Adopciones amañadas

A principios de año llamó la atención de las autoridades de Tala el caso de cuatro pequeños que el DIF municipal remitió a un albergue local luego de habérselos quitado a su madre debido al maltrato que les daba. Sin embargo, a mediados de abril, la institución decidió dar en custodia temporal a tres de ellos, aunque en rigor sólo la más pequeña –Marilin Joselin, de un año cuatro meses– salió de la casa hogar y hoy vive con sus nuevos padres, Cruz Alejandro Guzmán Herrera y María Guadalupe González Barba, esta última sobrina del regidor priista Álvaro González, quien presuntamente está detrás de este amañado proceso.

TALA.– En este municipio, los trámites que realiza el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) para la adopción de menores son tan sencillos como recurrentes, aun pasando por encima del Consejo Estatal de Familia (CEF).

En abril pasado, el organismo prácticamente “regaló” a un menor –hijo de Raquel Sánchez Flores, del poblado de Navajas, quien presuntamente lo maltrataba– luego de revisar dos hojas membretadas con contenidos diferentes y alterados en las cuales se mencionó incluso un Código de Comercio de Jalisco inexistente.

Se trata de la pequeña Marilin Joselin y sus hermanos Jonathan, Ángelo y Cecilia, quienes llevan meses bajo custodia del DIF, luego de que empleados de la Unidad de Atención a la Violencia Intrafamiliar (UAVI), que dirige Guillermina Bravo Morones, se los quitaron a su madre, una adicta a las drogas que, dijeron, no sólo los maltrataba, sino que además estaba desempleada.

Lejos de promover ayuda en favor de Raquel Sánchez, incluirla en los programas oficiales de rehabilitación o conseguirle trabajo, optaron por quitarle a los cuatro menores. El 16 de abril pasado el DIF local entregó a Marilin Joselin en custodia provisional a una sobrina del regidor Álvaro González, según consta en un escrito de sólo dos hojas membretadas, e incluso le cambiaron el nombre.

En la copia de uno de los documentos obtenidos por Proceso Jalisco se señala que dos hermanos de la menor también fueron entregados en custodia provisional “de conformidad a lo dispuesto por los artículos 555 y 566 del Código de Comercio del Estado de Jalisco”, aun cuando ese código no existe.

El que sí existe es el Código Civil de Jalisco, cuyo artículo 558, relativo a la custodia de personas, señala: “El Consejo de Familia podrá autorizar, intervenir y consentir en todo tiempo y circunstancia en los casos de custodia de conformidad con las normas legales aplicables. De igual forma deberá dar seguimiento para verificar las condiciones de convivencia de la persona entregada en custodia”.

Estos procesos se llevaron a cabo sin pasar por el CEF, instancia ligada al DIF estatal, a pesar de que la ley marca claramente que ese organismo es el encargado de seguir cualquier procedimiento de custodia o adopción de infantes.

En este caso, el CEF no fue notificado y se desconoce si cuenta con algún documento sobre los cuatro hijos de Raquel Sánchez, ya que personal de Comunicación Social del DIF Jalisco no atendió la petición del reportero para una entrevista con Leticia del Carmen Vera, responsable del organismo.

El DIF Tala falsificó y alteró el acta donde se dan los detalles de la custodia provisional de los menores y se convirtió en el principal promotor de acciones irregulares, que son denunciadas por habitantes del municipio y por algunos exempleados del CEF, así como por Javier Serrano, responsable de la casa hogar San Francisco de Asís donde están actualmente Jonathan, Cecilia y Ángelo.

 

Pareja con suerte

 

En el caso de la niña Marilin Joselin, de sólo un año cuatro meses, el proceso estuvo plagado de innumerables irregularidades antes de ser adoptada por una pareja de Tala conformada por María Guadalupe González Barba y Cruz Alejandro Guzmán Herrera.

El regidor Álvaro González admite que su sobrina Guadalupe lleva años de casada y no logra embarazarse, por lo que decidió adoptar a la menor, aunque él se dice ajeno al asunto; no obstante, conocidos suyos aseguran que él aprovechó sus influencias en el ayuntamiento para que Guadalupe lograra la custodia de Marilin Joselin.

En las prisas por sacar adelante la entrega de la menor, el organismo se olvida de la atención a sus otros tres hermanos, dos de los cuales no han logrado ingresar a la escuela porque no cuentan con actas de nacimiento ni con cartilla de vacunación, según Serrano.

–¿No los aceptan a pesar de la situación extraordinaria que enfrentan? –se le pregunta al director de la casa hogar San Francisco de Asís.

–Así es, aunque hay que aclarar que también influye el hecho de que el ciclo escolar ya está muy avanzado.

En el caso de Jonathan –quien ya debería estar terminando su primer año de primaria–, dice Serrano que, aun cuando hizo los trámites en enero pasado, todavía no tiene los papeles. Y comenta que el problema suscitado por la entrega de Marilin a la sobrina del regidor priista Álvaro González puso fin a la buena relación que tenía el albergue con el DIF municipal.

Los religiosos responsables de la casa hogar pidieron la visita del Instituto Jalisciense de Asistencia Social (IJAS) y de otras instituciones para que comprueben que ahí se trabaja de manera legal y con los papeles en regla.

Dicen que, aun cuando notificaron a las autoridades correspondientes sobre la entrega de Marilin Joselin, una trabajadora social admitió que se trataba de un caso muy delicado, y le mostraron que tenían los papeles en orden. Después la Procuraduría Social pidió al responsable del albergue el expediente de la niña y tras examinarlo concluyó que la institución no era responsable.

Tras la adopción de Marilin Joselin sus tres hermanos se quedaron en la casa hogar, aun cuando la ley marca que en este tipo de situaciones tienen que irse todos. El CEF ya está enterado de la anomalía, asegura Serrano.

