La Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo desacató un dictamen de la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte, y hasta ahora la Conade no ha sancionado a su dirigente, Antonio Lozano, a quien le otorgó un presupuesto de 21 millones de pesos para este año. En la actualidad el federativo cuenta con el apoyo de Jesús Mena y del grupo del Comité Olímpico Mexicano que rige los destinos del deporte nacional.
Aunque desde hace dos meses la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) tiene un expediente en el que la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD) le solicita sancionar al presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo (FMAA), Antonio Lozano, por desacatar una resolución, la dependencia a cargo de Jesús Mena ha hecho caso omiso.
La indiferencia del funcionario contraviene sus propios planteamientos, pues al asumir el cargo insistió en que las federaciones deben cumplir la ley y las reglas de operación de los programas deportivos.
El litigio por el cual Lozano cayó en desacato data del 7 de marzo de 2012, cuando la presidenta de la Asociación de Atletismo del Estado de Jalisco, A.C. (AAEJ), Francisca Ramírez Beltrán, interpuso un recurso de apelación ante la CAAD contra los actos cometidos por aquél.
De acuerdo con el expediente CAAD-RA-09/2012, Lozano creó la Asociación Jalisciense de Clubes Atléticos, A.C. (AJCA), organismo paralelo a la AAEJ.
Según Ramírez, la mañana del 29 de febrero supo que la titular del área jurídica del Consejo Estatal para el Fomento Deportivo y el Apoyo a la Juventud (Code), Rosario Flores Esqueda, y un exempleado de la AAEJ, Raúl Ortega López, convocaron con engaños a un grupo de clubes atléticos y también a personas ajenas al atletismo de esa entidad a una “junta de trabajo” en Guadalajara el 25 de febrero de ese año.
En ese encuentro a los asistentes les informaron que tanto la AAEJ como Francisca Ramírez habían sido castigados por la FMAA, lo cual no era verdad.
Con ese pretexto los citaron a otra reunión para el 29 de febrero, a la cual supuestamente asistirían representantes de la Conade, de la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme) y de la Federación de Atletismo para hablar de la situación de la AAEJ y su presidenta.
Ramírez acudió al auditorio Manuel Buendía, donde estaba por realizarse la asamblea constitutiva de una nueva asociación. Incluso en las puertas del lugar encontró volantes con la leyenda “Asamblea Constitutiva de la Asociación Jalisciense de Clubes Atléticos, A.C.”.
Cuando entró al sitio la asamblea ya había empezado. La dirigía Lozano, acompañado por Flores Esqueda –quien fungía como representante del delegado de la Codeme, Carlos Andrade Garín– y Fernando Ortega, director de Alto Rendimiento del Code Jalisco. No había ningún representante legal de la Conade.
La presidenta de la AAEJ le pidió a Lozano una explicación. Éste no respondió y a ella la sacaron por la fuerza del auditorio. Los presidentes de los clubes de la AAEJ también quisieron entrar, pero Flores Esqueda les negó el acceso y el registro. Alegó que no estaban en su lista de asistencia.
Desacato
El recurso de apelación mediante el cual Ramírez se inconformó, tanto por el supuesto castigo de la FMAA como por la creación de una nueva asociación de atletismo en Jalisco, fue admitido por la CAAD el 29 de marzo de 2012. Así se los notificó a Lozano, a Flores Esqueda y como tercero interesado a Raúl Ortega, quien fue elegido presidente de la AJCA.
Después de nueve meses de litigio, finalmente la CAAD emitió una resolución definitiva sobre el caso. Con el oficio 2484/2012, el 23 de noviembre siguiente, el organismo de justicia deportiva notificó a la AAEJ:
“…que tiene derechos legítimos y adquiridos como la autoridad estatal del atletismo en Jalisco, pues se afectaron derechos, prerrogativas y estímulos establecidos en la Ley General de Cultura Física y Deporte, tanto de la asociación como a la comunidad deportiva del atletismo de dicha entidad, por parte de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo. En consecuencia se revoca el Acta de Asamblea General de Asociados de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo, asociación civil, de fecha treinta y uno de marzo de dos mil doce, únicamente respecto a la admisión de la Asociación Jalisciense de Clubes Atléticos, asociación civil, como parte del deporte federado.”
El 26 de noviembre la CAAD le ordenó a la federación aceptar los documentos de la AAEJ para afiliarla de acuerdo con la normatividad legal, reglamentaria y estatutaria. También la instruyó para notificarle por escrito al pleno en torno a “los avances del cumplimiento de esta resolución definitiva, apercibida que de no hacerlo así en el plazo otorgado se declarará el desacato que en su caso hubiere incurrido”.
Lozano desobedeció el mandato de la CAAD. Incumplió lo ordenado y se dio el lujo de enviar dos oficios –fechados el 27 y el 28 de noviembre– al Code Jalisco y al Club Atlas Colomos para informarles que la Asociación Jalisciense de Clubes Atléticos es la única afiliada y reconocida por la FMMA “para desarrollar y promover el atletismo en el estado de Jalisco”.
La CAAD le solicitó reiteradamente a Lozano el cumplimiento de la resolución, pues ésta no admite recurso alguno en el ámbito deportivo, causando ejecutoria por ministerio de ley.
