El deporte del DF, en la indefinición

Cuando lo nombraron titular del Instituto del Deporte del Distrito Federal, hace cuatro meses, Horacio de la Vega hizo innumerables promesas, entre ellas que se rodearía de un superequipo para resucitar el deporte capitalino, pero hasta ahora sus nombramientos son cuestionados. Su intención de conseguir patrocinadores en la iniciativa privada tampoco se ha concretado y el presupuesto que maneja apenas alcanza para cubrir la nómina.

 

El Instituto del Deporte del Distrito Federal (IDDF) no encuentra el rumbo. Y aunque su titular, Horacio de la Vega Flores, se comprometió a resucitar el deporte capitalino, hasta ahora sólo ha reciclado a exempleados de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade).

En cuatro meses de gestión, el funcionario ni siquiera ha presentado a sus colabo­radores, tampoco ha anunciado su plan de trabajo ni los nombres de los patrocinadores que, según él, le ayudarían a sacar del atolladero en que el instituto ha permanecido durante estos 15 años de administraciones perredistas.

Aun así, el director de la Conade, Jesús Mena, pretende entregarle al organismo capitalino las instalaciones del Centro Nacional de Alto Rendimiento y Talentos Deportivos (Cnar), un elefante blanco que no ha cumplido con las expectativas de transformarse en el máximo recinto deportivo del país ni ha justificado su inversión de más de mil millones de pesos invertidos en su construcción.

Peor aún, el pasado 22 de marzo, a través de la Subdirección General de Cultura Física, la Conade le requirió a De la Vega que solvente una serie de inconsistencias por pagos realizados al personal que participó en los programas de activación física durante 2012, cuando Javier López dirigía el instituto.

De acuerdo con las reglas de operación de la Conade, como el IDDF no ha comprobado satisfactoriamente los recursos federales correspondientes a 2012, no podrá recibir dinero para operar este año.

La Subdirección General de Cultura Física de la Conade detectó adeudos del instituto en las estrategias de activación física escolar por 1 millón 268 mil pesos; en activación física en espacios abiertos, por 3 millones mil pesos, y en activadores físicos de delegación y municipio activo, por 687 mil 500 pesos.

El titular de la subdirección, José Alberto Chávez Mendoza, expuso que algunos recibos cobrados carecen de firma y en los que sí la tienen rúbrica no coinciden con la que aparece en la credencial del IFE de los beneficiados.

Chávez Mendoza notificó al titular del IDDF de otros faltantes por cantidades menores, entre ellas una por 3 mil 582 pesos en apoyos a la estrategia de espacios activos (oficio SGCF/302/13); incluyó también el listado de pendientes en el área de activación física en espacios abiertos en la que están implicados 22 proveedores que, indica, cobraron 30 mil pesos cada uno entre enero y octubre de 2012, con una observación: “La firma no corresponde”.

Respecto del programa de activación física en instituciones públicas, el IDDF tendrá que comprobar 70 mil pesos que entregó al proveedor Luis Rodrigo Castillo Tello, cuya firma tampoco concuerda con su identificación del IFE.

Y como las Reglas de Operación prohíben expresamente entregar más recursos a los municipios, federaciones y asociaciones civiles deudoras, el IDDF no podrá recibir esos apoyos mientras no compruebe sus gastos, al menos que el adeudo no resulte superior a 10% del presupuesto otorgado en ese ejercicio fiscal.

Consultado al respecto, De la Vega confirma a Proceso que la Conade entregó a su instituto 9.8 millones de pesos en 2012 y admite que aún falta por comprobar más de 50% de los recursos ejercidos en ese periodo fiscal. El 16 de abril, dice, respondió a la Conade por las inconsistencias encontradas en los recibos simples con los que su instituto intentó comprobar los recursos otorgados. “Hasta la fecha no hemos recibido ninguna contestación”, sostiene De la Vega.

Pero resulta que un par de días después la subdirectora de Recreación y Servicio Comunitario de la Conade, Silvia Rocío Gómez, mandó un recordatorio al IDDF en relación con las observaciones sobre la comprobación por el concepto de estrategias de activación física.

