Cuando Mario Vázquez Raña lo ordena se ponen a su disposición entidades y organismos –públicos y privados– relacionados con el deporte. Ni qué decir de funcionarios y directivos, muchos de ellos colocados en sus cargos por obra y gracia del cacique y que bailan al son que les toca. Revestido con el poder que le confiere el nuevo gobierno, el octogenario dirigente convocó a los responsables del deporte de los estados de la República para anunciarles la realización del Festival Olímpico Panamericano y dejar en claro lo de siempre: que sólo él tomará las decisiones relativas a esta competencia.
El retorno del PRI revitalizó al viejo cacique del deporte amateur Mario Vázquez Raña, quien se mueve a sus anchas y hace gala de su enorme poder. Impone a sus protegidos en puestos clave y les ordena que impulsen una nueva ley del deporte…
No sólo eso. También pasa por encima de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), y pide a los gobernadores de los estados que instruyan a los directores de los institutos del ramo para que acudan a una reunión cumbre en sus oficinas de la Organización Editorial Mexicana (OEM) ubicadas en la calle Serapio Rendón, colonia San Rafael, de la Ciudad de México.
Contrario a la Ley General de Cultura Física y Deporte, que reconoce a la Conade como la instancia que representa al gobierno federal en asuntos deportivos, Vázquez Raña se convirtió desde diciembre pasado en el verdadero ejecutor de la política deportiva en el país.
Con el poder otorgado por el presidente Enrique Peña Nieto, el octogenario dirigente se siente con derecho de establecer sus propias reglas en materia deportiva, incluso de manera paralela al Ejecutivo.
El pasado 28 de febrero, casi al mismo tiempo que comenzaron las consultas que definirán el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, Vázquez Raña, en su calidad de presidente de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa), trazaba desde sus oficinas de Serapio Rendón su propia política en materia deportiva.
A ese encuentro acudieron los directores de los institutos estatales del deporte, el presidente del Comité Olímpico Mexicano (COM), Carlos Padilla, y el director de la Conade, Jesús Mena, los únicos que pueden ingresar con todo y chofer a las instalaciones de la OEM. La distinción no es gratuita, pues se trata de operadores de Vázquez Raña ubicados en puestos de responsabilidad en donde él los colocó. Los demás invitados entraron al edificio por la puerta de visita, previa identificación.
El empresario convocó a los directores de los institutos del deporte estatales mediante cartas que envió a los gobernadores y al jefe de gobierno capitalino el pasado 25 de enero. Según asistentes a la reunión, el mensaje se entendió como un “asunto de Estado”, al grado de que ordenaron a sus representantes del deporte que acudieran sin demora al encuentro.
Otro de los asistentes comentó que no era cierto, como se dijo en un principio, que el titular de la Conade amenazó a los responsables estatales del deporte con no liberarles recursos del erario a quienes no acudieran al encuentro.
La reunión, que implicó pasar por encima de la propia Ley General de Cultura Física y Deporte, tuvo un doble propósito. El primero fue expuesto en la misma invitación, de la que Proceso tiene copia:
“Estimado director: Como usted conoce, la Odepa, en colaboración con el Comité Olímpico Mexicano, la Conade y el gobierno de los estados de la República, se propone desarrollar amplios e importantes programas de trabajo que contribuirán a impulsar y fortalecer el deporte y la actividad física en todas las entidades del país.”
Espaldarazo
Fuentes cercanas al encuentro afirman que por medio de éste se buscaba fortalecer las imposiciones de Vázquez Raña en el deporte local, quien se negó a dar detalles. “No voy a hablar mucho, sobre todo si con más de cuatro personas la información se fuga. Aquí estamos más de 40; entonces menos voy a hablar”, soltó Vázquez Raña en medio de las risas de la concurrencia.
Otro de los objetivos de la reunión fue “cerrar filas” en torno a los responsables del COM y la Conade, e incluso alrededor de otro de sus fieles subordinados, Felipe El Tibio Muñoz, presidente de la Comisión del Deporte de la Cámara de Diputados, cuya iniciativa para una nueva ley del deporte se mantiene sin avances significativos.
