El presidente de la Canaco Guadalajara, Francisco Beckmann, que combate el comercio informal porque no cumple las normas, consiguió al fin los permisos federales y estatales para construir una gasolinera, pese a que contraviene flagrantemente el reglamento de Zapopan y los requisitos de Pemex. Al preguntarle a uno de sus socios, David Preciado, qué harán si ocurre un accidente, responde: “No es mi problema”.
La compra de voluntades, artimañas jurídicas y la indiferencia de las autoridades permitió que el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Guadalajara, Francisco Beckmann González, esté a punto de abrir una gasolinera que contraviene normas municipales y federales, señala Consuelo Martínez, una empresaria de la zona.
Uno de los implicados en la irregularidad es David Preciado Martínez –sobrino de Salvador Martínez Garza, dueño de Mexicana de Lubricantes (Mexlub)–, quien mediante un amparo logró la apertura de la estación de servicio.
Durante los más de 20 años que lleva operando, Mexlub ha obtenido millonarias ganancias a costa de Petróleos Mexicanos con la anuencia de las autoridades federales. Pese a que Martínez Garza adeuda más de mil millones de pesos por utilidades no pagadas, tiene más de 50 litigios en su contra, así como acusaciones de presunto desfalco fiscal por 40 mil millones de pesos y de daño patrimonial por más de 12 mil millones al erario federal, fue beneficiado con un “borrón y cuenta nueva” justo antes de que concluyera el sexenio de Felipe Calderón (Proceso 1867).
Consuelo Martínez, quien posee un negocio similar cercano al expendio mencionado, señala que también facilitó la instalación y apertura anómala de la gasolinera Alberto Barba Gómez, el magistrado de la Sexta Sala del Tribunal de lo Administrativo que concedió la afirmativa ficta y la licencia de edificación de la estación de servicio (expediente 139/2012), ubicada en la confluencia de las avenidas Patria y Naciones Unidas.
–Se ha mencionado públicamente que Barba Gómez recibe dinero para emitir permisos o licencias, cuando ni siquiera tiene tal facultad –se le plantea a la empresaria.
–El Tribunal de lo Administrativo no es autoridad para emitir licencias, pero lo están haciendo (…) Estamos en un juicio, pero la parte contraria compra voluntades. Aunque legalmente sea una cosa, en la práctica es otra. Con la fuerza que tiene el presidente de la Canaco, si ya ha comprado magistrados, ignoro qué más pueda hacer.
El 8 de septiembre de 2009, el entonces director general de Obras Públicas de Zapopan, Gabriel Hernández Romo, respondió a Mónica Edith González Ulloa y María Luisa Jáuregui López, promotoras de la gasolinera de Beckmann, que era improcedente abrir una estación de servicio en la avenida Patria esquina con Naciones Unidas (expediente DICT/09/1418) puesto que el Plan Parcial de Desarrollo Urbano del Subdistrito ZPN-5/05 no lo permite.
El 10 de mayo de 2010, Beckmann González hizo un segundo intento de conseguir la autorización municipal a través de González Ulloa y de Adriana Dinora Lara, así como de Ofiboga Servicio S.A. de C.V., propiedad de los hermanos María Teresa, Francisco, Oskar, Jorge y Roberto Beckmann González (escritura pública 6683, del 20 de julio de 1990).
Sin embargo, el director de Control del Ordenamiento Territorial de Zapopan, Paulo Lary Assad Mejorada, les respondió que su solicitud era “improcedente”, ya que el artículo séptimo del reglamento para el establecimiento de gasolineras y estaciones de servicio establece una distancia mínima de mil metros entre una y otra estación (expediente DICT/2010/0548). En la zona ya existen dos estaciones, una a 517 y otra a 840 metros de donde se pretende construir la gasolinera.
El funcionario añadió que también se violaría el artículo 9, según el cual el predio debe estar a una distancia mínima de 150 metros de centros de concentración masiva y a 30 metros de líneas de alta tensión. El lugar para la gasolinera de Beckmann se ubica a 15 metros de unas líneas de alta tensión, a 40 metros de un jardín de niños, y está adjunta a un centro comercial.
