Atropello a la afición michoacana

Intereses económicos y políticos motivaron que el equipo Reboceros, de La Piedad, Michoacán, se traslade al puerto de Veracruz, una vez que logró su ascenso a la máxima división del futbol mexicano. Impotentes para impedir la transferencia, habitantes de ese municipio han interpuesto un amparo en contra de la Federación Mexicana de Futbol, por considerar que esa medida atenta contra los derechos fundamentales de ese municipio. Será en los tribunales donde se decida el futuro del club, si se queda en Michoacán o se va a Veracruz para servir a los intereses y ambiciones políticas de su propietario.

LA PIEDAD DE CABADAS, MICH.- Como pillos y mercenarios del futbol calificaron los aficionados de esta población a Decio de María, presidente de la Liga MX, y a los empresarios Fidel Kuri Grajales y Fidel Kuri Mustieles por el traslado a Veracruz del equipo Reboceros, recién ascendido.

Por segunda ocasión consecutiva directivos del equipo Reboceros dan garrotazo a la afición y autoridades al vender el equipo a Veracruz. La primera vez fue en 2002, cuando Valente Aguirre, luego de que los michoacanos quedaran como líderes del torneo, vendió la franquicia a Gallos Blancos de Querétaro. Esta vez la ilusión de ascenso sólo duro dos días, pues los Kuri vendieron el equipo a Veracruz.

Gente de Numarán, La Piedad, Yurécuaro y otras ciudades del Bajío realizaron una marcha para impedir la transferencia, pero no sirvió de nada. Por ello interpusieron un juicio de amparo en juzgados de Distrito de México y de Morelia.

En una gira de trabajo, el gobernador de Michoacán, Jesús Reyes García, dijo al corresponsal: “Fue una “ingratitud la de los Kuri el vender Reboceros a Veracruz. Durante todo el torneo el pueblo de La Piedad estuvo apoyándolos, asistiéndolos, y en cuanto lograron una mejoría la aprovechan económicamente. Les importó poco la afición. Yo, igual que el pueblo, estoy indignado”.

Por su parte, De María se justificó: “Les puedo decir que al equipo La Piedad se le impusieron una serie de restricciones para poder cumplir su solicitud de cambio de sede, y está en el proceso de cumplirlas”. Los aficionados, así como el alcalde de La Piedad, Hugo Ayala Ávila, no estuvieron de acuerdo con el directivo.

El reglamento de la Femexfut establece que el equipo que asciende a Primera División está obligado a permanecer un año en la sede donde lo consiguió.

Bajo la gestión de Kuri Grajales, el equipo Reboceros participó en diversos eventos altruistas. No obstante, son conocidos los exabruptos del empresario que lo llevaron a hacer declaraciones en contra de la Femexfut y la Comisión de Arbitraje. Sus reacciones luego del encuentro con el Necaxa ocasionaron que lo suspendiera la Comisión Disciplinaria.

 

Ingratitud

 

El gobierno de La Piedad dio a conocer su postura oficial respecto al cambio de sede del equipo de futbol Reboceros de La Piedad: “El ayuntamiento y el alcalde, Hugo Anaya Ávila, cumplieron todos los compromisos para crear las condiciones necesarias a fin de que el equipo Reboceros de La Piedad se quedara en nuestro municipio”.

La salida del equipo no sólo afectará a los aficionados. También lo resentirán más de 300 personas que cada 15 días se veían beneficiadas económicamente con ese espectáculo. Se perderán fuentes de empleo.

Este hecho también pegará en los bolsillos de los choferes del transporte y comerciantes que se instalaban afuera del estadio Juan N. López para ofrecer sus productos a los aficionados.

Ulises Rodríguez, presidente de la Barra La Vagancia 352, dice al reportero: “Nos duele lo que nos hizo la directiva porque salieron como ratas, por la puerta de atrás, sin dar ninguna explicación. Lo correcto era convocar a una rueda de prensa y dar la cara a la afición y las autoridades que siempre los apoyaron”.

–¿Qué hay de una demanda contra la Femexfut? –pregunta el reportero.

