Señor director:
Con motivo del reportaje Unesco premia al Centro de Artes Indígenas de Cumbre Tajín, publicado en su prestigiado semanario (Proceso 1889), los trabajadores agrupados en el Sindicato Nacional de Trabajadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (SNTINAH) queremos mencionar algunas razones por las cuales consideramos que el señor Salomón Bazbaz se equivoca en su personal valoración de Cumbre Tajín, la cual dirige.
El espectáculo comercial Cumbre Tajín desde su origen ha sido un evento que ha tenido como principal propósito el lucro, a partir del aprovechamiento comercial de los valores y la cultura totonacas. Por ello, cuando se montó al interior del centro ceremonial de El Tajín se buscaba atraer turismo, principalmente extranjero, a costa de la destrucción y deterioro de la zona arqueológica.
La protesta social integrada principalmente por la comunidad totonaca y los trabajadores ATM del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), logró sacar en 2003 el espectáculo comercial del centro ceremonial. Habrá que recordar que la necedad e irresponsabilidad de instalar ese espectáculo les costó la vida a policías municipales, cuando “probaron” las estructuras al interior de la zona de El Tajín.
El gobierno del estado, con la complacencia de las autoridades del INAH, se asentó ilegalmente en lo que hoy le llaman el “parque temático”, un espacio que se encuentra dentro de la zona B de protección de la zona arqueológica de El Tajín. Estas instalaciones siguen siendo un elefante blanco, pues sólo se ocupan una vez al año. Por cierto, al entonces gobernador Fidel Herrera Beltrán se le propuso utilizar este espacio para crear la Universidad Autónoma del Totonacapan, centro educativo para los indígenas de la región, pero no hubo ninguna respuesta.
La comunidad del Totonacapan y los trabajadores ATM del INAH realizamos tres eventos culturales denominados Festival Cultural del Totonacapan, con talleres artesanales propios del lugar, venta de productos agrícolas de las comunidades de la región y presentación de actividades tradicionales de diversas partes de nuestro México. Como una mala copia de esos esfuerzos comunitarios y sociales, el señor Bazbaz estableció las directrices de lo que hoy llama CAI (Centro de las Artes Indígenas).
Las empresas privadas nacionales y trasnacionales, así como el gobierno del estado de Veracruz que han encabezado Miguel Alemán Velasco, Fidel Herrera Beltrán y ahora Javier Duarte de Ochoa, mantienen este negocio, rentable para ellos pero ruinoso y perjudicial para las comunidades indígenas y el patrimonio cultural.
Los inversionistas privados y el gobierno de Veracruz deberían entender que los valores históricos, morales y éticos de la cultura del Totonacapan no son un producto a la venta para el espectáculo comercial Cumbre Tajín.
Es imprescindible sacar el Parque Temático de la zona B de protección de la zona arqueológica e invertir en la infraestructura que requieren las comunidades del Totonacapan, como escuelas, hospitales, drenaje, pavimentación, alumbrado, empleo, tierras para siembra, etcétera. Es necesario generar espacios de intercambio cultural donde todos los mexicanos podamos conocer y aprender de los valores y la cultura indígenas.
El espectáculo comercial Cumbre Tajín se realiza con la imposición del dinero y de las decisiones políticas del gobierno del estado. (Carta resumida.)
Atentamente
Mireya Flores Cedillo
Secretaria general del SNTINAH-Sec. 3
Luis Adolfo Gálvez González
y Eréndira Reyes García
Comisión Nacional de Conservación del Patrimonio cultural del SNTINAH
Responsable de la publicación:
Luis Adolfo Gálvez González








