Señor director:
Aprovecho la ocasión para saludarlo, al mismo tiempo de enviarle las siguientes precisiones en respuesta al “reportaje” Los zoológicos capitalinos, un desastre, publicado en la edición 1903 de Proceso por la reportera Rosalía Vergara, el cual no sólo adolece de información sustentada o corroborada, sino que incurre en una serie de preocupantes imprecisiones que buscan desprestigiar a los zoológicos de la Ciudad de México, solicitándole su publicación en atención a nuestro derecho de réplica, sólo podemos incluir algunos de los extractos, pero es importante mencionar que la mayor parte de la información presentada es falsa y carece de una investigación adecuada sobre el tema.
“…Junto con el zoológico de Chapultepec, los de Los Coyotes y San Juan de Aragón han sido abandonados por las autoridades…”
Como la nota en general, este comentario no se sostiene por falta de fundamento de cómo funcionan los zoológicos de la Ciudad de México. Le extendemos una atenta invitación a la periodista Rosalía Vergara para que los conozca de cerca y no se deje llevar por comentarios superficiales. Los zoológicos de la Ciudad de México han sido reconocidos a nivel mundial como importantes centros de educación ambiental, investigación científica y recuperación de especies de fauna silvestre.
“Bernal Stoppen, quien asumió el cargo en 2007, ha sido denunciado por los trabajadores del Zoológico de Chapultepec por maltrato a los animales; también lo señalan como el causante de la muerte y desaparición de algunas especies y de la deforestación…”
Es importante aclarar que un servidor nunca ha sido denunciado por los trabajadores del Zoológico de Chapultepec y menos, por las causas que se mencionan en el reportaje. Lo anterior es falso y busca desprestigiar la intachable carrera de un servidor público de más de 23 años, misma que cuenta con amplio reconocimiento público a nivel nacional e internacional.
“…Abandono…”
Cabe hacer mención, que en fechas recientes, el Zoológico de Chapultepec ingresó a la Asociación Mundial de Zoológicos y Acuarios (WAZA), en un hecho sin precedentes. Su ingreso fue aprobado por el Comité de Membresías después de un proceso de evaluación interna, en seguimiento al respaldo ofrecido por la Sociedad Zoológica de San Diego de los Estados Unidos y el Zoológico de Leipzig, Alemania. Esta prestigiada institución internacional no hubiera permitido el ingreso del Zoológico de Chapultepec si hubiera cualquier indicio de abandono.
“…Los cuidadores de los zoológicos dicen que no han recibido cursos de capacitación…”
La Dirección General de Zoológicos y Vida Silvestre cuenta con una amplia gama de cursos de capacitación dirigidos al personal operativo y administrativo que labora en los zoológicos de la Ciudad de México. Sería saludable preguntarles a los trabajadores su opinión sobre lo vertido en este punto.
“…En lo que atañe a la reproducción de animales, las autoridades capitalinas carecen de un programa…”
Es absurdo siquiera pensar que no se cuente con programas de reproducción, si existe una dirección de área, la Dirección Técnica y de Investigación de la Dirección General de Zoológicos y Vida Silvestre, encargada de desarrollar y establecer los programas de reproducción en los tres zoológicos; además de promover la colaboración interinstitucional para el desarrollo de estos programas con instituciones de México y del extranjero sobre todo para la conservación de especies en grave peligro de extinción, como el lobo mexicano, el zacatuche, el mono araña, el ajolote de Xochimilco, el gorila de tierras bajas, el panda gigante, entre otras.
“…negligencia de los veterinarios, en su mayoría pasantes de la carrera…”
Una imprecisión más en este artículo: con excepción de dos pasantes de medicina veterinaria y zootécnica, el personal médico de los zoológicos de la Ciudad de México están recibidos, incluso con maestrías y especialidad en fauna silvestre; cuentan con una trayectoria profesional de experiencia en el ámbito de conservación, manejo y medicina en fauna silvestre. Cabe mencionar que la DGZVS cuenta con la colaboración de estudiantes a nivel profesional, quienes realizan prácticas profesionales, servicio social y estancias; sin embargo ellos no son los responsables de la atención de los ejemplares.
En espera de que esta información sea suficiente para la aclaración correspondiente, quedamos a sus órdenes para cualquier información adicional.
Atentamente
Dr. José Bernal Stoopen
Director general de Zoológicos
y Vida Silvestre
Secretaría del Medio Ambiente
del Gobierno del Distrito Federal
Respuesta de la reportera
Señor director:
E
n respuesta a la carta enviada por el director general de Zoológicos y Vida Silvestre, José Bernal Stoopen, quiero exponer lo siguiente acerca del trabajo de mi autoría, que el funcionario, con evidente mala fe, entrecomilla como “reportaje”.
Las supuestas “preocupantes imprecisiones” a las que alude el señor Bernal es información proveniente de fuentes específicas, entre ellas trabajadores de zoológicos, así como de la observación directa.
Presentar información que no le gusta al doctor Bernal no implica que se busque “desprestigiar” a los zoológicos capitalinos. El objetivo de mi reportaje fue mostrar la situación actual imperante en aquéllos, con el apoyo de fuentes que optaron, muy legítimamente, por el anonimato.
El abandono al que me refiero en mi texto únicamente se atiene al fundamento de la observación directa en los tres zoológicos citados y al de la información que me proporcionaron mis fuentes. No tengo por qué atenerme al “fundamento” de cómo se supone, según el doctor Bernal, que funcionan los zoológicos de la Ciudad de México.
Respecto a las “denuncias” contra el citado funcionario, admito que debí ser más precisa; no se trata de denuncias penales ni administrativas ni públicas; son quejas de trabajadores que hablaron conmigo a raíz de lo que ellos consideran que no está haciéndose bien en los zoológicos del Distrito Federal. Estas quejas las canalizaron a una agrupación defensora de animales que, a su vez, pidió también el anonimato por temor a posibles represalias de la dependencia que encabeza el doctor Bernal. De hecho, esta organización entregó a la reportera copia de una investigación en torno al manejo interno de los zoológicos.
En cuanto al resto de los puntos objetados por el doctor Bernal, lo remito de nueva cuenta a las fuentes consultadas y a mis observaciones de campo.
Atentamente
Rosalía Vergara








