Denuncia un “despojo” por parte del municipio de Cuautla

Señor director:

 

Ante el atropello que en días pasados sufrió la empresa que represento, denominada Inmobiliaria León, S.A. de C.V., por parte del ayuntamiento de Cuautla, me dirijo a usted para que publique esta carta en su prestigiada revista y la opinión pública conozca los abusos que se cometen en el estado de Morelos.

El jueves 7 de marzo, sin que mediara ningún aviso o juicio previo, irrumpieron varios sujetos en un terreno de nuestra propiedad. Según algunos testigos eran aproximadamente 200 personas, las cuales con prepotencia y ostentándose como personal del ayuntamiento dijeron que tomaban posesión del terreno porque no se habían pagado los prediales. Incurrieron en vandalismo al cortar varios árboles y quemar la maleza. Esto ocasionó un incendio que se salió de control y fue necesaria la intervención de los bomberos para sofocarlo. Al predio introdujeron la patrulla 075 de la policía municipal, así como una retroexcavadora de las llamadas “mano de chango”.

El sábado 9 metieron otra retroexcavadora operada por personas que vestían uniforme del Sistema Operador de Agua Potable y Saneamiento del municipio de Cuautla, Morelos. Derrumbaron dos viviendas y abrieron un gran boquete, que días después fue cubierto con un plástico negro.

Ese mismo día acudió al lugar un funcionario del Ministerio Público para investigar lo que sucedía. De inmediato fue rodeado por muchos policías que lo amagaron con sus armas y se comunicaron con un señor de nombre Juan Gerardo Velázquez de la Torre, quien pretendió ordenarle al funcionario judicial que fuera a verlo. Éste se negó y le explicó que sólo cumplía con su deber al realizar una investigación.

Por medio de la prensa nos enteramos de que varios funcionarios del ayuntamiento han declarado que el terreno es propiedad municipal y lo están recuperando.

No sé en qué se basan para hacer semejante afirmación, ya que este predio ha pertenecido a mi familia desde hace más de 80 años, pues lo adquirió de manera legítima mi abuela, la señora Elena Anzures de Landa, en 1932, como consta en la escritura pública número 12371, del 22 de octubre de 1932, inscrita en el Registro Público de la Propiedad del Estado de Morelos el 10 de marzo de 1934. Cuando ella murió, el predio le fue adjudicado por herencia a mi abuelo Francisco de P. Landa, mediante la escritura 20423 el 15 de noviembre de 1956. Posteriormente, él lo aportó a la Inmobiliaria León, S.A. de C.V., legítima propietaria de la Granja Elena. Esta empresa ha pagado escrupulosamente todos los impuestos, así como el consumo de agua.

Los terrenos jamás le pertenecieron al ayuntamiento. En el Registro Público del Estado de Morelos se pueden rastrear las transacciones realizadas con esos solares, y desde 1915 los cuatro predios que forman la Granja Elena siempre estuvieron en manos de personas morales o físicas particulares.

Como víctima de estos abusos uno se pregunta dónde quedan los derechos constitucionales que establecen que nadie puede ser privado de la libertad o de sus propiedades, posesiones o derechos, sin que medie juicio previo ante los tribunales.

Le agradezco de antemano su atención y le envío un cordial saludo.

 

Atentamente

María Canals Landa