Las apuestas, amenaza para el beisbol

El pleito entre el mánager y un pelotero del Águilas de Veracruz amenaza con destapar una cloaca: la de la corrupción por las apuestas, que ya alcanzó al beisbol nacional. El presidente de la Liga Mexicana de Beisbol anunció la puesta en marcha de una investigación sobre ese tema en el llamado rey de los deportes, pues de confirmarse las sospechas, la pelota caliente estaría condenada a muerte. El precedente está en la Liga de Taiwán, donde los encuentros arreglados la sumieron en el mayor de los descréditos.

 

El diamante de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) está en riesgo. El pasado 23 de junio el pelotero Jorge El Negro Guzmán y el puertorriqueño Lino Rivera, cuarto bat y mánager del actual campeón Rojos del Águila de Veracruz, se liaron a golpes en el parque Alberto Romo Chávez, de Aguascalientes.

“Llegaron y me ofrecieron (dinero para perder)”, dijo Guzmán un día después del pleito. Esa “oferta” implica la presumible ramificación de una red de apostadores de Taiwán, cuya liga profesional de beisbol –Taiwan Major League (TML)– ha sido cuestionada por su largo historial de negocios de apuestas y arreglos de partidos entre jugadores, mánagers e incluso directivos, a lo que se suman asesinatos y amenazas a los peloteros.

Luego del escándalo y ante el temor de que la sombra de las apuestas y juegos arreglados haya alcanzado al llamado rey de los deportes, la LMB contrató los servicios de una agencia investigadora para deslindar responsabilidades.

Las indagatorias involucran al presidente de los Rojos del Águila, José Antonio Mansur, Pepe Toño, quien admitió que la tentativa de soborno (vía telefónica) ocurrió pero fuera del puerto, en una de las recientes giras del equipo. No precisó a los reporteros veracruzanos la ciudad donde habría recibido esa llamada, pero en las últimas semanas el equipo ha jugado en el Distrito Federal, Puebla, Saltillo y Aguascalientes.

El titular de la LMB, Plinio Escalante, adelanta a Proceso que su circuito investigará “por todos lados para saber si esto es en realidad algo preocupante”. Quienes resulten responsables, afirma, serán expulsados de por vida de este deporte.

La intromisión de las mafias de las apuestas, advierte el presidente del equipo Diablos Rojos del México, Roberto Mansur Galán, “sería el final del beisbol profesional”. Y agrega: “Nos sentiríamos muy lastimados si el beisbol de México se mancha por apuestas. El 90% de los directivos dejaríamos el beisbol y los lastimados serán los propios peloteros”.

En entrevista con este semanario, Mansur Galán reflexiona: “Ojalá esté equivocado, pues sería muy triste para la Liga Mexicana acabar como la de Taiwán”. La mentalidad del mexicano, afirma, no es así, pues de lo contrario ya hubieran acabado con el futbol. “Es más fácil comprar al futbolista que al pelotero”, asegura.

Reitera: “El beisbol es el deporte más difícil para hacer apuestas, porque en el futbol basta comprar al portero y se deja anotar. En cambio en el beisbol si un lanzador viene mal, inmediatamente lo sustituye el mánager y se acabó. Por lo tanto, deberían comprar a todo el equipo, como la época de aquellas Medias Negras de Chicago en la Serie Mundial de 1919”.

Para el presidente del Diablos, con 40 años en el medio, las apuestas en este deporte se manejan en mayor escala en Taiwán, “donde el beisbol profesional ha sido un fracaso por la misma razón. Además compran peloteros y también está el caso de varios beisbolistas latinos asesinados. En México no se llega a esos extremos”, acota.

Abunda: “Definitivamente sería el final del beisbol y de cualquier deporte si, por ejemplo, en el futbol se empiezan a comprar los juegos como ocurre en Italia. Se perdería el entusiasmo del público hacia un deporte determinado”.

De acuerdo con Mansur, en cuestión de apuestas y casinos México aún está en la esfera de Pronósticos Deportivos. “La mafia no está tan metida como en otros países porque simplemente los aficionados dejarían de ir al beisbol, un deporte secundario en relación con el futbol”.

Ante la gran controversia suscitada por El Negro Guzmán, Mansur no titubea: “Si hay algo, daremos con los responsables y los vamos a acabar. Eso es definitivo. El beisbol debe ser limpio, de lo contrario debe acabarse. El deporte en general no puede estar en manos de la mafia, porque tarde o temprano se va a terminar”.

El pelotero hizo sus acusaciones en el portal electrónico Puro Beisbol; no obstante se lavó las manos y evitó involucrarse en los presuntos sobornos: “Les dije: ‘Yo no me vendo, tengo mucho orgullo deportivo, juego beisbol porque me gusta y no por dinero’”, detalló.

