Interés Público No. 20

Interés Público
Miguel Angel Granados Chapa
Para desgracia de contribuyentes y consumidores, las acusaciones recíprocas que se formulan la dirección y los trabajadores de Industrial de Abastos están fundadas en la verdad Lo que ocurre ilustra algunas de las dificultades principales a que deben enfrentarse las empresas públicas Por eso importa demorarse un poco en pensar lo que pasa allí
El nuevo director de IDA, Raúl Corella, descubrió que en ese establecimiento no sólo hay la inmundicia propia de todo rastro, sino la que corresponde a uno de los sindicatos más viciados de nuestro gremialismo Se ha operado allí un verdadero reparto de la corrupción, yo no sé si equitativo pero sí eficaz De allí que, unánimes, los trabajadores se encresparan ante la idea de que se les separe de su trabajo, medida imaginada por Corella para limpiar lo que —según se diría en metáfora anticuada— son verdaderos establos de Augias
Los líderes de tal sindicato contraatacaron denunciando a Corella como buscador de su propio beneficio y no el de la empresa que dirige Es que, en efecto, el director de IDA es propietario de empacadoras de carne, es decir, de compañías que se dedican al mismo ramo del organismo público que le fue encargado
He allí, pues, un caso en que todo el mundo tiene razón, en lo sustancial por lo menos Tiene razón Corella cuando procura higienizar a la Industrial de Abastos Y si para ello tiene que practicar cirugía administrativa tan mayor como el despido masivo, sin duda que la opinión participante lo acompañaría en semejante decisión
Pero también tienen razón los trabajadores Habría que ver si su propio conflicto de intereses hace a Corella el funcionario idóneo para el ejercicio quirúrgico que ha emprendido Es claro que su experiencia en la actividad a que se dedica IDA, ganada en el trabajo de sus empresas, le otorga una capacidad específica que no debiera desaprovecharse Pero es claro también que aparece una manifiesta incompatibilidad entre su función pública y su acción como particular
No ha sido extraño, sobre todo en las tres décadas recientes, que prominentes empresarios, o sus representantes, pasen al sector público Este tránsito es propio de una sociedad donde las aspiraciones y los intereses de la alta burocracia y los dueños de los negocios privados se entreveran y complementan Si el fenómeno resulta, así, en cierto modo inevitable, lo menos que puede pedirse es que se produzca una tajante separación entre las dos funciones, de tal suerte que no se ponga la pública al servicio de la privada
Es de tal radicalidad la disposición ideada por Corella para sanear la operación de IDA, que seguramente no podrá llevarla a su termino El sindicato anuncia una huelga para el fin de este mes Manuel Alvarez y Claudio Guerra, líderes nacional y local, en algún momento adversarios, depusieron sus querellas ante el peligro común de que el negocio espléndido que es para ellos la dirección sindical se venga abajo Pueden ejercer presión suficiente para inhibir toda reforma
La administración pública exige profesionalismo, dedicación cabal a ella La necesaria modificación en las operaciones, de IDA tal vez pueda llevarla a cabo quien carezca de cola qué pisar