 

La nueva encomienda

 

El presidente de la Comisión de Juventud y Deporte de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), Orlando Anaya González (PAN), asegura que el instituto no ha solicitado ninguna partida adicional para administrar las instalaciones del Cnar y que su presupuesto autorizado para este año es de 58.5 millones de pesos, que prácticamente se van a la nómina.

Según el legislador, el IDDF necesitaría al menos 90 millones de pesos anuales para administrar el Cnar. De darse el caso, el instituto administraría tres instalaciones deportivas: la parte operativa del Deportivo Pelón Osuna, en la delegación Venustiano Carranza; el Rosario Iglesias, en Coyoacán, y el Cnar.

No obstante advierte que este año “será imposible” que la Asamblea Legislativa le otorgue un presupuesto extraordinario al instituto.

–¿No resulta viable para el IDDF la administración del Cnar?

–No mientras no se conozca un proyecto, mientras no sea público. Al menos para este año sería imposible, pero el gobierno del Distrito Federal puede tener una consideración económica a través de la Secretaría de Finanzas.

En días pasados, funcionarios del gobierno capitalino recorrieron las instalaciones del Cnar en presencia de Gustavo Sanciprián –destituido a mediados de mes– y de Juan José Palacios, profesor de educación física que laboró en la Conade en los tiempos de Nelson Vargas.

El titular de la Comisión de Juventud y Deporte de la ALDF también asegura que por ahora no se prevé centralizar las instalaciones deportivas, como propuso en febrero pasado el presidente de la Comisión de Deporte de la Cámara de Diputados­, Felipe Muñoz, en un punto de acuerdo. Aunque, aclara, siempre existe esa inquietud del gobierno federal.

Y adelanta que en los próximos días los integrantes de la comisión que encabeza se reunirán con sus pares de la Cámara de Diputados y autoridades del IDDF para conocer el proyecto deportivo del sexenio.

“Estamos en espera de que nos presenten ese plan. El Distrito Federal ha tenido una participación muy pobre en los últimos años en la Olimpiada Nacional, donde ha descendido al noveno lugar, pero en el caso de la Asamblea Legislativa al menos el PAN impulsará una nueva ley del deporte”, comenta Anaya González.

En enero pasado, De la Vega comentó a este semanario que sólo disponía de un presupuesto anual de 55 millones de pesos –en realidad son 58.5–, que se reduce a 10 millones tras el pago de nómina (Proceso 1889).

Expuso también que al menos requiere de 100 millones para darle forma a su proyecto y destacó que en su experiencia como director comercial y de mercadotecnia del Comité Organizador de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011 (Copag) logró patrocinios de 50 empresas por más de 600 millones de pesos.

Y aunque intenta aplicar esa fórmula en el IDDF, lo cierto es que en sus cuatro meses de gestión el expentatleta sólo ha presentado un solo patrocinador: la marca de ropa deportiva Atlética. Por lo que atañe a los nombramientos, hasta ahora se conoce el de José Alejandro Barbosa Ortega como director de Promoción y Desarrollo del Deporte.

Barbosa Ortega fue director de Activación Física y Recreación en la Conade en los tiempos de Bernardo de la Garza, cargo que ahora ocupa José Asturiano Merodio Reza, hermano de Lilia Guadalupe, la senadora priista integrante de la Comisión de Juventud y Deporte del Senado.

Antes de ese nombramiento se habló de Lucas Conde Fartuk para esa dirección, pero el nombramiento no se concretó. Conde es un ayudante de chef que nada sabe de deporte pero es cercano al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera.

De la Vega anunció la llegada de su más cercano colaborador, Pedro Martínez Balderas, exdirector deportivo del Cnar, quien funge como director de Alto Rendimiento. Y como no tuvo a quién contratar, De la Vega echó mano de exempleados de la Conade, entre ellos Carla Beatriz Román, la secretaria del exdirector de ese organismo, Bernardo de la Garza, quien no tiene conocimientos sobre la materia.

Román formó parte de la jefatura de misión de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. La justificación fue que la llevaron porque “es la única persona que habla inglés en la Conade”. Ahora asesora al director general del IDDF y percibe un salario de 19 mil 46 pesos mensuales.

