Señor director:
El constructor de la obra en Presa 176 tramitó y obtuvo uso de suelo de interés social para 36 departamentos, pero el proyecto en ejecución es distinto con 20 departamentos de lujo. Esta obra estaría obligada a cumplir con dos niveles y un 50% de área verde; sin embargo, sólo respetará 20% de área libre para poder construir más. Además, sumara 80 autos más a la ya congestionada calle Presa.
Los vecinos de San Jerónimo Lídice denunciamos el derribo de 14 árboles, la falta de protección a colindancias, e incluso irregularidades en todos los documentos oficiales de la obra. Por ejemplo:
1) Los certificados y la manifestación de esta obra tienen el código postal 10100 que corresponde a la Unidad Independencia, cuando el de San Jerónimo es 10200; el nombre correcto de la calle es Presa y no La Presa; en los prediales de las casas colindantes puede leerse Presa y Código Postal 10200.
2) Se emitieron dos certificados de uso de suelo con cuentas catastrales distintas: uno para La Presa 176 con número 47562207 y otro para La Presa 87 con número 07508913. La representante de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) afirmó que eso era correcto porque se trataba del mismo predio. De ser cierta esta afirmación querría decir que la certificadora de Seduvi usó el número oficial de esa casa, pero del año de 1968, lo cual a todas luces es irregular e incorrecto.
3) La persona que firmó la solicitud de construcción no es la propietaria, como puede cotejarse en el Registro Público de la Propiedad, toda vez que la escritura está a nombre de otra persona. Por este simple hecho la obra debió clausurarse inmediatamente.
4) Otra prueba del desorden en los documentos es que Seduvi otorgó esos dos certificados de uso de suelo sin exigir la corrida financiera previa que asegura que los departamentos de interés social se venderán a precios populares, como lo exige la Norma 26.
Pero, después de exponerlo ante las autoridades del Gobierno del DF, apareció “mágicamente” un tercer certificado con la corrida financiera anexa, y sin reconocer que la falta ya se había cometido mucho antes.
En ese sentido, la Procuraduría Ambiental y de Desarrollo Territorial del Distrito Federal (PAOT) había solicitado oficialmente en noviembre de 2012 a Seduvi la corrida financiera, y por el mismo medio oficial, a principios de enero de 2013, le respondió a PAOT que no “obraba” corrida financiera alguna. Es decir, que hasta entre instituciones se engañan.
5) En una reunión con representantes de Seduvi, del Instituto de Verificación Administrativa del Distrito Federal (Invea), PAOT y de la Delegación Magdalena Contreras en las oficinas de la Dirección General de Concertación Política del GDF, demostramos a esas autoridades el engaño al exhibirles la página de Internet de ArqCo Promotora https://www.arqcopromotora.com/index-3-rauna.html que comercializa estos 20 departamentos de lujo en Presa 176, San Jerónimo Lídice (cuatro con jardín propio, cuatro penthouse con roof garden y tres y medio baños) y no los 36 departamentos de interés social para los que recibió el permiso.
Pese a todo, las autoridades señaladas siguen solapando la obra con el argumento de que todos los papeles y permisos están en regla. Los ciudadanos estamos indefensos ante estos “servidores públicos” que solapan obras ilegales para cuajar jugosos negocios personales desde sus cargos. Estos malos funcionarios son los primeros en violar la Ley de Desarrollo Urbano del DF. Esperamos que el doctor Miguel Ángel Mancera tome cartas en este asunto, verifique esta información y nos otorgue su apoyo clausurando esta construcción, ejemplo de corrupción e impunidad.
Atentamente
Lic. Joaquín Mier Muth
Presa 168, San Jerónimo Lídice,
México 10200, DF








