Poema inédito de Ariel Dorfman

Despedida y amanecer

para las familias de

Francisco Gomes de Medeiros,

Alfredo Villatoro y Regina Martínez

 

Aunque sea la última palabra que escriba, mi amor,

aunque sea la última palabra,

aunque sea la última, mi amor,

la última mía,

la última tuya,

la última que leas,

la última verdad

que sea y que leas,

la última que viva,

la última que escriba,

la última que viva y respire y escriba,

no voy a cejar, mi amor,

no vamos a dejar

que venza

la insanta muerte

y la feroz resaca de la maldad.

 

 

Esta es mi casa, tu santa tierra,

la única que nos queda

como defensa,

mi palabra como única ofensa

contra la guerra,

aunque sea la última que escriba, mi amor,

la última, la última, la última palabra

que sea, por pequeña que se vea, por lejana que se lea,

contra la insanta muerte insana,

sólo queda esta verdad

como única defensa de tu pobre tierra humana,

esta palabra,

aunque sea la última

aunque sea la última palabra,

aunque sea la última que escriba, mi amor,

mi país, mi comarca, mi familia, mi comuna,

aunque sea la última ventura,

aunque sea la última, mi amor,

aunque sea

aunque sea

aunque sea

la última ventana

en nuestra casa que se quema.