Otra de las colaboradoras de De la Vega es Katya López, reportera del periódico El Universal, quien cobraba como asesora técnica de la Federación Mexicana de Remo, como parte del equipo de Comunicación Social del instituto. También están Donato Eduardo Mentado Martínez, quien aparece en la red como exempleado de la Conade, y Marcela Guerrero Uribe, como subdirectora del Deporte Asociado y Estudiantil, aunque en realidad labora en Comunicación Social.

Entre los “superfuncionarios” del IDDF tampoco se toma en cuenta el perfil ni la formación académica. Un ejemplo es el de Ángel Eduardo Mondragón Cátala, subdirector de Medicina y Ciencias Aplicadas al Deporte, quien no es médico, sino profesor de educación física; Arturo Contreras Bonilla, subdirector del Deporte para Todos del IDDF, quien durante su gestión anterior en la delegación Tlalpan fue cuestionado (Proceso 1717), y Delfino Pablo Rojas González, jefe de la unidad departamental de Apoyo Logístico y Abasto, que actualmente está en juicio contra la delegación Cuauhtémoc  en el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje (expediente 6803/11).

 

El riesgo

 

El jueves 25, con casi hora y media de retraso, el jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, acompañado por el titular del IDDF, encabezó la ceremonia en la que fue presentado el uniforme que portarán los deportistas del Distrito Federal en la Olimpiada Nacional y en la Paralimpiada Nacional, que se inició ese día.

En el acto se hizo énfasis en el llamativo e “innovador uniforme”, en cuya playera se estamparon en la parte posterior imágenes fotográficas de centenares de ciudadanos –“a quienes representarán en esta justa”– con la leyenda “Ciudad de México”.

El inciso III del capítulo VIII del reglamento del IDDF refiere, respecto de los uniformes, que las abreviaturas oficiales de las entidades para la Olimpiada Nacional y la Paralimpiada Nacional son “Distrito Federal” y “DF”, pero no la palabra “Ciudad de México”.

El inciso II del mismo artículo establece que se considerará una conducta antideportiva grave el que los deportistas o equipos no se presenten con su uniforme oficial durante la competencia y ceremonias protocolarias; serán sancionados, dice, de acuerdo con el Código de Conducta.

El apartado VI indica que las asociaciones deportivas instruirán a los árbitros, jueces u oficiales que habrán de sancionar el evento sobre la obligatoriedad de los participantes en el uso del uniforme oficial de competencia.

Y el inciso VI se advierte, en referencia al apartado anterior, que “los árbitros, jueces y oficiales tendrán la facultad y obligación de negar la participación de algún deportista o de un equipo completo si éste no cumple con el requisito del uniforme”.

Para activar la controversia bastará que cada estado que enfrente a un participante del Distrito Federal se inconforme ante la comisión de honor y justicia para la Olimpiada Nacional y la Paralimpiada Nacional 2013, que está integrada por el propio Horacio de la Vega; Kiril Todorov, presidente de la Federación Mexicana de Natación; David Hernández, asesor de la Conade; José Alberto Chávez, Jaime Cadaval, Fernando Platas, Carmen García Orozco y Ángel Alberto Robles.

De la Vega revira, a propósito del ya controvertido uniforme: “No es algo que se haya pasado por encima. La gente del área jurídica me hizo la asesoría y tomamos la decisión. En varios reglamentos que me dieron se estipula que se puede utilizar la leyenda ‘Ciudad de México’ o ‘Distrito Federal’ y optamos por la de Ciudad de México”.

–¿De dónde obtendrá los recursos para operar el Cnar?

–Ese tema todavía no es un hecho. Hay pláticas que se han iniciado, pero ni siquiera se ha planteado a ningún nivel para tomar una decisión de esa naturaleza. Es algo que empezó a salir en los medios, no es que ahora tengamos la misión para ver de dónde sacamos esos recursos. Es más, si me pregunta hoy en día el costo del Cnar no lo conozco.

“Entonces no puedo pedir un recurso de algo que no conozco; si me pregunta si es interesante tener el Cnar para operarlo, sí lo es en el sentido de que actualmente no tenemos instalaciones deportivas en las que entrenen los atletas que compiten en la Olimpiada Nacional.”