De Francisco Viñals
Señor director:
He visto con estupor y leído con asombro el artículo que publicó Proceso en el número 1913, del pasado 30 de junio, firmado por Alejandro Gutiérrez, con el título La corrupción catalana llega hasta México.
Para empezar, conviene recordar el principio jurídico universal por el que todo ciudadano es inocente de todo cargo mientras no se demuestre lo contrario. Ninguno de los personajes catalanes que se citan ha sido, hasta hoy, declarado culpable de delito alguno. ¿Imputados? Hay muchos, ¡de todas partes!, pero hasta hoy el único que ha renunciado a su cargo público (diputado al Parlament de Catalunya) es Oriol Pujol Ferrusola…, ¡siendo tan sólo imputado!, sin nada probado, ni juicio ni sentencia ni nada parecido.
Por cierto, ¿sabe el articulista que hay casi medio centenar de sentencias del Tribunal Constitucional favorables a Cataluña que el gobierno de España no cumple? ¿Sabe el articulista que el gobierno de España maniobró para que la más importante empresa eléctrica española, Endesa, fuera a parar a manos alemanas o italianas (como finalmente sucedió) y no “cayera” en manos catalanas, términos pronunciados por altos funcionarios españoles? ¿El articulista está enterado de las “maniobras” realizadas por el gobierno español a lo largo de muchos años para acabar con las cajas de ahorros?
Todo me induce a pensar que el citado artículo es una maniobra más, en este caso en México, de la brutal campaña, nacional e internacional, que mantiene el gobierno español para desacreditar a los ojos del mundo el movimiento por la libertad, iniciado, deseado y propiciado por la gran mayoría del pueblo catalán para deshacerse de la secular explotación a que es sometido por parte de España.
El autor cita varios periódicos españoles para apoyar el titular de su artículo. Ninguno de ellos catalán… Resulta muy curioso que en el título del artículo menciona “corrupción catalana”… ¿Por qué no habla de “corrupción española”, siendo que Cataluña está en España…? ¡No! ¡Se trata de desacreditar a Cataluña…! El articulista, como ha hecho hasta hoy el gobierno español, se limita a acusar sin probar nada… Pone en práctica la máxima de “calumnia, que algo queda”, hoy en boga en España más que en cualquier tiempo anterior…
Y otro detalle curioso… El articulista involucra en la trama de corrupción a un buen número de instituciones mexicanas…
¡El titular es sensacionalista! Estoy seguro de que si este artículo se hubiese publicado en otro momento histórico, se referiría a que “la corrupción española llega hasta México”…
Entre la infinidad de maniobras que efectúa el gobierno español cabe citar los adeudos que España no paga a Cataluña (hoy alrededor de 8 mil 500 millones de euros, aproximadamente 25% de los ingresos de un presupuesto anual de Cataluña), las innumerables modificaciones a ciertas leyes, muchas de ellas mediante el “democrático” sistema del “real decreto” o del “decreto ley”, para justificar el ahogo financiero y político a que es sometida Cataluña por parte del Estado. Ramón Trías Fargas ya advirtió, hace más de 30 años, el ahogo financiero que usaría el Estado para asimilar Cataluña…
¿Por qué el articulista no “investiga” y escribe, como ha hecho en el presente caso, acerca del escándalo Gürtel, del caso Bárcenas o de la inmensa trama de Bankia-PP? ¿Por qué no menciona la trama armada como resultas de la comida de Victoria Álvarez y Alicia Sánchez Camacho, presidenta del PPC, grabada por una agencia de detectives, grabación de difusión “prohibida”? ¿Por qué no investiga por qué se han hecho tantas obras a lo largo y ancho de la península y quiénes se han beneficiado con la construcción de trenes AVE sin pasajeros, de aeropuertos sin aviones, etcétera?
