El grupo Sna Jtz´ibajom, Cultura de los Indios Mayas, se ha mantenido desde 1983 como una asociación de actores, escritores, músicos, fotógrafos, videoastas y radiofonistas tzeltales y tzotziles procedentes de los Altos de Chiapas, congregados para desarrollar proyectos culturales con el deseo de transmitir y conservar las tradiciones de su cultura maya.
En 1994 fueron reconocidos con el Premio Nacional de las Artes, y en su recorrido han obtenido apoyo de gran cantidad de instituciones para poder subsistir. Actualmente, año con año participan, o en ocasiones coorganizan, el Festival de Teatro Comunitario que el grupo Teatro de los Volcanes, bajo la dirección de Raúl Peretz, convoca desde 1995. En el festival anterior participaron, junto con el grupo Lo´Imaxil, con obras en lengua tzotzil y de creación colectiva: Cuando nace el maíz y Katum 13 Ajau, donde abordaron el mito de la creación en una y la visión de los mayas actuales sobre el final de su calendario en la otra. A pesar de estar influenciados con el teatro espectacular y de corte turístico, se rescata el afán colectivo de los grupos por conservar sus tradiciones a través del teatro.
En sus orígenes, el antropólogo Pancho Álvarez fue fundamental para el grupo y lo impulsó, en calidad de su asesor, para que en 1983 fueran a la reunión 40 años de investigación en Chiapas con antropólogos de diferentes partes del mundo. Allí expusieron su trabajo y pidieron ayuda. Algunos antropólogos dieron un donativo personal y se consiguió que la asociación estadunidense Cultural Survival y posteriormente la Fundación Interamericana les proporcionara siete becas para continuar con su actividad editando libros bilingües. En 1985 realizaron su primera obra de teatro guiñol sobre la leyenda de El tigre y el hombre, donde utilizaban muñecos de papel maché con vestimenta indígena. En ese tiempo las obras empezaban con un narrador-muñeco que guiaba al espectador. En un principio el grupo mandaba el aviso de que iba a llegar teatro a la comunidad y hacía sus presentaciones al aire libre. Después, se les invitaba para que estuvieran en fiestas patronales, inauguración de escuelas, clausura de concursos o inauguraciones de obras públicas. Se nombraron Teatro ambulante Loil Maxil (que significa “bromas de los monos”).
Entre las obras de teatro guiñol que representaban estaban Cabellos largos, la historia de un demonio que se aparecía en los caminos de Zinacatán; El demonio negrito, que se robaba a las mujeres en la montaña; y El cura diablo, sobre un falso sacerdote que llega a un pueblo y quería robarle la mujer al mayordomo.
Fue hasta 1989 que decidieron hacer teatro de actores con la obra El haragán y el zopilote, donde exaltaban el gusto por el trabajo de una manera divertida. El burro y la mariposa la realizaron a solicitud de la asociación de MexFam para sus programas de planificación familiar, y se basaron en la leyenda sobre una mariposa que vuela alrededor de la flama de una vela, significando a una mujer que quiere suicidarse porque ha tenido muchos hijos.
El grupo Sna Jtz´ibajom es una organización que ha crecido a lo largo de estos treinta años y obtenido muchos logros, pero también nos hace reflexionar respecto a la pérdida de autonomía, el involucramiento institucional y la creación de un teatro con tintes más de folclore. Aún así, es admirable y significativa la existencia de este grupo que permite la participación de integrantes de comunidades indígenas en la creación y representación teatral de su cultura maya.








