MÉXICO, D.F. (apro).- La crisis interna que arrastra el panismo nacional se trasladó al estado de Coahuila, donde ese partido cada día se debilita con la renuncia de connotados simpatizantes.
En medio del proceso electoral para renovar las 38 alcaldías de la entidad, la excandidata a alcaldesa y exdiputada plurinominal por el PAN, Tomasa Vives Preciado, renunció a las filas del PAN para irse al Partido Social Demócrata (PSD), donde aspira a convertirse en presidenta municipal de la capital de Saltillo.
Además, el pasado 28 de mayo miembros del Comité Municipal del PAN de Monclova desconocieron públicamente a Mario Dávila como el presidente interino, debido a que –dijeron– ese nombramiento viola los estatutos y autonomía del comité.
En Torreón, el panista Luis Gurza Jaidar renunció a Acción Nacional a mediados del mes pasado, por considerar que el partido –del que su padre, Edmundo Gurza Villarreal, fue uno de sus fundadores–, perdió sus principios y valores.
“Ha dejado de crecer, de tener la confianza de la ciudadanía, porque ya no lucha por el bien común, sino por intereses de unos cuantos “, expresó en aquella ocasión.
En Acuña, Jesús Suday abandonó las filas del PAN luego de varios años de ser militante y candidato, mientras que en Piedras Negras el médico Loth Tipa Mota renunció después de inconformarse con quien dirige dicho partido en esa frontera y en Coahuila.
El regidor panista del municipio de Cuatro Ciénegas, Fidencio Reza, también decidió abandonar las filas de su partido, presuntamente porque en el PRD encontró mayor congruencia.
Además de Coahuila, decenas de militantes han renunciado a las filas al PAN en Tabasco, Chihuahua, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz, entre otros estados de la República Mexicana.











