MÉXICO, D.F. (apro).- El escultor, grabador, dibujante y escritor José Luis Cuevas reapareció hoy en público para poner fin a las especulaciones sobre su situación personal y familiar, después de la crisis de salud por la que pasó en abril pasado y por la que tuvo que ser hospitalizado y permanecer largo tiempo postrado.
En conferencia de prensa efectuada en la sala ‘Los Siameses’ del Museo construido en su honor en el Centro Histórico y acompañado por su esposa Beatriz del Carmen Bazán, su abogada Katya Mardueño, y su médico, Alejandro Balbuena, Cuevas lamentó el escándalo provocado por sus hijas y aclaró que nunca estuvo inconsciente y, menos aún, maltratado o abandonado por su actual pareja.
“No estaba inconsciente. Estaba completamente lúcido”, dijo el artista plástico, de 79 años, quien vestía una chamarra roja, lucía un semblante totalmente distinto al que se le vio hace casi dos meses cuando habló para las cámaras de Televisa desde su casa, para desmentir a sus hijas sobre su supuesto encierro involuntario y maltrato físico.
También específico que fue hospitalizado a causa de una neumonía y una infección en los riñones que presentaba.
Sobre la actitud de su hija Ximena, lamentó que se dedicara a armar un escándalo y a decir mentiras sobre las condiciones en la que fue internado en un Hospital.
Cigarrillo en mano, el autor de “La Giganta”, el enorme monumento que adorna el patio central del Museo, reveló que la relación de sus tres hijas con él está basada en la ambición económica, a pesar de que él les regaló a Ximena y a María José las casas en las que viven actualmente.
Casi al final de la conferencia, Ximena, quien junto con sus hermanas María José y Mariana, interpusieron una denuncia y una demanda con el fin de poder acercarse a su padre, Ximena se acercó a su padre y le dio un beso.
Luego, le pidió cinco minutos a solas, pero Cuevas reaccionó cortante y se negó.
Ximena, reaccionó de inmediato: “Mi crimen y pecado es querer verte; yo no ataco lo que amo”, le dijo a su padre.
Sin embargo, Cuevas no se contuvo y, delante de la prensa, acusó a sus hijas de no mostrar ningún interés en él; aún más, dijo que durante los últimos tiempos no ha existido ninguna relación y que su trato con él ha sido violento o en busca de dinero.
La abogada Katya Mardueño comentó más tarde que Carmen Beatriz ya declaró como testigo para probar que no abandonó a un adulto mayor ni cometió tentativa de homicidio, como aseguran las hijas del escultor en la denuncia que interpusieron en la Procuraduría General de Justicia capitalina (PGJDF).
Y admitió que Cuevas se ha negado a ver a sus hijas.









