En plena campaña por su reelección en el “sindicato mayoritario” del ayuntamiento de Guadalajara, su secretario general, Fernando Jaime Gaytán, está “rifando” plazas entre los trabajadores, acusan burócratas inconformes con esa práctica que reduce sus posibilidades de ascender conforme al escalafón. Además, señalan que los miembros del comité cercano a Jaime Gaytán ya se beneficiaron de esta asignación discrecional de puestos.
En abierta violación a la Ley de Servidores Públicos y con la complacencia de la autoridad municipal, el secretario general del Sindicato de Servidores Públicos del Ayuntamiento Constitucional de Guadalajara, Fernando Jaime Gaytán, rifa plazas entre los trabajadores para que lo reelijan.
Burócratas inconformes con esa práctica señalan que si un trabajador del ayuntamiento se hace acreedor a una plaza pero decide no conservarla, puede ofrecerla al mejor postor. Dicen por ejemplo que el puesto de analista AA se vende en un rango de 10 mil a 12 mil pesos, mientras el costo de las bases de auxiliar administrativo y operativo cuestan entre 4 mil y 7 mil pesos.
En una lista que las fuentes hicieron llegar a este semanario se cuentan 101 plazas de 39 dependencias que está rifando el sindicato mayoritario del ayuntamiento. El mayor número de puestos corresponde al área de Parques y Jardines (21 plazas), y le siguen la Dirección de Manejo de Residuos (ocho) y Bacheo y Pavimento (siete).
Pero también se ofrecen de una a cinco vacantes en la Dirección Administrativa de la Secretaría General, el Registro Civil, Inspección y Vigilancia, Contacto Ciudadano, la Secretaría Particular, Comunicación Social y Relaciones Públicas, Tesorería, Ingresos, Catastro, Padrón y Licencias; todo, a cambio de dinero y votos para el líder sindical, que asumió el cargo en agosto de 2010.
Los sueldos mensuales de las plazas que se rifan varían de casi 5 mil a 25 mil pesos. La percepción más baja a la quincena corresponde al personal auxiliar de intendencia A en la Dirección Administrativa de Seguridad Ciudadana, con 2 mil 487 pesos, y el más alto a un analista de soporte técnico en la Coordinación de Tecnología de la Información, con 12 mil 354 pesos.
Entre los puestos que se ofrecen están los de mensajero, técnico radio-operador, secretaria, vigilante, y auxiliares de intendencia, administrativo, operativo y técnico. Pero también se rifan plazas cuyo desempeño requiere habilidades específicas, como paramédico motorizado, conductor de ambulancia, músico, instructor, chofer, analista y fotógrafo.
La Ley de Servidores Públicos del Estado de Jalisco y sus Municipios, en sus artículos del 178 al 180 del capítulo III, “Del sistema administrativo”, estipula el proceso para obtener una plaza.
El artículo 178 indica que “cuando se someta a concurso una plaza vacante de las consideradas en el servicio civil o en el catálogo de éste, dicha plaza deberá ser cubierta en primera instancia por el personal inscrito al servicio en la dependencia o entidad pública de que se trate (…). Cuando no existe personal idóneo (…) para cubrir la plaza concursada se deberá capacitar a servidores públicos que pudieren ocupar el empleo previa convocatoria abierta a los trabajadores”.
En caso de que el trabajador gane una vacante debe renunciar a su puesto anterior.
Cuando este semanario la consultó sobre la rifa de más de 100 plazas entre los burócratas tapatíos por Fernando Jaime, la dirigente del Sindicato Guadalajara, Rosario Prado, responde que ella sabe sólo de 48 plazas que se someterán a concurso “y me acaban de informar que nada más van a meter 20. Yo cuestioné: ¿por qué, si ya son plazas presupuestadas? Sospecho que el resto las van a entregar de manera discrecional”.
Según Prado, su organización sindical ha insistido ante la autoridad municipal en que la comisión mixta no funciona y en que legalmente las plazas deben ponerse a concurso para que todos los servidores públicos tengan oportunidad de participar.
Sin embargo, dice que las violaciones al escalafón no son nuevas, “sobre todo ahora que andan en campaña. Están tratando de quedar bien con todos ofreciendo plazas a diestra y siniestra. Argumentan que son el sindicato mayoritario y piensan que por ello tienen la autoridad de violar el escalafón cada vez que se les antoje, agarran las plazas que se desocupan, llegan a las dependencias y las rifan”.
–¿Las rifan?
–Sí, las rifan entre los trabajadores. No sabes si hay gente que quiera concursar por ellas, no sabes si la plaza la ocupa un hijo y ya entró otro… pero si no las ocupan las venden, esto da pie al tráfico de influencias por parte del otro sindicato
–¿En cuánto venden las plazas?
–Se dice que quien no quiere su plaza se la vende al compañero de al lado, pero son cosas de la base, no tengo el dato exacto de quién lo ha hecho.
–¿Pero en cuánto las venden?
–Sólo se escucha que las vendieron, son cosas que yo he denunciado, porque para otorgar una plaza se debe tener un perfil del puesto, y no meter a alguien que ni siquiera sabe. O a veces les dan una plaza grande, que debió ser concursada y hace actividades que no le corresponden porque no tenía el perfil, imagínate hasta dónde se da la violación a la ley.
