Descalificaciones marcan cuarto debate de candidatos al gobierno de BC

MEXICALI, B.C., (apro).- En medio de descalificaciones y señalamientos, pero también muchas promesas, se realizó el cuarto debate entre los candidatos al gobierno del estado: Francisco Vega de Lamadrid, del PAN; Fernando Castro Trenti, de la coalición “Compromiso por Baja California”, y Felipe Ruanova Zárate, de Movimiento Ciudadano.

En el penúltimo debate, organizado por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) en esta capital, los tres candidatos debatieron sobre gobierno, sociedad y democracia.

En su turno, el abanderado de la coalición “Unidos por Baja California, conformada por el PAN, PRD, Nueva Alianza y Partido Estatal de Baja California (PEBC), se comprometió a impulsar políticas públicas de corte humanista y hacer más allá de lo que la ley le obliga, “porque la gente manda”, dijo.

Vega planteó un programa integral de apoyo a quienes menos tienen, con estancias infantiles, becas y más oportunidades de empleo, así como subsidios, apoyos e incentivos gubernamentales para elevar el nivel de vida de los bajacalifornianos, y cancelar deudas y recargos en el consumo de agua.

Además, ofreció destinar 50 millones de pesos para el subsidio de 10 mil 500 familias de bajos recursos y apoyar a 100 mil bajacalifornianos que viven en pobreza extrema.

En una primera estocada a su contrincante priista, dijo que canalizará 50 millones de pesos “del recurso del Congreso del estado que actualmente se destina para construir candidaturas como la de Castro Trenti, para la creación del seguro de desempleo” que recibirán personas mayores de 45 años, a quienes se les entregarán mil 900 pesos cada 30 días, durante tres meses.

Al inicio del debate, Vega de Lamadrid advirtió que los ciudadanos escucharían promesas infundadas y mentiras de sus contrincantes. Sin embargo, aseguró que sus propuestas son completamente realistas, alcanzables y con mucha responsabilidad, debido a que –añadió– es el mejor preparado por su experiencia como empleado, empresario y servidor público.

Vino la segunda estocada contra Castro Trenti. El Instituto Federal Electoral, apuntó, canceló un spot difamatorio del PRI por decir mentiras. No obstante, agregó, sigue al aire el spot del PAN que señala que el candidato priista se subió el salario a 140 mil pesos cuando fue secretario del ayuntamiento de Tijuana, además de que en ese periodo, subrayó, la delincuencia explotó y no se pudo controlar hasta el siguiente gobierno, cuando regresaron los panistas al poder.

Luego de dar a conocer que las encuestas lo ubican entre cinco y nueve puntos arriba, Vega de Lamadrid mencionó que el PRI lo invitó en dos ocasiones a ser su candidato, pero declinó por apego a sus principios humanistas.

Si se hubiera respetado la voluntad de la militancia, señaló, estuviera debatiendo “con el ingeniero Jorge Hank Rhon, a quien los priistas querían como su abanderado”.

En cuanto llegó su oportunidad, el candidato de Movimiento Ciudadano, Felipe Ruanova Zárate, se lanzó contra su contrincante panista. “Es obvio que ya no se le puede creer al señor Vega nada”, dijo.

Añadió:

“(Vega de Lamadrid padece de una falta de memoria tremenda. No puede pararse aquí a decir una serie de mentiras que nadie le cree. No puede decir que en Baja California han mejorado las cosas, si todos los índices negativos los vivimos todos los días”.

Según Ruanota Zárate, hasta ahora los panistas no se han atrevido a desmentir sus señalamientos sobre los altos niveles de corrupción e impunidad durante los 24 años que estuvieron al frente del gobierno estatal, porque el día que lo pretendieran, apuntó, “se morderían la lengua”.

Llegó el turno de Castro Trenti. La tarea más importante de su gobierno, sostuvo, es trabajar para que los bajacalifornianos ganen más. Luego se pronunció por hacer presupuestos con la participación de los ciudadanos, “como nunca se ha hecho”.

En adelante, sostuvo, “el dinero será empleado para resolver tus problemas personales”, con transparencia, para evitar la impunidad, y con la vigilancia y validación de organismos empresariales e instituciones académicas.

De acuerdo con el priista, los integrantes de su gabinete serán nombrados ante el Congreso local con una comisión ampliada por la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y el sector productivo. Cada seis meses, añadió, cada miembro del gabinete tendrá que rendir cuentas para ser ratificado, y en caso de que no haya cumplido sus objetivos, subrayó, se nombrará un nuevo secretario.

Luego de advertir que cumplirá sus compromisos, tal como lo hizo cuando fue senador de la República, el abanderado de la coalición “Compromiso por Baja California, conformada por el PRI, PVEM, PT y Encuentro Social (PES), recordó que firmó ante notario público su ofrecimiento de que San Quintín sea municipio y progrese con recursos propios.

En ese momento regresó la pedrada a su opositor panista: “Después nos dimos cuenta de que el candidato Francisco Vega va atrás, porque siempre termina copiando mis propuestas”.

Insistió:

“No les voy a fallar, voy a trabajar muy duro. Tenemos dos caminos: decidirse por la inseguridad, por el campeón de la corrupción, o por un cambio real, por empleo, empleo y más empleo mejor pagado”.

Antes de concluir se lanzó de nueva cuenta contra Vega de Lamadrid, propietario de casas de empeño en la entidad:

“El señor Kiko Vega prometió un tren ligero y no cumplió, construyó un reloj monumental que la gente no quería. Si quieres más de lo mismo, vota por Kiko Vega, (pues) con el señor Vega la gente manda… a empeñar sus cosas”.