–¿El trámite no se exigía antes de que entregaran a Marilin Joselin? –se le pregunta.

–No. Incluso nunca pedíamos un oficio del CEF porque creíamos en que todo se hacía de buena fe, conforme a las disposiciones jurídicas para procesos de adopción de menores y la entrega a sus padres. En algunos casos el DIF me mandó los niños pero sin un proceso de denuncia, son recepciones voluntarias. En casos de ese tipo los acuerdos pueden darse de manera directa entre el DIF y la madre, por lo que no es necesario ir al Ministerio Público.

Entregar un niño en adopción de forma ilegal puede traer consecuencias graves, dice Serrano. De suscitarse un caso, relata, “seríamos sujetos a una denuncia de orden penal. Sabemos que no estamos facultados para entregar ningún niño en adopción, ni siquiera en proceso; tampoco podemos recomendar a ninguna familia.

“Quien maneja todo desde el punto de vista legal es el CEF. Los interesados deben hacer su solicitud ante esa instancia y sus directivos deben determinar quiénes son candidatos a padres adoptivos.”

Según los documentos y testimonios recabados por el reportero, en el caso de Marilin Joselin y las supuestas custodias provisionales otorgadas en los casos de Jonathan, Cecilia y Ángelo, tampoco existe la certeza de que el CEF se haya enterado en tiempo y forma.

Maltrato y custodia

 

Raquel Sánchez Flores es de estatura media, cuerpo robusto, piel clara y pelo negro. Tiene 24 años y, según Javier Serrano, es adicta a las drogas.

“Cuando me entrevisté con ella le dije que si no se recuperaba no podría recoger a sus hijos –dice–. Me llamó la atención que en su casa no tuviera cocina, estufa, refrigerador ni sanitario. Ella y sus hijos habitaban un solo cuarto en el que había unas modestas camas. Pienso que los niños andaban a diario en la calle, que sobrevivían gracias a la gente que les daba de desayunar y de comer. Del esposo de Raquel nada se sabe.”

El desdén de los niños a su madre es recíproco, agrega, pues nunca la extrañaron ni preguntaron por ella. Ha pasado mes y medio desde que Marilin Joselin fue dada en adopción y ni el Ministerio Público ni personal del CEF han acudido al albergue para conocer su situación.

Jonathan, el mayor, es quien se muestra un poco triste desde que se llevaron a su hermanita, incluso me preguntaba dónde estaba ella. Tiene siete años y llegó en enero junto con sus tres hermanos. Venía con una lesión en la cabeza y el pómulo izquierdo; todo parece indicar que eran producto de un golpe.

Cecilia, de cinco años, presentaba síntomas de abandono y al parecer había sido amarrada de los pies, porque presentaba escoriaciones en sus extremidades, puntualiza el entrevistado. Ángelo, de cuatro años, presentaba una cicatriz en el cuello.

Respecto de Marilin Joselin, “a nosotros nunca nos informaron que iba a ser objeto de un proceso de adopción, pero al darnos cuenta de un asunto de esa naturaleza acudimos con su madre a Navajas para saber si tenía a su hija o la había dado en adopción”.

Según Serrano, Raquel le dijo que personal del DIF la buscó para solicitarle la firma de la custodia y al parecer la engañaron. Quienes la conocen sostienen que fue presionada para que entregara a sus hijos a la casa hogar en custodia voluntaria en favor del DIF, luego de que fue denunciada penalmente en julio de 2012 por presunto maltrato infantil.

Para conseguir la firma de Raquel, personal del DIF le hizo creer que todo estaba bien, pero los supuestos benefactores son personas citadas en proceso de adopción previo. No obstante, los documentos que le hicieron firmar fueron alterados; además nunca se obtuvo el consentimiento del papá de Marilin Joselin y sus hermanos, refiere un abogado de esta cabecera municipal enterado de las arbitrariedades.

Exempleados del CEF consultados por el reportero dicen que el DIF municipal no tiene la autoridad para promover una adopción. Aclaran que el organismo puede tener bajo su resguardo a un infante por asuntos de violencia, descuido o abandono, y dar parte al Ministerio Público, así como buscar un albergue; antes, sin embargo, debe ponerlo a disposición del consejo.

Y como no existe un Consejo Municipal de Familia, cuando se detecta que algún menor es violentado, de manera inmediata se le pone a disposición del Consejo Estatal, previa denuncia ante el Ministerio Público, quien se hace responsable de la tutela. Por ley, el DIF sólo puede tener en resguardo a un menor hasta 72 horas si no dispone de un albergue.

En el caso de la hija menor de Raquel que hoy tiene bajo su custodia la sobrina del regidor Álvaro González, ya no se llama Marilin, sino Jimena Guadalupe, lo que es ilegal, por lo que el asunto debe ser investigado por la Fiscalía General estatal.

Testigos aseguran que la menor fue anotada en forma extemporánea por el Registro Civil local. Sin embargo, cuando el reportero acudió al Registro Civil del estado para consultar las actas de nacimiento expedidas las últimas semanas no encontró ningún documento con el nombre de Jimena Guadalupe.

Asimismo dicen a Proceso Jalisco, a condición de que se omitan sus nombres, que quien orquestó estas anomalías es la directora del DIF de Tala, Bertha Elena López Orozco, hermana del alcalde Antonio López Orozco; también mencionan a la responsable jurídica de la UAVI municipal, Guillermina Romero Morones.

Comentan que el 9 de mayo el gobernador Jorge Aristóteles Sandoval ordenó vía telefónica a los responsables del CEF investigar el procedimiento de la adopción de Marilin Joselin.