El pasado 30 de enero la AAEJ interpuso ante la CAAD el incidente de inejecución por parte de la FMAA de la resolución definitiva. Por esa fecha, Lozano usó una artimaña y le comunicó a la CAAD acerca de un juicio de nulidad interpuesto ante el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa en contra de la resolución definitiva. No mostró ningún documento.
Un mes después la Comisión de Apelación y Arbitraje le notificó a la AAEJ que la federación había demostrado con documentación que sí interpuso un juicio de nulidad, pero descubrió que Lozano únicamente solicitó la suspensión del acto reclamado, lo cual significa que el Tribunal no le otorgó la suspensión provisional o definitiva del mismo ni tampoco se confirmó la admisión a trámite de ese juicio de nulidad.
Por esta razón la CAAD no pudo suspender la ejecución de la resolución definitiva; es decir, Lozano debió haber afiliado a la AAEJ. Tampoco lo hizo.
Prebendas
El 22 de febrero la Décima Primera Sala Regional Metropolitana del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa notificó a la CAAD que no le concedió a la FMAA la suspensión provisional del acto impugnado. En un oficio fechado el 14 de marzo, la Comisión de Apelación le notificó a la AAEJ que había declarado en desacato a la federación.
El pasado 6 de mayo la Coordinación de Normatividad y Asuntos Jurídicos de la Conade abrió el expediente CNyAJ/SANCIÓN/01/2013 para iniciar el procedimiento administrativo contra el presidente de la FMAA, de lo cual éste fue informado tres días después.
Pero la Conade no ha sancionado a Lozano. Incluso firmó un convenio para otorgarle este año un presupuesto de 21 millones de pesos.
Hasta hace un par de meses, cuando la Conade promovió la creación de una nueva Ley del Deporte –mediante la cual la Codeme dejó de pertenecer al Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte (Sinade) y, por ende, de recibir recursos públicos–, Lozano era defensor a ultranza de Alonso Pérez y detractor de Jesús Mena, Felipe Muñoz y Mario Vázquez Raña.
El titular de la FMAA acusó a la Conade de intervencionismo gubernamental al excluir a la Codeme del Sinade. También criticó a Mena cuando éste dijo que las federaciones debían profesionalizarse, conducirse con transparencia y rendir cuentas claras o de lo contrario no recibirían ni un peso del gobierno federal (Proceso 1900).
El federativo, en total apoyo a Alonso Pérez, amenazó con informar al Comité Olímpico Internacional y a las federaciones internacionales del intervencionismo del gobierno, que podría derivar en un castigo para México y su exclusión de los Juegos Olímpicos.
A principios de mayo pasado, en plena Olimpiada Nacional, Lozano tuvo un encuentro informal con un grupo de presidentes de las distintas asociaciones estatales de atletismo integrantes de la FMAA. Ante ellos despotricó contra la Conade y el grupo del Comité Olímpico Mexicano porque la Codeme fue excluida del Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte, como consta en una videograbación.
Como la nueva Ley del Deporte ya había sido aprobada por diputados y senadores, Lozano explicó cuál sería su estrategia para contrarrestar los embates de la Conade, como se escucha en esa videograbación:
“Yo le pedí al jurídico de la IAAF (Federación Internacional de Atletismo) que analizara la ley y nos diera su punto de vista. Tengo la carta de la Federación Internacional de Pesas donde ya le avisa al gobierno mexicano que si esa ley entra en vigor, van a ser sancionados y expulsados de las competencias internacionales. En cuanto otras federaciones empiecen a hacer lo mismo, esto se va a caer”, sentenció.
Agregó: “La Codeme opera con 40 millones al año por el monstruo de edificio que es y los salarios que la tienen ahogada. Yo le propuse al coronel (Alonso Pérez) que si sólo a los charros (Federación Mexicana de Charrería) les cobrara 20 pesos por afiliación tendría 18 millones de pesos al año. Son 900 mil charros afiliados. Si cada uno de atletismo cumpliéramos el proceso de afiliación y le pagáramos, si juntamos (inaudible). El problema es que sólo medio cumplimos.
“Es el momento de demostrar que el deporte federado puede generar sus recursos y no tiene que estirar la mano. Se lo planteé así al teniente (coronel Alonso Pérez). Le dije: ‘Tienes la oportunidad histórica de ser independiente’. Somos 73 afiliados (federaciones), Codeme no necesita al gobierno federal para sobrevivir.”
Envalentonado, el federativo criticó a quienes culpan a las federaciones de los fracasos deportivos y no a los gobernantes. Puso un ejemplo: El equipo femenil de tiro con arco, dijo, participó en una Copa Mundial con playeras compradas en un supermercado y parchadas con masking tape, porque su federación no les dio uniformes.
“Sale en los medios que todo es culpa de las federaciones. Habiendo 7 mil millones de pesos (presupuesto de la Conade en 2013), ¿es culpa de una federación que una delegación salga sin uniformes? Dice Mena: ‘En la medida que se profesionalicen las federaciones, este tipo de cosas no van a suceder. Es indignante que una federación vaya con sus atletas a competir sin uniforme’. De veras que si se atreviera a decirme eso yo si le diría: ‘Es indignante que un pendejo como tú, que no sabe de deporte, esté dirigiendo el deporte. Eso sí es indignante’.”








