Reclamo de la FIMPES

Señor director:

 

Hago referencia al artículo Licenciaturas de papel que Santiago Igartúa publicó el 3 de marzo de 2013 en la revista Proceso en el que se menciona que se intentó hacer una consulta a esta Federación sobre los procesos de certificación e indicadores de calidad a propósito de la Universidad Insurgentes. Sobre el particular quiero hacer algunas precisiones.

En las oficinas de esta Federación, no hay registro alguno de llamada por parte del Sr. Igartúa o alguna otra persona que se haya identificado como miembro de la redacción del semanario Proceso, para solicitar información.

La FIMPES es la única instancia acreditadora desde el punto de vista institucional, de universidades particulares en el país con cobertura nacional y enlaces internacionales. Su proceso de acreditación se basa en un ejercicio de Autoestudio Institucional y en la verificación entre pares; el modelo cuenta con 39 indicadores de calidad que incluyen todos los aspectos relacionados con la prestación de servicios educativos con calidad, de acuerdo al modelo educativo definido por cada institución.

(…)

Desde 1998 la Universidad Insurgentes está acreditada, en el 2006 se refrendó dicha acreditación y actualmente se encuentra en el tercer proceso de evaluación, con una nueva versión del sistema que está orientada a los resultados de los procesos de operación académica, lo cual incluye la empleabilidad de sus egresados, tema que es trascendente tanto para instituciones públicas como particulares.

(…)

Esta Federación considera que la falta de conocimiento del trabajo que se realiza en FIMPES, evidenciado en el artículo, representa la oportunidad para que la revista Proceso conozca los procesos e indicadores que se aplican, por lo que lo invitamos cordialmente a conocer la importante misión que lleva a cabo esta Federación en pro de la calidad en la Educación Superior de México. (Carta resumida)

Saludos cordiales.

Atentamente

Ing. Rodrigo Guerra Botello

 

Respuesta del reportero

 

Señor director:

 

Sobre la carta de la titular de la Universidad Insurgentes (Uin), Argelia Hernández Espinoza, me remito a mis fuentes: los dos especialistas consultados, mismos que la rectora acredita en su carta como “reconocidos investigadores”, señalaron a la Universidad Insurgentes para ejemplificar el texto por sus cuestionables estándares de calidad. Ninguna referencia directa a esa universidad aportada en el reportaje fue refutada por su rectora.

El análisis de lo que es y lo que le habría gustado a la rectora que apareciera en el escrito, es gratuito.

De la entrevista sin fecha con el doctor Adrián De Garay, publicada en el portal U200, a la que remite la rectora, considero pertinente completar partes de la cita que en su carta omitió:

“Sabemos que las hay (universidades privadas) de distinta calidad, pero nos hace falta generar conocimiento sobre este subsistema. Existen miles y tendemos a decir que casi todas son patito, sin contar con amplios estudios que muestren los diferentes niveles existentes. Seguro muchas de ellas no tienen los indicadores que hemos construido en las universidades públicas (doctores, miembros del SIN, cuerpos académicos, profesores con perfil Promep), pero esos son datos de los cuales no se deriva necesariamente que sean indicadores de calidad para formar a los jóvenes en todas las áreas del conocimiento. Esas instituciones pequeñas atienden ciertas licenciaturas, no sabemos cómo los están formando…”.

De las declaraciones del doctor De Garay a Proceso, no hay citas alteradas.

Por su parte, el ingeniero Rodrigo Guerra Botello, secretario general de la FIMPES, refiere que en el reportaje Licenciaturas de papel el reportero asegura haber intentado “consultar” a esa federación con respecto a sus “procesos de certificación e indicadores de calidad a propósito de la Universidad Insurgentes”. Basta consultar el artículo para verificar que eso es falso. En el texto se da cuenta, exclusivamente, de la declinación por parte de la FIMPES, como fue también el caso de la SEP y la COPAES, a conceder una entrevista. La alusión a la Uin es suya.

Guerra Botello también afirma que en las oficinas de la federación “no hay registro alguno de llamada” por parte del reportero con dicho propósito. Este semanario tiene el registro de la llamada que el reportero hizo a la oficina del presidente de la FIMPES, maestro Ángel Eliseo Cano Garza, el 16 de enero a las 12:44. La solicitud se hizo mediante el mismo método con que el presidente de FIMPES otorgó a quien escribe una entrevista de más de 90 minutos en su despacho de la Universidad Latina, de la que es rector, en febrero de 2012, fecha en que se publicó.

 

Atentamente

Santiago Igartúa