–Se optó por un juicio de amparo que promueve un bufete de abogados de Quintana Roo, denominado Baraibar, López Cárdenas, Rizo y Asoc. El caso lo lleva una licenciada de aquí de La Piedad.

“Los Kuri prometieron que el equipo se quedaba en esta ciudad. Eso lo han venido declarando desde que vinieron, en la temporada 2011, cuando era alcalde el extinto Ricardo Guzmán Romero (PAN). Pero la gente no tenía mucha confianza, por lo que ocurrió en 2002 con Valente Aguirre. Por eso la afición siempre estuvo tibia”, dice Marcela Campos, vecina de Tanhuato.

Y agrega: “Aquí lo malo es que el reglamento de la Femexfut se lo pasaron por el arco del triunfo, y así lo dijo Raúl Orvañanos en Fox Sport, cuando se difundió que Reboceros se iba a Veracruz: ‘¿Y el reglamento apá…?’ Y que cortan la trasmisión”.

Según algunos jugadores, que pidieron omitir sus nombres, nunca supieron quiénes eran sus patrones: “Una quincena pagaban en efectivo los Kuri, otra unas empresas de Puebla, Guadalajara, Veracruz, Orizaba. No sabemos si era por cuestiones de impuestos u otra cosa”.

 

El amparo

 

La actual presidenta del Centro Hispanoamericano de Estudios Jurídicos, integrado por profesores de Derecho de Universidades de Chile, Colombia, Argentina, Perú, Honduras y México, estudió a conciencia el caso de Reboceros y dijo que procedía el amparo.

En entrevista telefónica desde Cancún, la también catedrática de la Universidad de Quintana Roo dijo que a través de amigos y aficionados les comunicó a los piedadenses que se podía proceder legalmente y que ella promovería el juicio de amparo sin cobrar un solo centavo. Así fue como se juntaron, en un café del centro, aficionados e integrantes de la sociedad civil para firmar el documento, además de una carta con cientos de firmas.

La litigante envió a una representante a La Piedad y se encargó de llevar los documentos a los juzgados de distrito de Morelia y la Ciudad de México en donde presentó el recurso amparo. Mientras dure el juicio, Veracruz (Reboceros) no podrá jugar en el Estadio Luis Pirata Fuente ni en ningún otro de esa entidad.

–¿Por qué lo hace?

–Porque soy de La Piedad, aficionada de hueso colorado desde niña. Incluso mi padre fue tesorero del viejo estadio Juan N. López, y porque son chingaderas lo que le hicieron a la población de Michoacán. No se vale.

La demanda de amparo la interponen un grupo de ciudadanos nacidos y residentes en La Piedad, que pertenecen a la a la porra La Vagancia 352 formada en 2008.

El recurso se promueve contra actos de particulares (artículo 5 de la nueva Ley de Amparo). Según la abogada, los derechos humanos que se violan están contenidos en los artículos 4, 14, 16, 28 constitucionales y en el artículo 22 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Protocolo Adicional suscrito por el Estado Mexicano (derechos culturales y del consumidor), tanto de las personas que lo promueven como de todos los residentes en el municipio de La Piedad.

Agrega que mediante el pago de 15 millones de dólares olvidaron el contenido de los artículos 34, 37 y relativos del reglamento de afiliación, nombre y sede, “aniquilando con un billetazo la comunidad cultural del pueblo michoacano de La Piedad.

“Los Reboceros de La Piedad se convirtieron en el aglutinante entre todos los grupos heterogéneos. Sin diferencias entre ellos, hasta la fecha cuando nos reunimos en el estadio o nos saludamos en la calle, o en cualquier lugar, somos Reboceros y ese es el denominador común más importante, que nos integra como colectividad cultural piedadense, como lo acreditaremos en la audiencia constitucional mediante el dictamen en antropología que ofreceremos como prueba”, sostiene la litigante.

Uno de los actuarios que recibió los amparos se quedó sorprendido y exclamó boquiabierto: es la primera vez que veo un amparo de este tipo y de este contenido, no hay duda que se va a ganar”.