Refugio de violadores

PUERTO VALLARTA.- En 2007, cinco hermanos, todos ellos menores de edad y oriundos de Guerrero, llegaron al Refugio Infantil Santa Esperanza (RISE) para recibir atención de los religiosos que administran la instalaciones, luego de que la madre los abandonó en el DIF municipal de El Salto.

El titular de Protección al Menor de El Salto, Ulises Francisco Medina Cuevas, asegura que él se encargó de hacer las gestiones ante el Consejo de Familia Municipal y Estatal para que fueran trasladados a Vallarta (expediente 97/2007) para que se les diera una atención integral: “Yo mismo fui a entregar los documentos para que se diera seguimiento al caso, conforme a derecho corresponde”.

En el RISE los menores fueron objeto de agresiones, ninguneos y castigos del personal que administra el refugio, encabezado por la madre María de Jesús Cázares. Sin embargo, los problemas de los cinco hermanos –cuatro mujeres y un niño– comenzaron verdaderamente en noviembre pasado cuando la mayor fue violada por el chofer del albergue, José Luis Cardona, cónyuge de Beatriz Olvera, quien se desempeña como psicóloga en ese lugar.

Y aunque ella denunció la agresión ante el patronato del RISE, que es dirigido por la propia Cázares, el caso no trascendió y Cardona fue “despedido”, sin embargo, el pasado 27 de enero fue recontratado, esta vez en el área de captación de recursos.

Cuando la menor vio de nuevo a su presunto agresor, volvió a denunciarlo vía telefónica a la Policía Municipal, pero la responsable del RISE intentó proteger a Cardona.

Según el informe policiaco, a las 13:42 horas del 27 de enero una jovencita se comunicó a la corporación para denunciar a Cardona, quien en ese momento se encontraba en el albergue. La comunicación telefónica fue cortada de manera abrupta. No obstante, gracias al identificador telefónico los policías supieron que la llamada provenía del RISE, ubicado en la calle Ricardo Flores Magón 251, colonia Benito Juárez, y se desplazaron hacia ese domicilio.

Cuando la patrulla llegó al refugio, Cázares dijo a los uniformados que ahí no pasaba nada. Pero como ellos le comentaron sobre las implicaciones legales por negar la información, la religiosa terminó por aceptar que se entrevistaran con la responsable de la llamada. Y ella aprovechó para ratificar su denuncia. En el ínterin, Cardona aprovechó para huir.

La menor expuso a los agentes que en noviembre pasado Cardona, quien por esas fechas trabajada como chofer del refugio, la llevó a un hotel en Sayulita, ubicado en el municipio de Bahía de Banderas, Nayarit, donde la atacó sexualmente. Relató que aun cuando acusó a su agresor ante el sacerdote José Luis Alcaraz, presidente del patronato del RISE, éste no hizo nada.

La denuncia sacó a relucir el caso de los cinco hermanos y la negligencia del DIF local que, aun cuando es representante legal para menores de 14 años y su principal objetivo es integrarlos a sus familias, el procurador de la Defensa del Menor se desligó de tal responsabilidad y dijo que es el Consejo de Familia Municipal el que tiene las atribuciones legales.

El presidente del Consejo de Familia vallartense, Raúl Martínez Endía, asegura que la dependencia sólo se encarga de proteger a los menores de cinco años en el RISE local; además, la tutoría de los cinco hermanos la tiene el DIF de Los Altos.

Consultado al respecto, el procurador del menor en ese municipio, Ulises Francisco Medina Cuevas rechaza que la dependencia en la que labora sea la tutora.

Sobre el presunto ataque sexual contra la menor, dice que él se enteró el 5 de febrero, vía telefónica, por lo que se puso en contacto con la madre superiora del RISE, aunque admite que el asunto legal está en manos del Ministerio Público de Puerto Vallarta.

Según él, aunque el Instituto Jalisciense de Asistencia Social (IJAS) es el “encargado de supervisar a los menores”, la idea prioritaria es darles atención emocional urgente, por lo que  viajará a este puerto para conocer de viva voz de la jovencita afectada la situación.

El IJAS, a través de su representante en la Costa Norte, Jorge García de Alba, aseguró que se iniciará una minuciosa investigación para conocer el estado de los menores y el abuso sexual que denunció la joven.

Para el presidente del Consejo de Familia de Puerto Vallarta, Raúl Martínez Endía, lo ocurrido en el RISE es delicado y lo que se va a hacer de inmediato es entrevistar a los hermanos de la menor para conocer su situación y brindarles apoyo psicológico.

“Estamos muy interesados en que en la casa hogar no se les ocurra pedir que se cambie a los niños de lugar; también se le recomendó (a los directivos) que los niños no sean objeto de hostigamiento, señalización o presión.”

Con respecto a la psicóloga Beatriz Olvera, esposa del presunto responsable de violación –quien hoy se encuentra prófugo–, Martínez Endía recomienda al Consejo la posibilidad de despedirla. “Aquí –subraya– la cuestión y lo fino de este asunto es que son pupilos del DIF de El Salto; son menores y su tutor legal es la Procuraduría de la Defensa del Menor de El Salto”.

Dice que tanto el DIF como el Consejo de Familia que él preside “están como un tipo enlace o un tipo colaborador del DIF de El Salto y además un supervisor de las casas hogares”. Sostiene también que el RISE es una asociación civil con su propio Consejo, integrado por distinguidos vallartenses; a ellos corresponde informar del caso a las autoridades, incluyendo al DIF de El Salto.

Martínez Endía asegura que la mayor de los cinco hermanos es talentosa y responsable; incluso se hace cargo de ellos y cuenta también con una beca para cursar estudios de nivel medio superior.

El 30 de enero, tres días después de que se conociera el caso de la presunta violación de la menor, extrabajadores del refugio infantil llamaron por teléfono a la estación de radio local La Patrona para denunciar irregularidades, castigos, malos tratos y también el saqueo de donativos por parte de empleados del refugio.