Una indigente se dice engañada con la operación de un ojo

Señor director:

 

Seguro recuerdan en Proceso que en la edición número 1872, del 16 de septiembre de 2012, me publicaron una carta donde yo pedía ayuda médica. Gracias a su apoyo, me operaron el primer ojo y quedó bien, y más tarde se juntó el dinero para operar el segundo. El pasado 5 de marzo me internaron y me operaron, pero todo fue un simulacro. Ni siquiera abrieron el paquete del lente y me pusieron un parche en el ojo dizque operado, pero todo era mentira.

Al otro día, cuando me llevaron a curación, no se había hecho nada y la señora que me ayuda recuperó el lente. El vidrio me costó 5 mil 300 pesos en la clínica Londres, pero al regresarlo solamente me dieron por él 3 mil 200 pesos.

Hay muchos misterios ahí. Aunque soy indigente, pagué mi Seguro Social toda la vida, por lo que después me enviaron al Centro Médico La Raza. Ahí no se pudo. Sin embargo, el mismo 5 de marzo, en la Clínica 8, operaron a una señora que tenía un problema idéntico al mío, y en ese caso sí tuvieron el aparatito que decían no tener para hacerme la intervención.

He sido engañada y yo no puedo demandarlos. No sé escribir y no veo. Ya me está fallando el primer ojo que me operaron hace un año.

Todo este sistema del Seguro Social es una gran farsa. Los patrones de los grandes negocios no pagan la cuota que le corresponde al IMSS. Sólo declaran la mitad o menos del sueldo del empleado. Tampoco pagan los impuestos normales por ser amigos de funcionarios del gobierno ladrón, y nosotros somos los que pagamos sus transas. Mi patrona, que me ayudó a escribir esta carta, ya me lo explicó.

De todos modos, gracias por todo. ¿Ahora qué me queda?

Atentamente

Rafaela Gaviña

Teléfono: 55-85-20-19