se menciona a Jiménez, Camargo, Delicias (de la zona centro-sur), Guachochi y Guadalupe y Calvo (de la Sierra Tarahumara), con una tasa superior a 100 homicidios por cada 100 mil habitantes.

La misma organización reveló que también se incrementaron los secuestros en los municipios de Delicias, Camargo, Jiménez, Cuauhtémoc, Guachochi, Nuevo Casas Grandes y Chihuahua.

En contraste, en el municipio de Juárez los homicidios disminuyeron 35% de 2011 a 2012.

Saucillo vio incrementada la violencia en 2010, cuando se reportaron 23 asesinatos. En 2011 fueron 27. Durante 2012 la estadística disminuyó a ocho, pero este año el índice volvió a aumentar con por lo menos 13 asesinatos. En este municipio no hay registros de homicidios antes de 2007.

Una consulta al sistema de transparencia Infomex revela que más de 70% de las víctimas de asesinato en Chihuahua eran trabajadores agrícolas; el resto eran comerciantes, electricistas, mecánicos y un rotulista. De 10% no se conoce el oficio.

En más de 75% de los casos no hay consignados.

La región centro-sur de Chihuahua es paso obligado para trasladarse de Juárez y de la capital estatal hacia el centro y sur del país.

Durante los primeros años de la guerra contra el narcotráfico, 2007 y 2008, el índice de homicidios en esta región era muy bajo.

Por ejemplo, Camargo no registró ninguno en 2007; en 2008, cuando se recrudeció la violencia en Juárez, sólo dio cuenta de nueve; en 2009 fueron 51; en 2010, 70; en 2011, 65, y en 2012, 90.

Una de las muchas víctimas recientes en esta región fue el exalcalde panista de Julimes, David Carrasco Carnero, de 52 años, muerto a tiros el pasado 24 de febrero; su cadáver fue hallado bajo un puente varias horas después de reportada su desaparición.

Carrasco aspiraba nuevamente a la alcaldía. Dedicado a la agricultura, había denunciado las acciones criminales de un grupo delictivo que operaba en la región.

 

Nuevos embates

 

El discurso del gobierno del estado es “distante de la sociedad”, señalan pobladores del municipio de Camargo, pues el gobernador se ha empeñado en declarar que la entidad está en paz gracias a su estrategia de seguridad.

Habitantes de la región centro-sur del estado coinciden en que el año pasado hubo un breve periodo de “paz aparente” luego de la captura del presunto jefe del Cártel de Sinaloa en el sur del estado, Lamberto Gurrola, El Gato.

La gente trató de recomponer la economía y su vida, pero la violencia los atacó de nuevo en abril de 2013, con la primera matanza del año en un palenque. El mes pasado más de 20 personas fueron asesinadas sólo en Camargo.

Este municipio de unos 47 mil habitantes ha sido escenario de por lo menos tres matanzas en 2013, contra las cinco que hubo en el transcurso de los dos años anteriores.

Un comerciante –quien pidió mantenerse en el anonimato– explica que a Camargo llegó gente de otros lugares y se enriqueció súbitamente; ahora esos intrusos viven en grandes mansiones y circulan en vehículos de lujo, aunque no se les conoce ninguna fuente de trabajo.

La de Camargo es una región agrícola y llegó a ser muy próspera por la cantidad de empresas ganaderas y lecheras, que ahora se han visto afectadas por la inseguridad.

Luis Fernando González, periodista camarguense, apunta que ante el incremento del índice de homicidios –más de 300 en los años recientes– fue necesario ampliar el panteón.

Meoqui –a 40 minutos de la capital y a 10 de Delicias– es otro municipio que el año pasado sufrió los estragos de la violencia, con 186 asesinatos.

Las cifras de Infomex indican que este municipio reportó 15 homicidios dolosos en 2008, 32 en 2009 y 72 en 2010. En Meoqui, como en el resto de la región centro-sur, las edades de las víctimas van de 16 a 30 años.

Entre 2008 y 2009 los homicidios dolosos aumentaron 400% en Delicias: pasaron de 10 a 47. Para 2010 fueron 78; en 2011, 77. El número se redujo el año pasado, pero la violencia volvió en los meses recientes.

Actualmente Juárez tiene una tasa de 44 homicidios por cada 100 mil habitantes, uno por encima del índice de la capital estatal, que reporta 43.

La tasa estatal es de 57.8 homicidios por cada 100 mil habitantes, pero hay municipios que superan con mucho este indicador, como Guachochi, con una tasa de 136 homicidios por cada 100 mil habitantes, o Guadalupe y Calvo, con 290.4, muy por encima de la tasa nacional promedio, que en lo que va del año es de 16, según el Observatorio Ciudadano de Prevención, Seguridad y Justicia de Chihuahua.