Inflación no cede: alcanza 4.63% en mayo

MÉXICO, D.F. (apro).- A prácticamente tres semanas de que el gobierno mexicano decidió eliminar los aranceles aplicados al tomate verde y el limón ante sus elevados precios, la inflación en el país no cede y sigue en sus máximos niveles.

En mayo pasado, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) tuvo una disminución de 0.33% para colocarse a una tasa anual de 4.63%, la segunda más alta en lo que va del año.

El comportamiento anual de la inflación durante los primeros cinco meses de 2013 es el siguiente: en enero se ubicó en una tasa anual de 3.25%; en febrero, 3.55%; en marzo, 4.25%; en abril se elevó a 4.65% (debido al incremento del precio del tomate verde y del limón); mientras que en mayo alcanzó 4.63%.

Esta vez los productos que más se encarecieron fueron el chile serrano, con un alza de 14.60%; jitomate, 10.71%; en menor medida, el pollo, 4.35%; huevo, 3.89%, así como el precio de la cerveza, gas doméstico LP y gasolina de bajo octanaje (ambos tienen un desliz mensual).

En contraste, bajaron los costos de la electricidad, tomate verde, cebolla, calabacita, limón, pepino, chayote, ejotes, lechuga, col y el precio de los automóviles.

En el caso del tomate verde (que bajó 23.80%) y del limón (que tuvo una variación negativa de 19.92%) no lograron incidir de manera significativa en el INPC, el cual disminuyó ligeramente.

Es decir, la tasa anual de inflación, equivalente a 4.63%, se encuentra aún lejos de la meta propuesta por el Banco de México para 2013, que es de 3% (+/- un punto porcentual).

Según el organismo presidio por Eduardo Sojo, en mayo la inflación subyacente, compuesta por los precios de alimentos, bebidas y tabacos –excepto agropecuarios–, así como los servicios de vivienda y educación, creció 0.20% para colocarse a una tasa anual de 2.88%.

Mientras que la no subyacente disminuyó 2.05%, situándose en una tasa de 10.56%.Este índice está compuesto por los costos de los productos agropecuarios y tarifas energéticas.

El índice de precios de la canasta básica de consumo presentó un descenso de 0.86% en mayo pasado, situando su tasa de crecimiento anual en 5.64%.

De acuerdo con BBVA Bancomer Research, la inflación podría tardarse un poco más en colocarse por debajo de 4.0%, debido a que los choques de oferta en la inflación no subyacente han sido persistentes.

Sin embargo, especialistas de la institución bancaria explicaron que “dado que esos mercados se normalizarán eventualmente, y los indicadores favorables, como un peso fortalecido, menores precios internacionales de las materias primas y la amplia disponibilidad de recursos en la economía debieran mantenerse, la inflación caerá en los próximos meses y terminará el año por debajo de 4.0%”.