La todavía vigente Ley General de Cultura Física del Deporte reconoce a la Conade como representante del Ejecutivo en materia deportiva. De hecho, el documento enviado por Jesús Mena al Senado como una propuesta de ley (Proceso 1895) indica en su artículo 2: “La aplicación de la presente ley corresponde en forma concurrente al Ejecutivo federal por conducto de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, con la participación que corresponda a las autoridades estatales, las del Distrito Federal y las municipales, así como a los sectores social y privado”.
En 2011 se efectuó una reforma constitucional que otorga al Estado la facultad de promover el deporte; para cumplir el ordenamiento está la Conade. No obstante, Vázquez Raña y sus incondicionales siempre defienden la famosa Carta Olímpica, que habla de la no intervención de los gobiernos. En los hechos, todo indica que el Estado está cediendo ante la línea impuesta por el cacique del deporte a las instituciones gubernamentales del ramo.
Durante la reunión, Vázquez Raña no cabía en sí de gozo. Frente a sus invitados hizo gala del poder que ejerce en el actual gobierno, y en esta tesitura anunció la realización en México del Festival Olímpico Panamericano, con un presupuesto de 20 millones de pesos, el doble del gasto que ejerció Bernardo de la Garza en el malogrado Festival del Bicentenario cuando era titular de la Conade.
Precisó que los recursos saldrán “exclusivamente” de la Odepa y no de los gobiernos estatales. Además anunció que el evento, programado para realizarse del 16 de julio al 3 de agosto próximos, será clasificatorio para Juegos Panamericanos y Juegos Olímpicos.
A los directores de los institutos estatales les pasó una lista de las 27 disciplinas deportivas que conformarán la justa. Cada uno expuso la situación de su estado en materia de infraestructura: “Yo, Colima, no tengo ninguna instalación adecuada para desarrollar un evento internacional, pero tengo el mar y puedo hacer competencias de aguas abiertas”. “Yo, Zacatecas, tengo la altura y dispongo de dos albercas…”.
En el pleno, Vázquez Raña les dio el espaldarazo a dos de sus funcionarios consentidos: Horacio de la Vega, director del Instituto del Deporte del Distrito Federal, y Fernando Platas, que dirige el organismo equivalente en el Estado de México; adelantó que será en las entidades de sus colaboradores donde se realizarán primordialmente los actos deportivos. También incluyó al Instituto Politécnico Nacional (IPN), cuyo director deportivo es Roberto Aceves Villagrán, hermano de Daniel, medallista olímpico en Los Ángeles 84.
Asimismo, ofreció becas continentales para atletas y centros de alto rendimiento con sede en Venezuela, Chile, Canadá, Estados Unidos y el Comité Olímpico Mexicano, sin abundar en detalles del Festival Olímpico Panamericano.
Advirtió que sólo él definirá el rumbo de esa justa y las decisiones que tome las turnará a su asistente, Jimena Saldaña, secretaria general de la Odepa. Desde abril pasado, Saldaña también se desempeña como tercera vocal del comité ejecutivo del COM.
Otro de sus incondicionales, Jesús Mena, el último en llegar y el último en marcharse, tomó la palabra para destacar los méritos de su benefactor, a quien se refirió como “el mejor dirigente del olimpismo en la historia”.
Inmediatamente el anfitrión dio paso al convivio. Para la ocasión dispuso del siguiente menú preparado por su chef particular: sopa de verduras, aguacate relleno y cabrito al horno.
El único directivo que no asistió fue el titular del Instituto del Deporte de Zacatecas, que envió a un representante. En cambio, por Jalisco hizo su presentación formal el nuevo director del Consejo Estatal para el Fomento Deportivo y Apoyo a la Juventud (Code), André Marx Miranda, quien sustituye en el cargo a Carlos Andrade Garín. Antes, Marx Miranda se desempeñó como director del Consejo Municipal del Deporte de Guadalajara.
En la recta final de la reunión, Vázquez Raña impuso la agenda: les pidió a los directores que elaboren una tarjeta informativa para entregársela a sus respectivos gobernadores, y les adelantó que en fecha próxima comenzará a reunirse con éstos.
Al final, el hombre que ha dejado constancia de su influencia en la política deportiva del país durante 40 años se regodeó apenas dio paso al “besamanos”, aprovechando que todos querían tomarse la foto con él.








