Hagerman “Vuelve a la vida”

Durante el otoño de 1975 hubo varios ataques de tiburón a turistas en las playas de Acapulco. Preocupadas por las consecuencias que esto podría tener  en el turismo (subrayado por la fobia internacional causada por el estreno de la película Tiburón en ese verano), las autoridades no sabían qué hacer. Entonces el famoso buzo acapulqueño Hilario Martínez Valdivia, conocido como El perro largo, organizó un día de campo en una playa a mar abierto, con su familia y amigos. Llevaron cerveza, tequila, comida, guitarras, la carnada y el carrete para atrapar tiburones.

Esta anécdota impulsó al cineasta Carlos Hagerman a realizar un documental llamado Vuelve a la vida, donde se conoce con detalle este relato en voz de la familia Martínez Sydney.

Hagerman cuenta en entrevista que en una plática de amigos surgió esa anécdota. Ahí John Grillo, el fotógrafo de este filme, contó que cuando tenía 12 años fue a pescar un tiburón con su padrastro:

“Una de las cosas que me gustó de este legendario suceso del tiburón es que poco a poco se fue convirtiendo en una metáfora. Ese tiburón en el mar es como las cuentas pendientes que tenemos en el pasado con la familia, que sabemos de esos temas que nunca has hablado con tu papá o mamá y pasan los años y los sigue uno teniendo pendientes.”

El realizador (quien junto con Juan Carlos Rulfo dirigió el también documental Los que se quedan) cuenta la relación que logró establecer este buzo con su familia, el haberse cazado con una top model de Nueva York, “una pelirroja, alta guapa y con ojos verdes, y traérsela a Acapulco y crear una familia extraña dentro del contexto del Acapulco del centro y de toda la gente que lo rodeaba de esta bohemia de los años setenta”.

–¿Qué deja el documental?

–Que de alguna manera este personaje le enseñó a su familia y a sus amigos que disfrutar la vida es muy importante.

Recuerda que para el documental fue fundamental la colaboración con la editora Valentina Leduc.

–¿Es verdad que este legendario buzo pasó la mitad de su vida bajo el agua, enseñando a bucear a personajes que iban desde el exTarzán Johnny Weissmüller hasta los hermanos Kennedy?

–Sí, antes de ser buzo fue nadador olímpico de México. Luego trabajó en el barco llamado La barca de oro, que hacía expediciones de buceo para personajes importantes, políticos e intelectuales.

Hagerman dice que se queda “con la satisfacción de haber hecho una película para que el público disfrute y se lleve una sonrisa a su casa”.