Profesional desde 2005, Guzmán también ha militado en representativos de Saltillo, Minatitlán, Tabasco e incluso estuvo 10 días en la TML. En 2011 conquistó el campeonato individual de jonrones de la LMB con el Veracruz.

El pasado 23 de junio, la víspera del partido de los Rojos del Águila de Veracruz en su visita a Rieleros de Aguascalientes, el jugador y su mánager llegaron a los golpes para dirimir sus diferencias en pleno dugout del parque Alberto Romo Chávez, de la capital hidrocálida.

La discusión comenzó en el hotel Aguascalientes, donde se concentró la novena jarocha para la citada serie. Guzmán y Rivera comparten la experiencia de haber jugado en la controvertida TML. El altercado comenzó la mañana del domingo, cuando Guzmán supo que no jugaría, pero el pleito ocurrió media hora antes de cantarse el play ball.

En entrevista con Puro Beisbol, Guzmán acusó a Rivera de morderle un brazo y amenazarlo de muerte: “Nos dimos de golpes y cuando nos separaron (Rivera) agarró un bat porque le grité sus verdades y me dijo: ‘Te voy a matar con un bat’. Le respondí: ‘Si me vas a matar hazlo, porque si no vamos a tener problemas tú y yo’”, relató el jardinero, quien resultó con lesiones en el cuello y uno de los brazos.

 

Sospechas

 

Rivera tiene fama de ser un mánager exigente y controvertido. Llegó al Veracruz cuando aún no se cumplía el primer mes de la actual temporada, tras el despido de Pedro Meré. Este manejador llevó a Veracruz a su primer campeonato en 40 años. Sin embargo no ha tenido una buena relación con el pelotero originario de Ensenada, quien por su parte revela un ambiente desfavorable en el Águila.

“Un mánager no puede tener esas actitudes. Según él, este equipo está unido. ¿Y los golpes? Con Pedro (Meré) eso nunca pasó y jamás se perdió la armonía”, recalcó El Negro.

Al puertorriqueño ya se le ha visto en pleitos con sus pupilos. Cuando dirigió a los Leones de Yucatán durante seis temporadas se le implicó en una supuesta pelea con el pelotero estadunidense Quincy Foster, luego de un partido en Campeche.

En el portal Península Deportiva puede leerse el artículo Lino Rivera, el beisbol y el tufo de lo sucio, escrito por Jorge Canto. Rivera, comentó el articulista, llevó a los Leones de Yucatán “hasta la gloria de un campeonato y una serie final perdida en un tremendo séptimo partido, pero luego nos cobró con creces los momentos felices al desmantelar paso a paso a una sensacional dinastía, al perjudicar gravemente la trayectoria e incluso las vidas de los mejores peloteros que los Leones han tenido a lo largo de su historia.

“Durante aquellas duras temporadas de 2010 y 2011, cuando Leones perdía ventajas increíbles, algunos pitchers de felpa eran utilizados hasta el cansancio, bateadores enrachados eran sentados de un modo inexplicable, los turnos de la rotación abridora eran cambiados, las jugadas más básicas eran olvidadas o falladas, los ‘refuerzos’ menos productivos eran mantenidos y, en cambio, los peloteros más pundonorosos eran despreciados, insultados, maltratados de todas las maneras posibles.

“Por ética, ante la falta de fuentes confiables, no dimos crédito a los crecientes rumores entre los aficionados y los mismos jugadores de que todo era parte de un plan perverso para alterar ‘al gusto del cliente’ los resultados de los partidos”, publicó el articulista el martes 2.

Tras el escándalo y cuando por primera vez un pleito en vestidores trasciende y es reconocido por sus protagonistas, Guzmán se refugia en el silencio.

Una semana después del incidente, Rivera y Guzmán posaron juntos y sonrientes en el dugout de Veracruz para una fotografía difundida en las redes sociales. Asimismo el beisbolista retornó a su posición como cuarto bat de los Rojos. No obstante, la labor del bajacaliforniano no ha sido la mejor: hasta el lunes 1 acumulaba un pobre desempeño con apenas un hit en sus últimos 10 turnos al bat.

También los Rojos del Águila han decaído en la recta final de la actual temporada, con saldo de tres victorias por 10 derrotas al cerrar junio, y con el riesgo latente de no clasificar a los playoffs en defensa de su título (al cierre de esta edición se supo que el equipo despidió a Lino Rivera por los malos resultados ofrecidos, no por el escándalo en el que está envuelto).

El asunto de los sobornos sigue dando vueltas en la LMB. El mismo director del portal Puro Beisbol, Fernando Ballesteros, adelantó en su columna Zona de Contacto el martes 2 que apostadores de Taiwán y hasta un lanzador del Veracruz estarían implicados en la llamada al Negro Guzmán.