Aunque Prado no precisó el precio de las plazas, el personal inconforme que entregó la lista a este semanario sostuvo que el precio va de 4 mil a 12 mil pesos.
Ascensos para cuates
La dirigente del Sindicato Guadalajara relata que varias veces denunció la asignación irregular de plazas y los aumentos salariales injustificados ante el director de Recursos Humanos del ayuntamiento, Felipe de Jesús López García, pero que éste, sin investigar, sólo le respondió que no podría hacer nada porque lo hacía el “sindicato mayoritario”.
–Entonces Felipe López sabe de la rifa de plazas?
–Yo se lo dije mil veces. Le dije: es una plaza que desocupa el trabajador, no la puedes entregar así porque violas la ley. Te voy a poner un ejemplo: las plazas de bibliotecarias están afiliadas todas conmigo; y llega una persona de la administración pasada y le dan una plaza de bibliotecaria A. Le dije que no podía hacer eso, que tenía que darle una más abajo y que fuera ascendiendo. Lo demandé ante el tribunal y estoy a punto de ganarle. La plaza debió ser concursada, no la pueden entregar de manera discrecional.
–¿Felipe López le dijo que iba a actuar?
–Me dijo que ya se había dado cuenta que no estaban funcionando la ley del escalafón ni la comisión mixta, y que iba a tomar cartas en el asunto, pero eso me dijo antes de que a un muchacho (Eduardo Valadez, comisionado de Fernando Jaime) le dieran un aumento de 5 mil pesos.
–¿Le puso usted algún plazo para que diera resultados?
–Sí, pero dice: ‘quién sabe quién fue’; voltea, les pregunta a sus subordinados y les pide que investiguen…
–¿Cuántas plazas se han otorgado por medio de una rifa?
–Tengo una lista. Ahorita hay 48 plazas para concurso y me acaban de informar que nada más van a meter 20…
Rosario Prado recuerda que también le insistió a Felipe López que pusiera orden porque “están metiendo dinero del erario a cuestiones sindicales”.
Proceso Jalisco buscó a López García para que ofreciera su versión al respecto, y vía telefónica el funcionario aceptó dar una entrevista el viernes 19. Durante la llamada afirmó no estar enterado de la rifa de plazas y aclaró que si el sindicato mayoritario realizara esa práctica él aplicaría la ley de inmediato. El día de la cita con la reportera, el director de Recursos Humanos no fue a su oficina.
Rosario Prado señala asimismo que en la nómina del ayuntamiento “tenemos familias completas”, y personas que por trabajar para el sindicato se les otorga una plaza: “A una persona que es parte del comité de Fernando Jaime le acaban de dar la plaza de analista cuando él no lo era, y le subieron el sueldo en 5 mil pesos. Si no hay dinero…”, cuestiona.
La dirigente del Sindicato Guadalajara se refiere a Eduardo Valadez Jiménez, quien según la página de transparencia del municipio el 15 de enero de 2006 cobró su primer cheque por 3 mil 757 pesos quincenales, correspondiente al puesto de técnico A en la Dirección de Alumbrado Público.
Hasta mediados de 2012 sus percepciones eran de 7 mil 650 pesos, y en el portal no aparece cuánto ganó el resto de ese año; sólo se informa que en enero de 2013 cobró un cheque por 9 mil 502 pesos. A Valadez Jiménez se le cambió la plaza a la de Analista AA, con un sueldo de casi 10 mil pesos a la quincena.
Prado indica que a él, “que no concursó por la plaza, le dan un aumento nada más porque está en el comité de Fernando Jaime y todos salimos perdiendo, porque hay gente que ocupa 100 pesos para ser homologado y el municipio responde que no hay dinero”.
Otros trabajadores del ayuntamiento, inconformes con la rifa de plazas, señalan a otros integrantes del comité del Sindicato de Servidores Públicos a quienes se les dio una plaza mejor sin respetar el escalafón: Alma Angélica Cervantes Godínez, Blanca Estela Estrada Ruiz, Víctor Manuel Legorreta Núñez y José Miguel Leonardo Cisneros.
Cervantes Godínez ingresó en 2006 como técnico A, pero a partir de diciembre de 2012 ascendió a técnico especializado en control de personal de la Dirección de Recursos Humanos.
La misma situación se presenta con Estrada Ruiz, a quien hace siete años dieron de alta como auxiliar de intendencia A y actualmente es auxiliar administrativo en la Dirección de Bienes Patrimoniales. En tanto que Legorreta Núñez, secretario de Acción Política en el sindicato de Servidores Públicos de Guadalajara, comenzó como técnico B y ya se convirtió en analista A.
De igual forma, a Leonardo Cisneros, que ingresó como auxiliar técnico A, lo elevaron a analista de información de catastro 1.
Pero el propio líder sindical y su hermano se beneficiaron de sendos cambios de plaza. De ser técnico A, Fernando Jaime se convirtió en analista AA en la Dirección de Inspección y Vigilancia, mientras que Mario Emilio es analista en la Dirección de Juzgados Municipales.








