Del gobierno de Oaxaca en torno al artículo Simulación oaxaqueña

Señor director:

 

Me refiero al artículo Simulación oaxaqueña firmado por el señor Ernesto Villanueva en la edición 1894 de su prestigiado semanario.

Respecto de ese texto, expreso con toda certeza que no existe ingobernabilidad en el estado de Oaxaca. Los conflictos sociales son atendidos con atingencia e incluso muchos se han evitado mediante acciones de prevención y atención oportuna. Es evidente que se dan manifestaciones públicas que alteran la vida de la entidad, las que hemos venido resolviendo con mayor eficacia y en mucho menos tiempo que en administraciones anteriores. Hay evidencias públicas de esta afirmación.

Se dice en el texto que “hay graves contradicciones entre puestos y perfiles de puestos” y que “hay exceso de servidores públicos”.

Al respecto deseo precisar, además de que no existen tales contradicciones, que la plantilla de personal de la Secretaría General de Gobierno es menor que la de gobiernos anteriores. En cuanto a si se considera o no excesiva, habría que tener en cuenta que Oaxaca es el quinto estado más grande del país y que en su geografía existen 570 municipios que representan casi 23% de los municipios de México, donde se registran rezagos de orden social y productivo de por lo menos 50 años, en medio de una orografía cuyas dificultades de acceso son de sobra conocidas.

Esto requiere, desde luego, contar con personal adecuadamente ubicado para dar atención oportuna a los diversos asuntos de la población, particularmente a los conflictos o potenciales conflictos relativos a la tenencia de la tierra, entre otros.

Se hace mención también en el texto a que “el crimen organizado se enseñorea en los municipios conurbados a la capital del estado”. Basta un análisis sobre este problema en las diversas entidades del país para concluir que Oaxaca no se encuentra entre las que más padecen esta grave situación. No niego que tal problemática exista, pero, por una parte, se está atendiendo y, por otra, podemos afirmar que no se trata de una circunstancia caótica y sin control, como lamentablemente ocurre en otros estados.

Le agradezco de antemano la publicación de estas líneas y le reitero mi cordial saludo.

 

Atentamente

Jesús Martínez Álvarez

Secretario general de Gobierno, Estado de Oaxaca

Responsable de la publicación: Licenciado Luis Miguel Santibáñez Suárez,
asesor del titular de la Secretaría General de Gobierno del Estado de Oaxaca

 

Respuesta del colaborador

 

Señor director:

 

E

n relación a la carta del señor Jesús Martínez Álvarez, secretario general de Gobierno de Oaxaca, relativa a mi artículo titulado Simulación oaxaqueña, publicado en la edición 1894, quiero ratificar lo que afirmé:

a) El secretario y su equipo violan la ley de manera recurrente, habida cuenta que más de 35% de los servidores públicos de jefe de departamento hacia arriba incurren en el delito de “usurpación de profesiones”, previsto en el artículo 250 del Código Penal Federal y el particular del estado. Sobre esto no hay ninguna palabra: el que calla otorga.

b) El absurdo de los perfiles y los cargos es público. Reléase para ilustrar lo que afirmo el ejemplo de Frida Serrano Alavez, titular del área de inteligencia, cuyas credenciales son una licenciatura en ciencias de la familia. Más todavía, como una muestra de opacidad, el secretario, violando de nuevo la ley, no publica en la página de internet el Manual de Perfiles para que la sociedad conozca quién es quién.

c) La ingobernabilidad en Oaxaca es un axioma; es decir, un principio que es tan obvio que no requiere comprobación. Vamos, incluso los propios aliados de la “coalición” han sido agraviados en sus derechos humanos. Lo anterior se demuestra al leer los 80 números más recientes de Proceso, en los que se documenta cómo la violación de los derechos humanos y del estado de derecho en Oaxaca es un hecho cotidiano.

d) Ratifico que Oaxaca tiene la Secretaría de Gobierno con más servidores públicos del país y menos resultados. Puebla, por ejemplo, tiene menos de la mitad de servidores públicos que Oaxaca y 37% más habitantes que ese estado, además de una orografía complicada, y es notorio que aquélla es una de las entidades menos inseguras del país.

Atentamente

Ernesto Villanueva