No obstante la presión policiaca de que fue objeto Pedro Ultreras durante la filmación de ABC nunca más en Hermosillo, donde documentó la conflagración ocurrida el 5 de junio de 2009 en una guardería de la capital sonorense, el cineasta oriundo de Durango no se dejó intimidar. A cuatro años del incendio, Ultreras expone las presiones que enfrentó y la esperanza de que este documental suyo sirva para que las autoridades esclarezcan la tragedia.
A pesar de las amenazas y los hostigamientos que sufrió durante la filmación, Pedro Ultreras no paró, y ahora su documental ABC nunca más sobre los 49 niños que fallecieron durante el incendio en la Guardería ABC de Hermosillo, Sonora, hace cuatro años, “está ejerciendo una presión fuerte a los gobiernos”.
Ultreras cree que su filme de 90 minutos puede provocar el interés de las autoridades para el encarcelamiento de los culpables.
La cinta se centra en la historia de dos familias que luchan por superar la pérdida de sus hijos y por llevar ante la justicia a los responsables del suceso, plagado de corrupción, negligencia y tráfico de influencias.
Casi dos años y ningún apoyo financiero le tomaron a Ultreras terminar este documental, el cual desde el 31 de mayo pasado se proyecta en tres salas de Cinépolis, en Sonora. Ha tenido éxito en Hermosillo –relata el director a Proceso– y también se exhibe en Nogales y Ciudad Obregón, pero nada más en aquellos cines de la capital sonorense.
Además se muestra en Cinemagic Molinete y Ramos Arizpe, en Nuevo León. En el Distrito Federal se proyecta en la Cineteca Nacional (“ahí la cinta va bien”), y las tres sedes de Cinemanía: Loreto, Huayamilpas y La Casa del Cine. En agosto se estrenará en la UNAM.
Carlos Sánchez, responsable de Macondo Cine, empresa que distribuye ABC nunca más, destaca que RTC de Gobernación clasificó la cinta como B, significando que la pueden ver personas de 15 años en adelante.
Sólo en estos cines su estreno es nacional; y Sánchez manifiesta que en el DF las salas comerciales no se interesaron por el filme:
“A todas las cadenas lo ofrecimos y, como era una exhibición modesta, los cines no nos hicieron mucho caso. No pensamos que ABC nunca más iba a tener tanta repercusión mediática. Cuando hablamos con Cinépolis y le propusimo proyectarlo en Sonora, porque la gente lo estaba exigiendo, ya fueron sensibles a nuestro ofrecimiento.”
Subraya que el estreno de ABC nunca más fue planeado al cuarto aniversario de la tragedia “porque nos interesaba que repercutiera lo más posible, e inducir alguna respuesta de las autoridades”.
Pedro Ultreras (7 soles, 2008, y La Bestia, 2010) confiesa poseer una esperanza: que haya justicia por todo lo que está generando ABC nunca más:
“El movimiento y las cuestiones mediáticas que genera presión al gobierno, aunado a la nueva línea de investigación que un grupo de padres llevaron ante la PGR donde destacan que el incendio de la bodega (de la Secretaría de Hacienda de Sonora) que alcanzó a la guardería, fue provocado. Ojalá y la cinta induzca una orden de aprehensión de los responsables. El documental ha servido para nuestras intenciones, al despertar la conciencia de la gente, y lo más importante, por reabrir el tema.”
Se le pregunta a Ultreras cómo ha funcionado su documental en Hermosillo y responde:
“Está compitiendo en esos cines con la película comercial Rápido y furioso, y hemos tenido salas llenas casi todos los días. La respuesta es abrumadora. Nos ha sorprendido saber que muchos hermosillenses que conocieron la tragedia desde un principio desconocían muchos de los hechos, datos y detalles que se presentan en el documental y esto, creo, se refleja en el resto del país. La gente sabe que murieron 49 niños en 2009; pero desconocen muchas situaciones que rodean la tragedia como la negligencia en la que operaba la guardería, el tráfico de influencias, en fin.
“El público sale muy molesto e indignado al conocer todo esto. Y sorprendido también. Por eso digo que este documental de alguna manera está ejerciendo una presión fuerte a los gobiernos pues se está hablando mucho durante estas últimas semanas en torno a ABC nunca más ABC, y Cinépolis nos confirmó que estará una semana más en las tres salas de Sonora, lo cual es signo de que les está funcionando.”
En la Cineteca Nacional ha contado con “buena asistencia”, ahí se extendió su proyección por dos semanas más.
Cineasta bajo sospecha
Nacido en Durango y residente desde hace 25 años en Nueva York, Pedro Ultreras se involucró en el tema de la lucha de la guardería ABC debido a su relación cercana con la ciudad de Hermosillo:
“Ahí filmé mi primera película 7 soles, protagonizada por Gustavo Sánchez Parra y Evangelina Sosa, a principios de 2007, hice muy buenas amistades. Estuve presente en todas las marchas conmemorativas de ABC los tres primeros años.”
Tres meses previos al incendio de la guardería ya había arreglado proyectar en Hermosillo 7 soles, para el 27 de junio de ese 2009:
“No cancelé el acto; pero ya no se organizó como lo habíamos planeado originalmente. Llegué a Hermosillo 22 días después de la tragedia y se sentía en las calles la honda tristeza de la gente y el dolor; algunos niños que quedaron lesionados murieron en esos días, y conocí la guardería.”