Ante la negativa de la autoridad, el 15 de junio Lara Mendoza, González Ulloa y Ofigoba tramitaron el amparo número 1217/2010 contra el ayuntamiento de Zapopan y “otras autoridades” ante el juez segundo de Distrito en Materia Administrativa, Luis Alfonso Hernández Núñez, quien lo admitió.
Los quejosos reconocieron que su propuesta no se ajustaba al reglamento municipal, pero señalaron que las autoridades no consideran que “se pretende desarrollar una actividad lícita que no está prohibida en ordenamiento legal alguno” y argumentaron que al no permitir la instalación de la gasolinera cerca de otras, “el municipio incentiva el monopolio”. El 24 de septiembre de 2010 el mismo juez sobreseyó el amparo.
El 21 de octubre la gente de Beckmann presentó un recurso de revisión que fue enviado al Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, donde fue admitido el 30 de noviembre y se clasificó en el expediente 489/2010. Pero el 26 de enero de 2011 se desistieron del juicio “por así convenir a sus intereses”.
Consuelo Martínez comenta que lo hizo con el fin de conseguir que la autoridad zapopana considerara “procedente” el dictamen de Trazo, Usos y Destinos Específicos, pese a que se lo había negado en dos ocasiones.
–¿Y cómo lo consiguió? –se le pregunta a la empresaria.
–David Preciado Martínez, sobrino de (Salvador) Martínez Garza, socio de Mexlub, tenía un amparo; él es gasolinero y con ese amparo lo consiguió. Yo no sé si David esté enterado o falsificaron la documentación para sacar el uso del suelo, si fue bajo su consentimiento o a cuánto ascendió su consentimiento para acceder una cosa así, que no está bien: el uso del suelo no lo permite.
La empresaria precisa que en todo caso el amparo protege a Preciado Martínez, “no al predio, no a Beckmann ni Ofiboga ni a Becktrop Operadora”, pues a estos nombres salieron otros permisos para establecer la gasolinera.
Incumplimiento premiado
Proceso Jalisco buscó a Preciado Martínez, quien se ostenta como director general de la gasolinera Servicio Washington, que está en la avenida Washington 56, colonia Ferrocarril, según el padrón de proveedores del gobierno estatal.
Consultado al respecto, admite que no sólo es socio de Beckmann en el expendio: “Tenemos otros negocios”. No precisa cuáles, pero rechaza que la gasolinera en Patria vaya a abrir de manera irregular: “Se ganó el amparo, no está nada incorrecto, está todo en orden”.
Le atribuye los señalamientos de Consuelo Martínez a que “la señora tiene una gasolinera atrás (por avenida Patria) y la que tenemos está mejor ubicada, va a perder clientela”.
–Ella consideró la posibilidad de que usted no estaba enterado de la apertura de la gasolinera –se le comenta a Preciado.
–En una ocasión sí sacaron, con mi amparo, una a mi nombre, pero este no es el caso.
–De acuerdo con las autoridades de Zapopan, el establecimiento no cumple con las normas de seguridad, si ocurre algún accidente…
–No es mi problema si pasa algo –responde cortante.
Cuando se le plantea que el negocio tampoco cumple con los requisitos de Pemex al estar al lado del centro comercial, se apresura a decir: “Son verdades a medias lo que está usted diciendo; si no tuviera las distancias, no la hubiera autorizado”.
Se le recuerda que la gasolinera debe de estar a por lo menos 15 metros de distancia de un centro de concentración masiva y él replica: “No le midieron bien, Pemex dice que se cumple perfectamente, si no, no estaría la gasolinera. Son puros intereses de la señora, le duele que se va vender mejor”, insiste.
Sin embargo, este semanario tiene copia de un documento fechado el 13 de agosto de 2010, en el cual Beckmann González acudió a Pemex Refinación como representante legal de Becktrop Operadora. En su solicitud para construir y operar la franquicia, afirmó en el Anexo 2, dentro del apartado “Carta de manifestación de cumplimiento a elementos restrictivos”, que en el trámite ante el ayuntamiento de Zapopan se registró que la gasolinera no se encuentra a menos de 150 metros de centros de concentración masiva. Lo cierto es que se ubica prácticamente pared con pared respecto de la plaza comercial.
