Lang Lang en la SACM

Lang Lang (1982), pianista chino laureado en todo el mundo, se presentó el pasado viernes 24 de mayo en el Centro Cultural Roberto Cantoral de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM). Como siempre, despierta gran expectación escuchar a este prodigio del piano. Esta vez vino a México en gira organizada por Telefónica México.

Esta superestrella de 30 años nació en Shenyang, y desde los tres se sienta al piano a practicar desde las 6 de la mañana, durante horas, en una disciplina que no se rompe, sin importar en qué país se encuentre. Así son los artistas y deportistas chinos; en algunas escuelas para niños virtuosos un guardia vigila que toquen piezas que no sean las que les ordenó su maestro, sin ver a sus padres, ni descanso, todo es tocar, tocar, tocar.

Entre tantos miles de niños que se sujetan a ese programa exhaustivo de pronto surge alguien como Lang Lang, quien a los trece años tocó en el Beijing Concert Hall los 24 estudios de Chopin. Y los interpreta con una maestría técnica asombrosa, sobrehumana. Es un artista que ha inspirado en su país a 40 millones de niños que hoy día estudian piano clásico.

Lang comenzó con la Sonata No 5 en Sol mayor de Mozart, con una coordinación motriz y virtuosismo asombrosos, sereno, relajado, dueño de la situación.

Continuó con el Nocturno en Mi bemol mayor Op. 9 No 2, de Chopin, que fue el mejor momento del recital; estuvo a punto de hacer llorar al público con su asombrosa musicalidad. Siguieron varios valses donde el artista mostró que realmente es ajeno al lenguaje musical europeo, más allá de las increíbles hazañas pianísticas.

No ejecutó la obra de Rachmaninov que estaba anunciada, y en su lugar interpretó con un poco más rápido de lo usual y con maestría la famosa Campanella de Liszt-Paganinni, y una canción china. Con esto terminó el programa; en pieza de regalo tocó la Rapsodia húngara de Liszt acompañado de dos pianos extras por tres niñas mexicanas: Daniela Liebman, Dana Rodríguez y Ximena Caballero. Ya habían tocado junto a Lang Lang en 2012 en Berlín, cuando fueron seleccionadas, junto a niños de otros países, para acompañarlo en la celebración de sus 30 años.

Cuando este joven artista alcance la madurez musical, no tocará para lucirse sino para homenajear a la música; Lang Lang tiene una oportunidad única, debido a su talento descomunal y al trabajo diario. Es decir, el pianista al servicio del autor y su música, y no al revés.