Señor director:
A gradezco pueda publicar estas líneas en relación con el artículo Muerte por negligencia, escrito por Jorge Covarrubias en la edición 440 del suplemento Proceso Jalisco.
De entrada quiero señalar que yo inicié, realicé y di acompañamiento por más de dos años al trámite sindical y a la lucha del Sindicato de Trabajadores Unidos de Honda de México (STUHM), logrando el primer registro de un sindicato federal independiente en Jalisco en más de 50 años, de manera que tengo una opinión de primera mano sobre el tema.
El artículo de Covarrubias señala en relación con la muerte del trabajador de Honda Armando Arana Torres: “El STUHM señala que se debe a la negligencia de los directivos de la empresa la falta de medidas de seguridad”; sin embargo, cabe señalar que esta responsabilidad alcanza también al delegado (federal) del Trabajo Jaime Zúñiga, y hasta al propio José Luis Solorio (el actual secretario general del sindicato), ya que en diversas ocasiones nos entrevistamos con Zúñiga para buscar un acercamiento con los directivos a efecto de proponerles, entre otros puntos, la instalación inmediata de comisiones mixtas que por ley deben formarse en cada empresa, entre ellas las de higiene y seguridad; y sin embargo, ni directivos ni Zúñiga aceptaron. De esto hicimos un trámite formal.
Solorio también desistió en insistir, pese a que le señalé que esas comisiones deben formarse ya que en cualquier momento podía suceder una desgracia, como sucedió. (Esto independientemente del reconocimiento al STUHM, que por cierto para ese entonces ya se tenía legalmente.)
Jorge Covarrubias dice que, “pese a tener la representación legal, la compaña de desprestigio contra Solorio continuó. En marzo de 2012 el dirigente fue acusado del robo de una pluma a un guardia de seguridad de la empresa, cuando él y otros sindicalistas repartían volantes a sus agremiados”; al respecto quiero señalar que varios exmiembros del comité ejecutivo del STUHM me dijeron que la versión de la empresa era la correcta, y que no era una pluma, sino una videopluma, lo que se confirma dentro del proceso penal del caso (194/2012), donde hubo sentencia condenatoria por un juez de Chapala.
El juicio está en apelación y sólo una mala integración del Ministerio Público podría absolver a Solorio, que por lo demás, ojalá así sea, ya que todo mundo tiene derecho a cometer errores, como Solorio, a quien en numerosas ocasiones le dije que ni siquiera se acercara a saludar al personal de vigilancia, mucho menos si estaban videograbando o fotografiando… De manera que, contrario a lo que dice Covarrubias, en realidad no fue una campaña de desprestigio.
Respecto del párrafo donde se lee que “en dos meses aproximadamente la Junta Federal realizará la toma de nota para determinar cuál de los dos sindicatos –el STUHM o el SETEAMI– tiene más afiliados”, esto no es del todo cierto. El STUHM logró una suspensión provisional sobre la pérdida del registro, de manera que la resolución definitiva para determinar o no un recuento podría tardar mucho más o no hacerse, debido a que el supuesto número de afiliados que el STUHM dice tener, en la mayoría de los casos ya no está vigente, ya que tampoco Solorio me hizo caso de enterar y actualizar a los nuevos afiliados en la Secretaría de Trabajo, conforme lo señala la ley.
Hoy la mayoría de los obreros de Honda ya no creen en el SETEAMI (por fortuna) ni en el STUHM (por desgracia y espero equivocarme), pero tampoco en los directivos ni en los funcionarios del Trabajo. Pero la lucha digna de la clase obrera continúa y hay que apoyarla. (Carta resumida.)
Atentamente
Jaime Hernández Ortiz