Con este dato, se le insiste a Preciado Martínez si la estación cumple con las normas de los tres niveles de gobierno. Su respuesta: “Se cumple con las estatales y la paraestatal; con las municipales, no sé. Eso lo van a determinar los jueces”. Para que no existan más señalamientos similares de incumplimiento, propone “que Pemex no otorgue más franquicias”.
Preciado Martínez no sólo es socio de Beckmann, sino también de Rodrigo Ramos Garibi, señalado por Movimiento Ciudadano como uno de los principales gestores de la red de corrupción que operó en el ayuntamiento de Guadalajara durante la presidencia municipal del ahora gobernador, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz.
Ramos Garibi es propietario de Cinco Contemporánea, la constructora “favorita de Zapopan, Guadalajara y Puerto Vallarta en los trienios pasados, donde gobernaron algunos de los actuales miembros del gabinete estatal” de Aristóteles Sandoval, publicó Reporte Índigo el 29 de abril pasado.
La licencia de edificación se emitió a nombre de Becktrop Operadora, también propiedad de Beckmann, mientras que el certificado de alineamiento y número oficial salió a nombre de Ofiboga Servicios, S.A. de C.V.
–¿Está permitido que en los trámites de un negocio aparezcan diferentes interesados? –se le pregunta a Consuelo Martínez.
–No está permitido por la normativa. Se supone que si el uso del suelo está a nombre de David Preciado, el predio, el alineamiento y número oficial, la licencia de construcción, los dictámenes de Semades, Protección Civil y Ecología, el de Vialidad también (salen a ese nombre); pero en la práctica están emitidos a diferentes nombres, incluso la franquicia de Pemex está a nombre de Becktrop.
El 29 de marzo de 2012, el apoderado de Becktrop, Adolfo Pérez, acudió al Tribunal de lo Administrativo a presentar una “solicitud formal de declaración de afirmativa ficta”, ya que el ayuntamiento no respondió a tiempo sobre la emisión de la licencia de edificación derivada del expediente DICT 2010/0887. El magistrado Barba le dio la razón jurídica (expediente 139/12).
La empresaria apunta que “las autoridades municipales y las de Pemex no deben permitir esta irregularidad. En el ayuntamiento vieron el gravísimo error que se cometió cuando Paulo Azzad estaba en su cargo y por eso lo cesaron (…) Zapopan inició un juicio de lesividad, el cual está vigente, pero se valieron de mañas la gente de Beckmann para hacer lo de la afirmativa ficta y por nada del mundo le puedan cerrar. Ya hubo magistrados de por medio que les ayudaron (a los Beckmann). Quien le dio la afirmativa ficta a Becktrop fue la Sexta Sala, que encabeza Alberto Barba”.
–¿Qué recursos presentó usted contra lo que considera una arbitrariedad?
–Existe un amparo, pero todo (el procedimiento legal) es lento, y cuando se trata de personas influyentes se hace más lento de lo que ya es. Lo único que queda es esperar que las autoridades no emitan la licencia de funcionamiento porque es ilegal. Aparte, Pemex debe hacer todo apegado a la normatividad.
Recuerda Consuelo Martínez que Beckmann declaró que está en contra del comercio informal porque no cumple las normas y pidió “que todo mundo cumpla”. Sin embargo, “él se salta los lineamientos, se vale de poder y de influencias para hacer lo que él quiere; entonces, ¿qué mensaje le da a la ciudadanía? Que todo mundo haga lo mismo, que se valga de mañas para ponerse donde no está permitido y que no respeten las leyes. Se debe predicar con el ejemplo”.
–¿Ya solicitaron ayuda al presidente municipal de Zapopan?
–Al inicio de su administración traté de sacar una cita con su secretaria. Fui en varias ocasiones, pero no me recibió. Ella siempre me respondió lo mismo: te llamo para decirte cuándo te puede recibir. Nunca devolvió la llamada.