Fueron hechos que le despertaron un profundo interés por documentar la tragedia cinematográficamente.
“Ya empezaba a trabajar en mi siguiente documental, La Bestia, y dos meses después un amigo me preguntó por qué no hacia un documental sobre lo de ABC pues sabía que nadie en Hermosillo lo realizaría, por temor a venganzas o represalias.”
Un año después, el también autor del libro La Bestia, la tragedia de migrantes centroamericanos en México se determinó a hacerlo.
“Para entonces ya había conocido a algunos padres de familia. Estuve frente a frente con dos, Patricia Duarte y su esposo Pepe García, y cuando conocí sus lágrimas, vi su frustración y me dijeron que cualquier cosa que hiciera me lo iban a agradecer, decidí trabajar en ABC nunca más.”
Durante la filmación recibió amenazas.
“Duré aproximadamente un año ocho meses para construir todo, y siempre supe que era un tema muy espinoso, incómodo; pero me respaldé en que vivo en Nueva York y por cualquier cosa podría recurrir a algún tipo de ayuda allá. Cuando empecé las primeras filmaciones afuera de la guardería, llegaron cinco patrullas de la policía municipal para sacarme de ahí a la fuerza, de manera agresiva. Como periodista he cubierto noticias en muchos países; entonces, traté de defenderme diciéndoles que no estaba haciendo nada ilegal, que ejercía mi derecho como periodista en la vía pública. Me comentaron que lo entendían, pero que tenían órdenes expresas de su jefe de sacarme de ese lugar a la brava.”
Por fortuna, su documental ya estaba terminando, “pero me preocupé por los dos chicos que me ayudaban con el audio y la cámara, porque ambos eran de Hermosillo, yo los había contratado y ellos sí que tenían mucho miedo de que les fuera a pasar algo”; agrega:
“Negocié que en 15 minutos me iba, me señalaron que iban a dar la vuelta y cuando regresaran, si aún estaba, me sacarían de ahí. Me fui. No necesariamente por la intimidación, sino porque ya había terminado de filmar esa parte. Me argumentaron que si se daban cuenta los medios locales, ‘se volvería armar el argüende y ya queremos que se olvide, que se hable poco…’ Eso me molestó. En Guaymas, de donde son Ofelia y Germán, mis protagonistas, también tuve un encuentro con la policía municipal.”
–Más amenazas, ¿verdad?
–Sí. Las amenazas ya fueron de manera más directa, me dejaron un papelito en el parabrisas de mi auto, que decía: “Ten cuidado con lo que estás haciendo”; y otro papelito que dejaron tenía escrito: “Sabemos dónde estás”. La persona que me alquilaba el departamento y vecinos veían con frecuencia que filmaban y fotografiaban mi auto desde carros sin placas. La verdad, la primera vez sí que me dio mucho miedo…
“Después me fui a la casa de un amigo y cambié de auto. Y me pregunté, ¿me quedo o me voy?; un amigo me dijo que si quisieran atentar contra mi vida ya lo habrían hecho: ‘No te siguen, van y te matan directamente’. Le respondí: ‘Tienes razón, seguramente sólo me quieren asustar, y no me voy a ir…’. En las redes sociales yo ponía que estaba en unos lugares, cuando estaba en otros.”
Ya no ha sufrido más amenazas; aunque sí pasaron “cosas extrañas”:
“El 31 de mayo fui a presentar el documental en Hermosillo, y en el cine hubo situaciones atípicas de una función: prendían las luces cuando estaba la proyección, no se veía la imagen o se iba el audio, ¡y la copia era de calidad aprobada por Cinépolis! En Ciudad Obregón unos agentes del estado fueron a verificar la sala, algo nada común.”
Para Carlos Sánchez, de Macondo Cine, el filme “ha resultado una bomba mediática”, y también se dice sorprendido de cómo el documental ha sensibilizado a los medios nacionales:
“Joaquín López-Dóriga le dedicó cinco minutos al tema de ABC y pasó el tráiler completo de ABC nunca más, cuando es inaudito que Televisa pase uno completo de un documental, eso está fuera de las normas. Lo cual denota la fuerza, el potencial que tiene el documental para detonar este caso.”
Ultreras es asimismo productor de ABC nunca más con Christian Valencia y Erica Salinas. Ella platica:
“Nací en La Paz, Baja California Sur, pero me trasladé a Hermosillo. ABC me dolió a pesar de que no tengo ningún vínculo directo, ni conozco a nadie que haya perdido alguno de los niños, sino que simplemente cuando pasan este tipo de cosas tan graves, tan innombrables, sientes culpa… Y ya después nos dimos cuenta de que no había sido un accidente, que había tráfico de influencias de parte de la autoridad, corrupción, en fin. Entonces, sentí que como sociedad le habíamos fallado a esos niños y a partir de allí empecé a buscar la forma de involucrarme.”
A tres años del incendio conoció al cineasta. “Supe que trabajaba este documental y me ofrezco con el equipo con el cual yo contaba en ese momento, porque tengo una asociación que promueve las causas sociales”. Erica Salinas redondea:
“Como Pedro lo maneja en su documental, la esperanza está siempre presente. Muchos nos han dicho que se han unido a la causa después de ver el documental, no son sólo estos 49 niños, sino el hecho de que no existe la justicia en nuestro país. Con el documental ABC nunca más cada quien reconoce la injusticia que en México se está viviendo.”