Según Ballesteros el asunto es más escabroso de lo imaginado. Sin citar fuentes apuntó: “La LMB ya hizo su propia investigación y los primeros resultados extraoficiales son:

“1.- Un lanzador de los Rojos del Águila está involucrado (no podemos dar el nombre porque la indagación continúa), 2.- Apostadores de Taiwán son quienes estarían metidos en el asunto, 3.- Las primeras indagatorias revelan apuestas realizadas a través de casinos; es decir, no directas entre apostadores. ¿Una mafia alrededor del beisbol mexicano? Aún no se sabe la magnitud de este problema…”

El columnista alertó: “Lo curioso es que tanto Lino como Guzmán jugaron en diferentes épocas en la liga taiwanesa: Rivera lanzó de 1997 a 2000 con los Mercuries Tigers y los President Lions, además de que lo pretendían como mánager para el Clásico Mundial 2013, y Jorge participó en septiembre de 2010 con los Sinon Bulls, pero al cabo de 10 juegos lo dieron de baja para firmar a Javier El Escopetita Martínez”.

 

Pesquisas

 

La inmediata contratación del equipo de investigación “es lo menos que podíamos hacer. No queremos al beisbol embarrado en este tipo de cosas. La investigación ya está procediendo y el grupo de especialistas está en Veracruz entrevistando a jugadores. Vamos a llegar hasta donde sea necesario para ver si de veras existe algo o fueron baladronadas de Guzmán por su conflicto con el manejador del equipo”, asegura Plinio Escalante a este semanario.

Se agotarán todos los recursos antes de tomar una decisión y ésta será muy drástica, anuncia el máximo responsable de la LMB. “Si alguien aparece implicado en esto debe quedar fuera del beisbol de por vida. Si se hace con la situación de ingerir sustancias prohibidas, con mayor razón en un asunto como éste”, reafirma.

La situación en general se ha venido descomponiendo, reconoce. “En Caliente, según me informan, hay apuestas –por decir– entre Yanquis de Nueva York y Medias Rojas de Boston, de la propia Liga Mexicana de Beisbol y del futbol nacional. Consultamos con nuestros abogados y pueden hacerlo, porque se trata de un espectáculo público sujeto a ser insertado en las casas de juego y sin derecho a regalías”.

No queremos aceptar regalías por parte de los casinos y casas de apuestas “para no involucrarnos en el negocio; sería funesto”, aclara.

Hace cinco años, revela, la LMB declinó un patrocinio de la casa de apuestas Bwin, patrocinadora del Real Madrid; los peloteros debían portar el logotipo en la franela. “La rechazamos por decisión propia de la Liga Mexicana. Además la organización de las Ligas Menores, la National Association, a la cual estamos afiliados, nos aconsejó no aceptarla. En el beisbol no se admiten patrocinios de casas de apuestas y casinos. Ni siquiera hablamos de cantidades, porque no abrí la puerta para ninguna negociación”.

Por recomendaciones, la LMB contrató a la agencia de investigadores Incomer Internacional. Ésta se comprometió a entregar los resultados preliminares en 10 días a partir del inicio de la investigación, el pasado lunes 1. “No los estoy precipitando. Quiero llegar al fondo. No quiero una investigación superficial, para finalmente no llegar a nada”, asegura Escalante.

–¿Sospecha de algún intento por deses­tabilizar a la Liga Mexicana de Beisbol?

–No creo, pero estoy obligado a investigar. No es un deporte individual en donde uno contra otro definan un partido o un encuentro y finalmente puedan comprar a uno para que pierda.

Roberto Mansur recuerda las apuestas en el beisbol realizadas en el graderío del desaparecido parque del Seguro Social:

–De cualquier manera las autoridades intervinieron y acabaron con esas apuestas caseras entre aficionados, quienes jugaban hasta si era bola mala o strike el lanzamiento siguiente, pero eso lo queremos tener lo más lejos posible del espectáculo, para que no vayan a tentar a nuestros jugadores.

Pero la LMB no ha brindado mayor información entre sus afiliados. Es el caso de Armando Medina González, presidente de los Rieleros de Aguascalientes, quien en entrevista telefónica descartó tener mayor conocimiento en cuanto a estas indagaciones de su circuito:

“Realmente no puedo dar ninguna noticia, pues carezco de los elementos. A mí de manera oficial no me informaron. Me siento incapacitado para externar alguna opinión”, dice.

–¿Es importante que la Liga Mexicana deslinde responsabilidades? –se le insiste.

–Realmente mi opinión no puede ser buena ni mala, pues no tengo ninguna noticia oficial por parte de la liga.