Vasconcelos: Sin consulta, los cambios en el Fonca

Ante las modificaciones en la convocatoria de becas del Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNCA) del Fondo Nacional de Creadores de Arte (Fonca) el pasado 8 de julio, Proceso recogió diversas voces, desde la de su directora Irma Caire a las de becarios y exbecarios, y la de su primer secretario técnico, Héctor Vasconcelos.

A raíz del anuncio al menos 80 becarios saltaron de sus asientos. La convocatoria 2013 reduce las becas de 200 a 100, extiende un periodo de espera de un año después de tenerla por tres años y elimina la postulación por categorías a una sola de 35 años en adelante con 15 salarios mínimos. Antes eran tres: de 35 a 50 años con 7 salarios, de 51 a 65 años con 10 salarios, y mayores de 66 años con 15 salarios.

Esos miembros del sistema enviaron una carta el 13 de julio (al diario Reforma) en la que se manifestaron sorprendidos por las nuevas reglas de operación y alegaron su malestar por el proceder, pues no medió una consulta real a la comunidad artística, violentando el reglamento firmado por la institución federal y los creadores.

Al respecto, el artista Ulises García Ponce de León, profesor de Pintura en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, y miembro actual del SNCA desde 2012, dice haberse enterado de los cambios por los medios de comunicación:

“Según cambia el sexenio cambian las reglas. Me enteré por el periódico y lo primero que pensé fue que era algo muy grave porque haces un esquema en relación con tu trabajo, en mi caso de más de tres años, y esto produce una dificultad. También tiene que ver con la credibilidad, ahora no sé con quién firmo qué cosa y si me lo respetan.

“Habría que preguntar y saber cuál es la política en este gobierno, que ahora resulta que compara las becas con la ayuda asistencial, y no tienen nada que ver. A mi parecer estos cambios reducen la oportunidad de los jóvenes, no importa que estuviera fragmentada en las tres categorías, ahora la competencia va a ser más difícil, será un tanto una decisión de carácter cupular. Regresamos al PRI y eso es regresar al autoritarismo y no hay forma de que estemos enterados.”

Y asienta: “Es difícil la organización con artistas, sería la forma más prudente, pues tendría que haber más coordinación. Según leí una recomendación de la UNESCO, México debería invertir 1% del producto interno bruto en cultura, ¡pero sólo invierte 0.08%! Es una cuestión que debe revisarse a profundidad, tener más contacto con la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, cuya participación es muy pequeña, como de figura patito.”

Irma Caire, directora del Fonca, explica que después de una reunión con Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, advierte que sigue firme “la reformulación” a las becas, pero dados los reclamos ahora sólo aplicaría a los artistas que las piden por primera vez.

“Este año el Fonca tiene un presupuesto de 395 millones de pesos, del que otorga mil 858 apoyos, 700 de ellos al SNCA (que equivale a 40% del total), y vimos que el sistema llevaba una tendencia de crecimiento muy alta, hicimos el cálculo y nos dimos cuenta de que para 2020 serían 600 millones.”

Caire admite que no se les anunció a los becarios previo a la convocatoria porque no está normado y porque son más de 800, además de que para eso están los miembros del Consejo Directivo, integrado así:

Mauricio Rocha Iturbide y Felipe Leal (arquitectura), Miguel Ángel Alamilla Núñez y Elsi Yolanda López Andrade (artes visuales), Mario Lavista y Gabriela Ortiz Torres (composición musical), Tania Pérez-Salas y Cecilia Carolina Appleton (coreografía), Natalia López de Paz (letras en lenguas indígenas), David Martín del Campo y Cristina Rivera Garza (letras), Arcángel Constantini González y Eliza Lipkau Henríquez (medios audiovisuales), Sandra González Félix y José Alejandro Luna Ledesma (teatro).

“Es muy razonable su malestar, su inquietud. Sé que tenían una expectativa y que estén molestos, pero en estos días hemos escuchado las opiniones de creadores, creo que no sólo es escucharlos, es replantear.”

El 16 de julio Tovar y de Teresa fue cuestionado en rueda de prensa y dijo que se reuniría con el Consejo Directivo para analizar el tema; al respecto Caire explica:

“La semana pasada tuve una reunión con Rafael Tovar y de Teresa, y adelanto que en las reglas de operación se metió un transitorio que estipula que los becarios de 2010, 2011 y 2012 no tendrán que esperar un año para postularse nuevamente, es decir, sólo los de nuevo ingreso, a partir de este 2013 tendrán que esperar un año después de terminar su periodo de beca de tres años. La convocatoria está abierta hasta mediados de agosto.”

–¿Ha pensado en que al reducirse de 200 a 100 el número de becas se reduce la posibilidad a los jóvenes que quieran participar?

–Para eso está el Consejo Directivo, que son los representantes de la comunidad, y evidentemente se hicieron estos cambios aprobados por él. Y no hay ninguna regla que dicte que sean 200 apoyos, creo que cualquier artista de 35 o de 60 años puede crear un proyecto fantástico sin importar la edad, además el Fonca tiene 21 programas, eso es muy importante de recalcar, parte de las cosas que estuvimos viendo en la reunión con el Consejo Directivo es que hay más programas para promover y difundir también.

Al respecto, el diplomático Héctor Vasconcelos, exdirector del Festival Internacional Cervantino y quien fue primer secretario ejecutivo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, cuestionó:

“Lo que me parece mal es que los cambios no se hayan consultado con la comunidad intelectual y artística.

“En mi tiempo, todo se hacía en consulta con la comunidad. Tan es así que el concepto mismo del Fonca surgió, gracias a Víctor Flores Olea, en conversaciones en el departamento de Octavio Paz, pero además hablamos con muchos más.

“Por otra parte, creo que el gobierno debiera incrementar en vez de reducir los apoyos.”

Mientras que Arturo Sastre, coordinador del Diplomado Arts and Marketing, exbecario de Jóvenes Creadores (1989) para escribir Casa de Comedias y actual becario de Coinversiones del Fonca (2010), con la cual publicará pronto Hacia la teoría de un producto sensible, expresa:

“Yo fui de la primera generación y creo que el Fonca es una institución que se ha venido perfeccionando, porque lo he vivido dentro de las funciones para las que fue creada, tampoco creo que sea la única estrategia para el fomento del trabajo cultural, se ha confundido eso.”

Sostiene que “hay mucho ‘opinionismo’ que nos hace daño”, y que “el Fonca está cumpliendo una función que ninguna otra institución tiene”.

Y remata vía telefónica:

“No creo que las becas estén generando derechos en los becarios, no es un contrato obrero-patronal ni de compromiso ineludible de las dos partes, de sometimiento. La misión de las becas no implica derechos por parte del Fonca, si no tiene dinero no tendría por qué seguir dando.”

Mientras que el promotor cultural Héctor Garay, quien ha tenido diversos puestos institucionales y es miembro actual del Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (GRECU) con sede en la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, explica:

“Por un lado está la dinámica del Fonca, de sólo basarse en el Consejo Consultivo; eso está bien porque es imposible un asambleísmo, pero sí se debió realizar algún mecanismo de participación, o qué, ¿no se ha aprendido de las participaciones democráticas? Y por otro lado, la beca simboliza una etapa formativa, de consolidación, y hay que revisar a quién se da, quién sí produce y quién no, quién la merece en verdad. Requiere de evaluación, se necesita perfeccionar con participación amplia y democrática.”