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Yuri Herrera (Actopan, 1970) presenta su tercera novela: La transmigración de los cuerpos (Ed. Periférica. Col. Largo recorrido No. 40; Madrid, 2013. 134 pp.). La historia sucede en cierta población del norte, bajo una epidemia que limita las formas de vivir de sus habitantes. Gracias al encierro el personaje central, El Alfaqueque puede tratar a La Tres veces rubia y tener una relación, pero una disputa entre dos familias la interrumpe. Por su carácter mediador el personaje interviene para que el enfrentamiento no genere más peleas, muertes, malentendidos… y con sorpresa descubrirá las causas de esa violencia.
En esta novela Herrera continúa con su intento de profundizar sobre el sujeto conciliador, iniciado en los relatos Trabajos del reino y Señales que precederán al fin del mundo. El conflicto enfrenta a dos partes, casi siempre con pasiones desbordadas, que limitan el entendimiento, por lo que no pueden resolverse las diferencias. Ante lo cual se requiere de un árbitro sin prejuicios y cuya palabra sea escuchada. Así, los incordiados podrán entender intenciones, acciones, ardores, empeños… y superar los roces. La transmigración de los cuerpos está escrita con un lenguaje económico y seco, sin ninguna floritura, lo que permite una lectura ágil y captar lo absurdo de la intolerancia. l
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Nación TV: La novela de Televisa (Ed. Grijalbo; México, 2013. 192 pp.) es el reciente trabajo de Fabrizio Mejía Madrid, en donde mezcla el reportaje y la ficción. El subtitulo responde a que algunos de los sucesos narrados son recogidos de la opinión pública y no pueden sustentarse con documentos. El libro cuenta la truculenta historia de esa televisora, sus relaciones con el poder y el proyecto de país que desea imponer. Los dueños de la empresa siempre supieron de la relevancia de ese medio para imponer visiones, maneras y gustos a la población. Así se constituyeron en una parte del poder que cambia, según las circunstancias e intereses de los grupos poderosos, e impone coartadas para justificar la arbitrariedad.
Por otro lado, la empresa en su interior subordina a los trabajadores, no sólo a través de los salarios y horarios, sino con la imposición de una forma de pensar y actuar que repiten en todos los programas y los medios que controlan (periódicos, revistas, radio…). También mediante los narcóticos para hacerlos rendir más, dominarlos y obtener otros beneficios con su venta. Nación TV es un reportaje novelado que entra muy bien dentro del género del horror.








