OAXACA, Oax. (apro).- “El PRI ni exonera (a exgobernadores como Andrés Granier, Ulises Ruiz Ortiz, Mario Marín o Fidel Herrera) ni inculpa, de suerte que, sobre quienes se digan o se especulen o se formulen prejuicios, que sean en todo caso planteados ante las autoridades competentes”, afirmó el dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional, César Camacho Quiroz.
Al término del acto de toma de protesta de los candidatos de la alianza Compromiso por Oaxaca, conformada por el PRI y el Partido Verde Ecologista de México, agregó que “los medios de comunicación son un importante vehículo para dar a conocer puntos de vista (de los presuntos actos de corrupción) pero las autoridades son las que tienen, en el marco de la ley, la última palabra”.
Respecto del caso del exgobernador de Tabasco Andrés Granier, una vez más deslindó al PRI del caso, que involucra desvíos por más de mil 200 millones de pesos, endeudamiento irregular por 20 mil millones de pesos, un decomiso de 85.5 millones de pesos en efectivo que presuntamente tenía su exsecretario de finanzas —quien además adquirió un Ferrari de 4.6 millones de pesos y cuatro motocicletas de superlujo.
Consideró que ese caso es “un asunto personal de Andrés Granier, es un asunto que si prospera lo que se ha ventilado en los medios y tiene el carácter penal, sólo le atañen a Andrés porque las conductas penales son personalísimas, de suerte que el PRI una vez más se deslinda”.
En cuanto a los procesos electorales, pidió a los dirigentes nacionales del PAN, Gustavo Madero, y del PRD, Jesús Zambrano, continuar con el Pacto por México: “Las elecciones no deben ser pretexto para seguir haciendo un ejercicio de concertación política”.
Negó que exista “presión y chantaje” por parte de sus homólogos: “Sigo creyendo en la buena fe de los dirigentes del PAN y PRD. Somos compañeros y, por encima de la militancia, mexicanos, y nadie puede tener la mezquindad a la que obligaría un sesgo, una desviación de los asuntos más importantes —y algunos han esperado décadas— para ser atendidos sólo con el pretexto de las elecciones”.
“Las elecciones deben estar blindadas por los propios ciudadanos y las autoridades electorales. Confiamos en todos los estados porque concurrimos a las elecciones con buena fe aunque sin ingenuidad”, remató.
Por consiguiente, rechazó la utilización de los programas sociales para obtener el voto, entonces, “no sé quién tenga una maquinaria electoral instalada, quizá se refiera a los gobernadores de Puebla o de Baja California, pero cualquiera que sea la filiación de cualquier autoridad tiene que sacar las manos del proceso electoral y dejar la libre decisión de los ciudadanos, la determinación de quiénes serán los que le sirvan los próximos años”.
En el acto de toma de protesta figuraron candidatos que impusieron los exgobernadores Ulises Ruiz Ortiz y José Murat Casab.
Sin embargo, uno de los aspirantes a una curul en la próxima legislatura, el expresidente municipal de Santos Reyes Nopala, Fredy Gil Pineda Gopar, acusado de ser porro, de participar en los grupos de choque de Ulises Ruiz Ortiz en el conflicto de 2006 y de financiar un grupo paramilitar en la zona chatina, no tuvo un lugar entre sus correligionarios y se tuvo que conformar con tomar fotos desde el entarimado.