Gracias a las “corruptelas” españolas de todo tipo y bajo gobiernos de diferente color, en España hay más de 6 millones de parados… Cataluña ostenta un déficit fiscal con España de un promedio anual de 14 a 18 mil millones de euros (cifras aceptadas por el Estado en las únicas balanzas fiscales que ha publicado, y ¡relativas a 2008!), que representan alrededor de 8-9% del PIB catalán…
¡Pobre España! Su actual presidente de Gobierno, el gallego Mariano Rajoy, ha aceptado en un par de ocasiones por radio que “España sin Cataluña no es viable”… ¡Ése es su gran pavor!
Para escribir sobre un tema, cualquiera que éste sea, la primera condición es dominar el tema, y no hacerlo basándose únicamente en algunas noticias aparecidas en ciertos periódicos de parte interesada, extraños a Cataluña en el caso que nos ocupa.
Me pregunto qué, quién y cuánto, todo ello inconfesable, hay detrás del artículo del señor Alejandro Gutiérrez…
Atentamente
Francisco Viñals
francesc@vinyals.cat
Respuesta del corresponsal
Señor director:
En relación a la carta del señor Francisco Viñals, deseo hacer algunas precisiones. En primer lugar, aclarar que la publicación del reportaje La corrupción catalana llega hasta México es resultado de mi labor periodística, la cual está muy alejada de “maniobras” o de una “brutal campaña” para “desacreditar a los ojos del mundo el movimiento por la libertad” en Cataluña, como sugiere el señor Viñals.
Nada más lejos de eso. Simplemente, a este corresponsal y al coordinador de la sección Internacional de Proceso el tema nos resultó de interés periodístico por haber una conexión mexicana en las investigaciones que la Audiencia Nacional mantiene abiertas contra el señor Jordi Pujol Ferrusola, el hijo primogénito de quien detentó por 23 años el poder en Cataluña.
Esas investigaciones –que no acusaciones sin probar ni calumnias, como también me achaca gratuitamente– se refieren a los presuntos actos fuera de la ley en los que pudo incurrir el señor Pujol Ferrusola, desde el acopio de supuestos sobornos que derivaron en una fortuna, parte de la cual ha sido invertida en México.
Efectivamente, en el reportaje cito algunas informaciones publicadas en medios españoles, pero en el texto queda claro también que tengo en mi poder y cito la declaración de la expareja sentimental del señor Pujol Ferrusola, un fallo del juez Pablo Ruz –quien instruye la causa– y un borrador de la Unidad de Delitos Económicos y Financieros (UDEF) de la policía.
Estos documentos y otros a los que tuve acceso conforman un amplio rompecabezas de las actividades del señor Pujol Ferrusola que son objeto de investigación.
Me extraña que el señor Viñals me reproche no mencionar el espionaje al que fueron sometidas Victoria Álvarez, la expareja de Pujol, y Alicia Sánchez Camacho, la dirigente del PP en Cataluña, en el restaurante La Camarga, de Barcelona, porque justamente ese hecho está citado en el reportaje.
Igualmente, se queja de que no haya citado a ningún medio de comunicación catalán. Sólo hay que leer el recuadro titulado Negocios de familia, en la misma edición de este semanario, para descubrir que una parte importante de éste es producto de una entrevista con Jaume Reixach, actualmente director de El Triangle, a quien considero un periodista muy profesional y que tiene una visión crítica de los Pujol.
Por otro lado, el señor Viñals insiste en mi desconocimiento sobre la realidad española y catalana. No deseo extenderme, pero citaré que, por ejemplo, los casos Gürtel y Bárcenas han sido ampliamente abordados en este semanario (ediciones 1746 y 1893, respectivamente).
De igual manera, hemos hecho varias aproximaciones a la ruta del movimiento que impulsa la independencia de Cataluña (ediciones 1728, 1874, 1875 y 1883).
Aún más, para tranquilidad del señor Viñals, debo responderle que detrás de mi texto no hay nada inconfesable.
Atentamente
Alejandro Gutiérrez
Corresponsal








