Partidero

Para creerle al presidente Enrique Peña Nieto que la limpia va en serio, no tiene por qué estar sola en prisión Elba Esther Gordillo. Deberán acompañarla, al menos, los dirigentes sindicales Carlos Romero Deschamps, de Pemex, y Napoleón Gómez Urrutia, del sindicato minero, y todos sus secuaces corruptos; pero también otros muchos líderes y caciques que medran en otros campos, como el de la educación y de la vida pública en general en todo el país.

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Durante la administración que recién terminó el pasado 28 de febrero, tercera del ciclo panista, el Ejecutivo estatal dejó hacer y dejó pasar cuanto quisieron los funcionarios de los primeros niveles, desde casos tan graves como escándalos sexuales y pederastia, hasta sospechosos enriquecimientos y, obviamente, también hubo manos libres para subalternos, a tal grado que hasta algunos que parecían incorruptibles se corrompieron o, al menos, terminaron quemando incienso desodorizado y descompuesto a la efigie emilista hasta el cinismo o la abyección.

 

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Durante los seis años emilistas, que por fin terminaron, se incrementó notablemente la delincuencia, consecuencia directa de la falta de prevención y de la abulia o la negligencia en la procuración de justicia, al grado que de un promedio de 420 homicidios anuales en los últimos dos sexenios, hubo 888 en 2010, mil 222 en 2011 y mil 180 en 2012. En tanto, los secuestros aumentaron de cinco por años en 2006, a 64 el año pasado (Milenio Jalisco, 26 de febrero de 2013). Junto a todo esto imperó la impunidad, pero por otro lado predominaron, en lo general, las promesas demagógicas del gobierno, las aparentes buenas intenciones, las obras de relumbrón y faraónicas; un supuesto humanismo, la manipulación de la religiosidad, la hipocresía, el embaucamiento y el reparto de dinero en efectivo a quien menos lo necesitaba. En suma, Jalisco fue manejado de manera frívola, sin brújula y de manera cada vez menos transparente, pues brilló por su ausencia la autocrítica. Igualito que en la despedida de Felipe Calderón. Ahora, únicamente nos queda esperar –otra vez– un giro auténtico de gobierno para y por la sociedad. Pero si Jorge Aristóteles Sandoval Díaz no quiere pagar los platos rotos, tendrá que llamar a cuentas, por parejo, a los responsables, pero no por venganzas políticas sino con auténtico ánimo de que las cosas cambien.

 

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Y a propósito del cambio de gobierno, ¿qué temen o por qué, para la acreditación de periodistas, exigieron credencial de elector, fotocopia y fotografía de la misma y no fue suficiente la acreditación del medio? ¿Acaso no los ingresarán a su padrón?

 

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Más allá del pleito legal, y a través de desplegados periodísticos, entre grupos de empresarios, el que se traen las sociedades anónimas Operadora de Ferias y Exposiciones (Expo Guadalajara) y Alimentos Perecederos de Occidente (APOSA) –opera los restaurantes hacia el interior– es a causa del amañado contrato firmado en 2007 por el entonces presidente de Expo, Jorge Arturo Torres Carlos, sin la autorización de la comisión ejecutiva del organismo. El documento favoreció al político empresario, dueño de APOSA, Alejandro Raúl Elizondo Gómez, regidor panista en el ayuntamiento de Guadalajara y dueño de anuncios espectaculares. Según Expo –exitosa empresa mixta con inversión privada y pública, de la que fue presidente el propio Elizondo Gómez (2001-2003)–, éste obró a través de Torres Carlos para instalar su negocio de comidas en ese centro de exposiciones, por lo que Expo debe pagar un alto porcentaje por tener ahí a Deli (nombre comercial del restaurante) y no al revés. Y Expo cumplió rigurosamente mientras fueron presidentes el mismo Jorge Arturo y José María Andrés Villalobos. A la llegada del actual presidente, Arturo Farías (2011-2013), éste demandó la rescisión del contrato, por ventajoso y por  el deficiente servicio. APOSA contrademandó y dice que Expo le debe 51 millones de pesos. Expo argumenta que pagó por consignación (a través de un juzgado) 35 millones, pero que de ganar tendrá derecho a una pena de 40 millones de pesos. l

 

felipecobian@proceso.com.mx